Envenenaron a un sereno en Río Hondo

Conmoción por el asesinato. El cuerpo del hombre fue encontrado en su casa. Tenía un tajo en el cuello y había sido rociado con cal.

04 Enero 2003
TERMAS DE RIO HONDO.- Un vigilante privado de 56 años fue encontrado muerto en su casa, presuntamente envenenado y con un tajo en el cuello, en uno de los homicidios más estremecedores de los últimos tiempos en esta ciudad santiagueña.
Amado Prat vivía sólo en una casa ubicada en calle San Lorenzo 348 y a sus vecinos les extrañó no verlo desde fin de año. Pero, se preocuparon, más aún, cuando comenzaron a percibir un olor nauseabundo que salía del interior de la vivienda. Ante esto, llamaron a la Policía.
El juez de Crimen, Rolando Pettinichi ordenó que se forzara la entrada y cuando los investigadores ingresaron a la casa se encontraron con un cuadro macabro. El cuerpo estaba tapado con diarios y presentaba signos de violencia, especialmente en la cabeza, donde emanó una abundante cantidad de sangre. En principio los investigadores descubrieron un presunto corte en el cuello. El estado del cadáver, hinchado y con un olor putrefacto, hizo presumir a los investigadores, que el crimen habría ocurrido tres días antes. El o los autores del hecho arrojaron sobre el cuerpo un polvo blanco, presumiblemente cal. Del garaje de la vivienda desapareció el auto Ford Escort gris de la víctima. El vehículo había sido adquirido con una indemnización que había cobrado en Buenos Aires, antes de trasladarse a vivir en esta ciudad.
El 31 de diciembre al mediodía, Prat había almorzado con un amigo, identificado como Ignacio Podestá, que, según los investigadores, se convirtió en el principal sospechoso. En la Comisaría Seccional nº 40 hay cuatro demorados, entre ellos una mujer, Susana Pilo, que sería la novia de Podestá. En la casa de ella, ubicada en el Pasaje O Higgins se secuestraron enseres domésticos, aparentemente robados a Prat. El hombre cumplía tareas vinculadas a la seguridad en algunos comercios termeños y vivía en su casa solo. Meses atrás había estado al frente de una remisería local. La Policía apunta a un motivo pasional o bien a un presunto ajuste de cuentas. El caso ha conmocionado a esta ciudad, en la que hace dos días hubo otra tragedia: la muerte de dos hombres en un accidente automovilístico. (C)

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