En el barrio Gente de Prensa les temen a sus propios vecinos

El 30 de diciembre, cuatro hombres saltaron una reja e ingresaron a una de las viviendas. Al almacenero ya lo asaltaron tres veces. Robos en el auto.

PREOCUPADO. Rolando Díaz ya sufrió en carne propia la violencia.
PREOCUPADO. Rolando Díaz ya sufrió en carne propia la violencia.
04 Enero 2003
Es un lugar hermoso, con casas bien cuidadas, árboles en la vereda y una maravillosa vista del cerro. Los vecinos del barrio Gente de Prensa eligieron esa zona, además, por tener vías rápidas de acceso y de salida, además de para poder gozar de tranquilidad. Pero la presencia constante de delincuentes, sumada a la falta de alumbrado público que sufren cada tanto, les alteró la vida. Ahora las verjas altas y los perros guardianes le cambiaron la fisonomía a la zona. "A nosotros ya nos asaltaron tres veces, la última vez el 30 a la noche. Saltaron el portón, le pusieron una pistola en la cabeza a un amigo de mi mamá y se metieron en la casa. Nos sacaron de todo", relató Pablo Quintero, quien tiene su vivienda en la esquina de Lincoln y General Paz. Justo en ese lugar está por construirse un barrio, pero por ahora sólo hay lotes y únicamente se levantaron tres casas. El resto del predio está totalmente descuidado y el pasto ya supera la altura normal de una persona. "Por ahí se van los tipos, corriendo. Como es todo barro es difícil seguirlos", indicó Pablo. Dora, la madre de Pablo, afirmó que no pueden dormir tranquilos a raíz de la inseguridad. Dos de los asaltos que sufrieron fueron muy violentos, lo que les dejó un amargo recuerdo. "Pretendo que esto se conozca para que alguien haga algo al respecto", afirmó la mujer.

Malas compañías
El barrio, en el que viven 127 familias, está circunscripto por las calles La Madrid, Las Piedras, Ernesto Padilla y Lincoln. Se llama de esa forma porque, originariamente, estaba destinado para periodistas. Y si bien todavía viven muchas personas relacionadas con los medios de comunicación, actualmente son más los que trabajan en otras profesiones. En las cercanías tienen dos lugares considerados peligrosos por la Policía: el barrio Crucero Belgrano y la villa "El Piolín".
"A mí ya me asaltaron tres veces. Da la impresión de ser un lugar tranquilo, pero de noche se pone peligroso", resaltó el almacenero Rolando Díaz. Afirmó que hace un tiempo los vecinos se reunieron con los jefes de la seccional 3ª y les pidieron mayor seguridad.
Durante algunas semanas, un policía recorrió la zona durante la mañana y otro lo hizo durante la noche. Pero de pronto desaparecieron y no volvieron. "Deben tener mucho trabajo, pero aquí nos quedamos sin seguridad", indicó Díaz.
Roberto Pérez también vive en el barrio y trabaja con un remise. "Ya me abrieron el auto decenas de veces. Me roban la radio, las ruedas, todo lo que encuentran adentro", aseguró. "Siempre hay que estar atento a lo que pasa afuera, en la calle, para que no nos sorprendan", resaltó. La presencia de extraños asusta. Y por eso los vecinos temen seguir siendo atacados.
"Lo único que pedimos es que se hagan más patrullajes. Y que el alumbrado público no desaparezca. Cuando no hay luz, uno está esperando que pase algo malo", dijo Marcos Toledo, otro vecino.

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