La Argentina tiene que aprovechar la onda de crecimiento

Ejecutivos del grupo Santander advirtieron que los controles de precios no sirven para frenar la inflación. Auguraron que la expansión económica seguirá en 2009.

09 Julio 2008
MADRID (De nuestro enviado especial, Juan José Concha Martínez)-. Es una visión cautelosa, pero no exenta de inquietud por la evolución de la inflación. Esta mirada es la que transmiten los principales ejecutivos del Banco Santander con respecto al escenario de la Argentina y de América Latina. En Boadilla del Monte (ciudad financiera del grupo), próximo a la capital española, el banco inició un seminario sobre la economía y las perspectivas de América Latina.
José Juan Ruiz, el economista jefe para Latinoamérica del Santander, advierte que la región está en condiciones de enfrentar con éxito la fenomenal crisis que provoca el alza de los precios de los commodities y los efectos de la crisis inmobiliaria de Estados Unidos. “En el primer tiempo de este partido, América latina está ganando 1 a 0”, dice Ruiz, que fue integrante del gabinete económico de los gobiernos de Felipe González. “Está en riesgo el ritmo de crecimiento económico, que permitió que 47 millones de latinoamericanos salieran de la pobreza, porque el aumento de la inflación va a golpear a todos los sectores, pero especialmente a los más pobres o a la escala social más baja, que gastan entre el 25% y el 40% del salario en alimentos y en servicios energéticos”, plantea. “Hay un riesgo de que se produzca el fenómeno de estanflación: crecimiento bajo, con inflación alta”, agrega.

- Los datos sobre los índices del costo de vida están en discusión en la Argentina. ¿Cómo obtienen los expertos del Banco Santander esta progresión?
- La Argentina tiene un problema de inflación y todo el mundo lo sabe. El Gobierno lo sabe, la oposición lo sabe y los economistas lo sabemos. El objetivo de las autoridades argentinas es restaurar la credibilidad de los indicadores; veremos si el tiempo les da la razón. Este es un tema importante para considerar. Otro es el shock que puede estar afectando las lecturas que derivan del conflicto respecto de la inflación. Y también hay que ver que la política del Banco Central cambió; hemos visto por primera vez una suba de los tipos de interés. ¿Han hecho todo para contener el problema? Evidentemente no.

- Habló de Latinoamérica, pero sus palabras parecen dirigidas a la Argentina porque hablaba de una serie de inconvenientes que enfrenta la región: subsidios, controles...
- Lo que dije corresponde a un informe de la comisión de crecimiento del Banco Mundial, que estudió a 80 países. Pero yo creo que el deterioro de la calidad de las políticas es un tema serio. No es sólo de la Argentina. Y allí dice que los países no deben acudir permanentemente al control de precios como un mecanismo de control de la inflación. Esto ha sido una tentación de muchos países, no sólo de los emergentes. Pero la lección sería: si hay que proteger dejemos para eso la vía fiscal, y que los precios se muevan, y que esa protección sea temporal y lo más transparente posible.

- ¿Cómo impacta el conflicto entre el campo y el Gobierno argentino en el escenario que analiza el banco?
- En el corto plazo nuestra visión de la Argentina no ha cambiado. Vemos tasas de crecimiento muy altas, por encima del 6%; incluso en las lecturas más recientes. Nadie en las últimas cuatro semanas en la comunidad de inversores le ha cambiado o le ha bajado el perfil de crecimiento a la Argentina para 2008. Es probable que para 2009 esté un poco más bajo el crecimiento. Pero la sensación es que si la Argentina hace frente al problema, el valor a mediano plazo no ha caído. Hay shock positivo, por los commodities. Puede haber un problema respecto de cómo enfrenta el reparto estratégico de esta renta, pero el valor estratégico del país ha aumentado. La idea sería “aprovéchenlo”. Si dentro de seis meses no hay acuerdo por este conflicto, ese problema se va a reflejar en la economía.

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