En medio de tanta remake y de la catarata de adaptaciones de viejas series de televisión a la pantalla grande resulta un soplo de aire fresco la aparición de este personaje desmañado y poco convencional. Hancock es un superhéroe, pero a causa de su alcoholismo, de sus modales poco pulidos y de los destrozos que causa cada vez que interviene para luchar contra el delito, la opinión pública está absolutamente en contra de él.
Un experto en relaciones públicas, agradecido porque Hancock le salvó la vida, lo convence para que cumpla una sentencia en la cárcel y, a partir de ese gesto de humildad, empieza la tarea de revertir el pobre concepto que la gente tiene de él.
En el medio habrá una sorprendente revelación y la historia tomará un camino impensado. Y es precisamente en estos rasgos de originalidad donde se centran los valores más altos de esta producción hollywoodense. Hace mucho tiempo que las películas de acción tienen para proponer muy poco más que escenas impactantes, con persecuciones espectaculares, explosiones y efectos especiales de excelente factura. Pero la sorpresa, las ideas novedosas y los giros impensados de la trama suelen estar ausentes en los guiones. En este filme, son protagonistas.
El otro acierto de los productores es el de haber buscado a Will Smith para personificar al superhéroe; la composición que logra el dúctil actor es de muy alto nivel; también son muy buenos los trabajos de Charlize Theron (de una belleza alarmante) y de Justin Bateman.
El resultado es muy interesante en términos generales, y por primera vez en mucho tiempo, el espectador se encuentra agradablemente sorprendido por el rumbo que toma una historia protagonizada por superhéroes.
Comedia, acción. ESTADOS UNDIOS, 2008.
DIRECCION: PETER BERG. CON WILL SMITH, CHARLIZE THERON, JUSTIN BATEMAN, JAE HEAD. PM13/92?.
VIOLENCIA: con escenas. SEXO: sin escenas COMPRENSION: fácil







