15 Julio 2008 Seguir en 
Cañeros y funcionarios tucumanos avanzaron ayer en tres alternativas para propiciar una suba del precio del azúcar en la Argentina. La primera opción que se analizó es el visto bueno que dieron dos bancos (Macro y BICE) para financiar con un total de $ 90 millones la inmovilización de azúcares a través del sistema de warrants, de manera de reducir la oferta del endulzante en el mercado. Otra es la decisión de incrementar del 24% al 28% la cuota de exportación de azúcar de este año, y la tercera medida pasa por un financiamiento especial que otorgaría el Banco Nación a los ingenios para que estas empresas compren azúcar a los cañeros a un precio determinado, por encima de los actuales valores de quebranto.
Los anuncios fueron formulados ayer en la Casa de Gobierno por el ministro de Desarrollo Productivo, Jorge Gassenbauer, en un encuentro que mantuvo con dirigentes cañeros. Participaron los presidentes de Cactu, Humberto Gordillo, y de UCIT, Sergio Fara, así como los productores Otto Gramajo, Bernabé Alzabé y Aldo Soldati. También estuvo presente el diputado nacional Gerónimo Vargas Aignasse.
En diálogo con LA GACETA, Gassenbauer explicó que el Banco Macro ya tiene disponible una línea por $ 50 millones para warrants, a una tasa que rondaría el 7% a 120 días, más los costos de la warrantera. Además, dijo que hoy mantendrá una reunión con responsables de entidades que financian a través de warrants para informarles que el BICE tiene a su disposición otros $ 40 millones para la inmovilización de azúcares.
"La otra opción es más compleja, ya que la idea es financiar a través del Banco Nación a los ingenios, a una tasa que rondaría el 6%, para que estos puedan comprar azúcar a los cañeros con un precio de referencia", indicó Gassenbauer. Dejó en claro que aún debe definirse el precio de corte y el monto que la entidad financiera otorgará a cada ingenio. Aclaró que la operatoria se realiza a través de las fábricas, ya que se teme que muchos cañeros no califiquen para acceder a esta financiación. Este punto fue muy objetado por los productores durante el encuentro, debido a que éstos consideran que se deberá establecer un ente que se ocupe de verificar que los ingenios den a los fondos el destino prefijado. Vargas Aignasse hizo hincapié en que será el propio Estado el que se encargará de controlar que el dinero se utilice para establecer un precio sostén y no para otros fines.
Los anuncios fueron formulados ayer en la Casa de Gobierno por el ministro de Desarrollo Productivo, Jorge Gassenbauer, en un encuentro que mantuvo con dirigentes cañeros. Participaron los presidentes de Cactu, Humberto Gordillo, y de UCIT, Sergio Fara, así como los productores Otto Gramajo, Bernabé Alzabé y Aldo Soldati. También estuvo presente el diputado nacional Gerónimo Vargas Aignasse.
En diálogo con LA GACETA, Gassenbauer explicó que el Banco Macro ya tiene disponible una línea por $ 50 millones para warrants, a una tasa que rondaría el 7% a 120 días, más los costos de la warrantera. Además, dijo que hoy mantendrá una reunión con responsables de entidades que financian a través de warrants para informarles que el BICE tiene a su disposición otros $ 40 millones para la inmovilización de azúcares.
"La otra opción es más compleja, ya que la idea es financiar a través del Banco Nación a los ingenios, a una tasa que rondaría el 6%, para que estos puedan comprar azúcar a los cañeros con un precio de referencia", indicó Gassenbauer. Dejó en claro que aún debe definirse el precio de corte y el monto que la entidad financiera otorgará a cada ingenio. Aclaró que la operatoria se realiza a través de las fábricas, ya que se teme que muchos cañeros no califiquen para acceder a esta financiación. Este punto fue muy objetado por los productores durante el encuentro, debido a que éstos consideran que se deberá establecer un ente que se ocupe de verificar que los ingenios den a los fondos el destino prefijado. Vargas Aignasse hizo hincapié en que será el propio Estado el que se encargará de controlar que el dinero se utilice para establecer un precio sostén y no para otros fines.







