Un mercado que sintió varios golpes

Análisis. Por Enrique J. Martínez - Analista Bursátil

12 Julio 2008
En una semana corta de cuatro ruedas el mercado local sigue a los bandasos por la presión externa y la local. El jueves pasado se festejaba el 154º Aniversario de la Bolsa de Comercio de Buenos Aires, y fue suspendido porque la presidenta Cristina Fernández de Kirchner no confirmó su presencia.
El encuentro era el ámbito para que la institución abandonara su permisividad con el Gobierno y reclamara por los índices falsos e inexactos del Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec) que ajustan a los Bonos del Estado, con fuertes pérdidas que se extendieron a los activos de los bancos, las aseguradoras y a las jubiladoras privadas.
La Bolsa cedió la pizarra a los títulos públicos -al autorizar la negociación en Oferta Pública- y debería suspenderlos en su cotización por falta de veracidad, como a cualquier otra cotizante del panel, cuando no se ajusta a sus condiciones de emisión. Así funciona el sistema bursátil en el mundo para proteger a los inversores.
También era oportuno reclamar el daño a los dos Mercados a Término de Cereales de Buenos Aires y Rosario, ocasionado por las retenciones móviles al campo que afectan la expectativa de ganancia futura de los productores. Esto en la práctica son precios máximos, que privan al productor de la posibilidad de lograr una mejor cotización en el tiempo, porque el Estado captura ahora la ganancia futura.  
Esto desacopla a la Argentina frente a un mundo que opera con previsión -comprando y vendiendo a 12 y hasta 18 meses antes de la entrega-, a través de contratos para proteger a los que venden de la baja, a los que compran de la suba y, principalmente, formando los precios. Así logra financiación y traslada el riesgo. 

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