13 Julio 2008 Seguir en 
La economía se frenó abruptamente y no pueden cifrarse demasiadas expectativas en un repunte significativo del nivel de actividad en el segundo trimestre del año que acaba de terminar. El conflicto entre el Gobierno y el campo y sus derivaciones (incertidumbre; desabastecimiento y problemas en la logística de insumos) habrían condenado al trimestre a un crecimiento del PBI muy bajo, advierte un informe de la consultora Federico Muñoz y Asociados. En consecuencia, el primer semestre se habría cerrado con un dinamismo muy inferior al imaginado a priori, indica el diagnóstico al que accedió LA GACETA.
Desde esa perspectiva, los economistas de esa firma señalan que no hay muchos motivos para evaluar con optimismo al futuro de la economía. "Ni siquiera la bendición que supone la soja a US$ 600 bastará para sortear con facilidad los obstáculos que surgirán en los trimestres venideros", remarcan. En estos últimos cinco años de crecimiento chino (tasas del 9% anual), "se han ido acumulando excesos y vicios que hoy afectan de manera muy sensible la dinámica de la economía", puntualizan. Además, la baja calidad de la política económica y las pocas chances de que esta mejore en el corto plazo invitan a creer que la restauración de los equilibrios no será un proceso libre de traumas.
"Creemos que, tras dejar atrás el quinquenio de mayor crecimiento del PBI per cápita del que se tenga registro en la Argentina (2003-2007), se abre una etapa que se caracterizará por un desempeño económico bastante más mediocre", indica el informe. En efecto, "estamos previendo un aterrizaje abrupto en la marcha del nivel de actividad. Pese a alguna ligera aceleración esperable en el segundo semestre, el año terminaría con un crecimiento del PBI de 5,4% (y más de la mitad de esa cifra sería atribuible al generoso arrastre estadístico que dejó 2007). Para 2009, prevemos una desaceleración ulterior: el producto crecería apenas 3%", vaticina.
Dado el extraordinario vigor de la fase expansiva que disfrutamos en los últimos cinco años y dada la magnitud que han adquirido los excesos y desequilibrios, un par de años (2009 y 2010) de crecimiento al 3% "no sería un costo demasiado elevado a pagar por la purga de tales desbalances", finaliza el trabajo.
Desde esa perspectiva, los economistas de esa firma señalan que no hay muchos motivos para evaluar con optimismo al futuro de la economía. "Ni siquiera la bendición que supone la soja a US$ 600 bastará para sortear con facilidad los obstáculos que surgirán en los trimestres venideros", remarcan. En estos últimos cinco años de crecimiento chino (tasas del 9% anual), "se han ido acumulando excesos y vicios que hoy afectan de manera muy sensible la dinámica de la economía", puntualizan. Además, la baja calidad de la política económica y las pocas chances de que esta mejore en el corto plazo invitan a creer que la restauración de los equilibrios no será un proceso libre de traumas.
"Creemos que, tras dejar atrás el quinquenio de mayor crecimiento del PBI per cápita del que se tenga registro en la Argentina (2003-2007), se abre una etapa que se caracterizará por un desempeño económico bastante más mediocre", indica el informe. En efecto, "estamos previendo un aterrizaje abrupto en la marcha del nivel de actividad. Pese a alguna ligera aceleración esperable en el segundo semestre, el año terminaría con un crecimiento del PBI de 5,4% (y más de la mitad de esa cifra sería atribuible al generoso arrastre estadístico que dejó 2007). Para 2009, prevemos una desaceleración ulterior: el producto crecería apenas 3%", vaticina.
Dado el extraordinario vigor de la fase expansiva que disfrutamos en los últimos cinco años y dada la magnitud que han adquirido los excesos y desequilibrios, un par de años (2009 y 2010) de crecimiento al 3% "no sería un costo demasiado elevado a pagar por la purga de tales desbalances", finaliza el trabajo.
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