03 Enero 2003 Seguir en 
BUENOS AIRES.- El fiscal de Pilar, Diego Molina Pico, a cargo de la investigación por el crimen de María Marta García Belsunce, dispuso en las últimas horas ampliar las testimoniales de varios de los habitantes del country El Carmel, de Pilar, con vistas a "cruzar" la información que aportaron los familiares y allegados de la víctima.
Ante el misterio que rodea el caso, son clave los detalles que puedan aportar los habitantes del country. Y también se espera cotejar todos esos datos con los que puedan aportar los resultados de los análisis de las llamadas que se hicieron en las horas previas y posteriores al crimen, análisis que se están llevando adelante a través del sistema Excalibur. Mientras tanto, los investigadores seguían trabajando en las esperadas pericias que se ordenaron en la causa. Se trata del análisis de las huellas dactilares de tres dedos y la palma de una mano que quedaron sellados en una pared de la casa de la víctima, y que están siendo cotejadas con el dibujo de las yemas de diez familiares y amigos de la víctima que estuvieron en la vivienda apenas se encontró el cuerpo de María Marta García Belsunce, el domingo 27 de octubre último. Se hallaron también restos de sangre en paredes, en un cuadro, en la alfombra y en un sillón de la casa. También se esperan los resultados de las pericias balísticas a los seis revólveres calibre 32 que, oficialmente, estaban en el country.
Es poco probable que el asesino o asesina haya dejado el arma en ese barrio privado los dos meses que se tardó en activar la investigación. María Marta García Belsunce fue asesinada con seis balazos en la cabeza en el baño de su casa, pero su familia sostiene que creyó que, en realidad, todo había sido culpa de un accidente doméstico. Y así, se limpió la escena del crimen, se llevó adelante el velatorio (con más de 200 invitados), se tiró un "pituto" (pedazo de metal) al inodoro (que terminó siendo el sexto plomo) y se llamó a la Policía para evitar que los efectivos irrumpieran en el lugar ante el dolor de la familia por esa desgracia.
Otras irregularidades
Al mismo tiempo, dos cadáveres serán exhumados hoy en el cementerio de La Chacarita, en el marco de la causa conocida como "García Belsunce II", que investiga las irregularidades que salpican a la compañía funeraria donde fueron inhumados los restos de María Marta García Belsunce, y al médico Carlos March, que firmó el certificado de defunción "trucho" de la socióloga asesinada. Se trata de los cuerpos del matrimonio Moila-Castro que, supuestamente, fallecieron el mismo día y cuyas actas de defunción fueron firmadas por March.
El magistrado quiere saber si esas muertes ocurrieron como parecen indicar los certificados o si, tal como se sospecha, se fraguaron esa documentación y los horarios de los decesos con el supuesto fin de adulterar la herencia de los fallecidos. (DyN)
Ante el misterio que rodea el caso, son clave los detalles que puedan aportar los habitantes del country. Y también se espera cotejar todos esos datos con los que puedan aportar los resultados de los análisis de las llamadas que se hicieron en las horas previas y posteriores al crimen, análisis que se están llevando adelante a través del sistema Excalibur. Mientras tanto, los investigadores seguían trabajando en las esperadas pericias que se ordenaron en la causa. Se trata del análisis de las huellas dactilares de tres dedos y la palma de una mano que quedaron sellados en una pared de la casa de la víctima, y que están siendo cotejadas con el dibujo de las yemas de diez familiares y amigos de la víctima que estuvieron en la vivienda apenas se encontró el cuerpo de María Marta García Belsunce, el domingo 27 de octubre último. Se hallaron también restos de sangre en paredes, en un cuadro, en la alfombra y en un sillón de la casa. También se esperan los resultados de las pericias balísticas a los seis revólveres calibre 32 que, oficialmente, estaban en el country.
Es poco probable que el asesino o asesina haya dejado el arma en ese barrio privado los dos meses que se tardó en activar la investigación. María Marta García Belsunce fue asesinada con seis balazos en la cabeza en el baño de su casa, pero su familia sostiene que creyó que, en realidad, todo había sido culpa de un accidente doméstico. Y así, se limpió la escena del crimen, se llevó adelante el velatorio (con más de 200 invitados), se tiró un "pituto" (pedazo de metal) al inodoro (que terminó siendo el sexto plomo) y se llamó a la Policía para evitar que los efectivos irrumpieran en el lugar ante el dolor de la familia por esa desgracia.
Otras irregularidades
Al mismo tiempo, dos cadáveres serán exhumados hoy en el cementerio de La Chacarita, en el marco de la causa conocida como "García Belsunce II", que investiga las irregularidades que salpican a la compañía funeraria donde fueron inhumados los restos de María Marta García Belsunce, y al médico Carlos March, que firmó el certificado de defunción "trucho" de la socióloga asesinada. Se trata de los cuerpos del matrimonio Moila-Castro que, supuestamente, fallecieron el mismo día y cuyas actas de defunción fueron firmadas por March.
El magistrado quiere saber si esas muertes ocurrieron como parecen indicar los certificados o si, tal como se sospecha, se fraguaron esa documentación y los horarios de los decesos con el supuesto fin de adulterar la herencia de los fallecidos. (DyN)







