Efectivos militares usaron gases lacrimógenos y perdigones para dispersar a grupos de manifestantes en Venezuela

Seguidores y opositores de Chávez chocaron durante una marcha en el trigésimo tercer día de un "paro cívico" contra el gobierno

03 Enero 2003
CARACAS, Venezuela.- Efectivos militares usaron gases lacrimógenos y perdigones para dispersar a grupos de seguidores y opositores del presidente Hugo Chávez que chocaron durante una marcha opositora en el trigésimo tercer día de un "paro cívico" contra el gobierno.
La marcha, llamada "La Gran Batalla", salió desde varios puntos de Caracas y tenía previsto llegar a las cercanías del Fuerte Tiuna, una base militar donde está detenido desde el lunes el general disidente de la Guardia Nacional Carlos Alfonso Martínez, a pesar de que un tribunal ordenó su liberación.
Los soldados de la Guardia Nacional dispersaron con los gases a los "chavistas", que colocaron barricadas con neumáticos y cajas incendiados y lanzaron piedras y palos a los manifestantes opositores y a las fuerzas de seguridad.
También lanzaron gases contra los miles de opositores que igualmente sostuvieron una batalla de piedras con los "chavistas" y con la policía y la Guardia Nacional.
Las protestas de ambos bandos, radicalmente polarizados en torno al teniente coronel retirado que asumió el poder hace casi cuatro años, se han vuelto parte de la cotidianidad venezolana desde el inicio del paro general el 2 de diciembre, que exige la renuncia de Chávez y el adelanto de elecciones.
Los choques entre "chavistas" y "antichavistas" y la acción militar dejaron al menos cuatro heridos levemente golpeados con objetos contundentes. El operativo militar impidió asimismo el avance de la marcha, que resistía irse del lugar.
"No tenemos miedo, no tenemos miedo", gritaba los opositores que marchaban entre las nubes de gases exigiendo la libertad de Martínez, quien no tiene mando de tropas y es acusado de participar en el alzamiento contra Chávez en abril.
El general integra un grupo de oficiales que el 22 de octubre se declaró en "desobediencia" y llamó a sus compañeros de armas a desconocer al gobierno de Chávez, que enfrenta una crisis política y un paro que ha casi paralizado a la vital industria petrolera del país. (Reuter)

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