Bush aseguró que su objetivo es liberar a Irak

Aseguró que el régimen iraquí es una amenaza para Estados Unidos y afirmó que el objetivo que persigue es el de la liberación de un pueblo.

04 Enero 2003
WASHINGTON.- En varias bases estadounidenses y británicas, en el Mediterráneo oriental, se han intensificado los movimientos militares con vistas a una guerra contra Irak. Mientras, en Estados Unidos se preparan más tropas con destino al Golfo Pérsico. En medio de esta oleada de aprestos bélicos, el presidente estadounidense, George W. Bush, pronunció ayer una arenga a los soldados en la base militar de Fort Hood (Texas). Si el presidente iraquí, Saddam Hussein, no se despoja de las armas de destrucción masiva que posee, Estados Unidos lo obligará a hacerlo por la fuerza, dijo Bush entre vítores de las tropas. En la Guerra del Golfo de 1991, durante el gobierno de George Bush padre, 25 mil hombres fueron enviados desde Fort Hood a la zona de operaciones. El mandatario aseguró que el régimen iraquí es una amenaza para Estados Unidos y afirmó que el objetivo que persigue es el de la liberación de un pueblo y no el de la ocupación de un país. "Si la utilización de la fuerza se vuelve necesaria, Estados Unidos reaccionará de manera decisiva y está listo para ello", declaró. De todas maneras, subrayó, el uso de la fuerza militar será la última opción. "Si nos vemos obligados, actuaremos y ganaremos porque tenemos el mejor aparato militar del mundo", señaló.

Aviones en Chipre
Dos bases británicas en Chipre serán usadas como apoyo logístico ante un eventual ataque a Irak. El gobierno chipriota ya ha sido informado de ello y ha dado su aprobación, aseguró un vocero. En la base de Akrotiri, cerca de la ciudad portuaria de Limasol, ya aterrizaron varios aviones de transporte británicos con personal, municiones y helicópteros de combate. Por otro lado, el portaaviones USS "Harry S.Truman" se halla en Creta, donde está la mayor base estadounidense en el Mediterráneo oriental.

Reunión de embajadores
Gran Bretaña convocó a sus embajadores en todo el mundo a una reunión en Londres, el 6 y 7 próximos, para analizar entre otros temas, el conflicto en Irak. El encuentro de los 200 diplomáticos estaba planeado desde hacía tiempo, dijo una fuente.
Según el diario "The Guardian", muchos embajadores británicos tienen serias dudas acerca de la línea dura, adoptada por Estados Unidos, contra Irak. Todos ellos coinciden en que la guerra sólo provocará un aumento del odio del mundo árabe-musulmán hacia Occidente. Douglas Hurd, canciller del gobierno conservador de Margaret Thatcher, acusó a Washington y a Londres de engañarse a sí mismos y de intentar hacerlo con todo el mundo, al creer que una derrota del régimen iraquí producirá cambios democráticos en el mundo árabe. El máximo peligro, dijo, radica en lo que seguirá a una eventual victoria sobre Irak. (TELAM/Reuter/DPA)

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