Los asaltantes mantienensin luz las calles de un barrio

En el Alberdi Norte, los vigilantes no dan abasto y temen por sus vidas, debido a la oscuridad del lugar. Se creó un mercado negro de cosas robadas. Sin respuestas.

PREOCUPADOS. Los vecinos quieren que se ilumine urgente el barrio para que sus familias vivan tranquilas.
PREOCUPADOS. Los vecinos quieren que se ilumine urgente el barrio para que sus familias vivan tranquilas.
05 Enero 2003
Son imparables. Ni la vigilancia de los propios vecinos de la zona parece ser una barrera para los delincuentes que se ensañaron con el barrio Juan Bautista Alberdi Norte, conocido como "Trulalá". Ahora, los ladrones lograron romper la caja de luz y cortar el alumbrado público en la zona. De esta forma, se esconden tras los árboles para despistar a la guardia vecinal y poder robar.
Con linternas, armas caseras y silbatos, los vecinos salen cada noche a cuidar el barrio. Hace tres meses lograron detener la ola de inseguridad que los azotaba. Pero desde hace unos días están agotados porque tienen que correr detrás de cada sombra que aparece en medio de la oscuridad.
Hace un mes, los delincuentes entraron montados a caballo al lugar. Llegaron hasta el poste de luz ubicado en México y Alberti. Con largos fierros, lograron romper la caja de luz y, de esta forma, cortar todo el alumbrado de las calles del vecindario.
"No pudimos detenerlos. Fue muy rápido", contó Ricardo Coronel, de 47 años, uno de los que hacen rondas en el barrio. Desde entonces, la inseguridad volvió a aterrorizar a los vecinos que a diario se encierran en sus casas, muchas totalmente enrejadas.Desde que el Alberdi Norte se convirtió en una boca de lobo, los vigilantes no dan abasto. Corren con sus linternas de una punta a otra y los tiroteos se convirtieron en música corriente para los vecinos. "Aparecen cabezas detrás de los árboles. Parece que jugamos a las escondidas. El riesgo que corremos es mucho mayor porque ya no sabemos de dónde pueden salir los delincuentes", expresaron José Lazarte, Marcelo Liza y Hugo González, vecinos de la zona que hacen guardias nocturnas.
Además, debido a la oscuridad que reina en las calles del lugar, se creó un mercado negro de elementos robados y otras mercaderías, según contaron los vecinos. "En cualquier esquina se pueden conseguir bicicletas, heladeras, televisores y electrodomésticos robados. Se venden drogas y alcohol también", contaron los vigilantes.
Los vecinos del barrio pidieron a EDET y a la Municipalidad que les arreglen la caja de alumbrado público. Pero pasaron los días y todavía siguen en penumbras. "Nos dijeron que Alumbrado Público es responsable, que el arreglo tiene un costo de $ 400 y que ahora no tienen presupuesto. Estamos cansados de reclamar", contaron los habitantes del lugar.
El barrio está ubicado en medio de una zona muy peligrosa. Está rodeado por los barrios conocidos como "La Bombilla" y "El Sifón". Coronel contó que muchos de los delincuentes, que habitan en esos barrios, aprovecharon el corte de luz para invadirlos.
La oscuridad transformó las costumbres de un barrio que creyó haber encontrado tranquilidad por iniciativa propia. Ahora, cuando cae la tarde, todos se encierran en sus casas atemorizados porque cualquier cosa puede suceder.

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