04 Julio 2008 Seguir en 
"No, como Soda Stereo no. En todo caso somos agua de aljibe", bromeó el músico tucumano Ernesto Guevara al comparar el regreso de su viejo dúo folclórico El Vislumbre, a casi 10 años de la separación con el santiagueño Santiago Suárez.
El grupo volverá a los escenarios tucumanos esta noche, en una fiesta que se realizará a las 22 en la Sociedad Francesa (San Juan 751), en la que también actuarán el dúo Mity Myti, Alkimia, Los Duendes Copleros, Los Lugones y el grupo de salsa Mano e? Mono.La de El Vislumbre es una historia bastante extraña. El dúo funcionó durante algunos años, cuando sus integrantes cursaban todavía la secundaria. Nunca grabaron un disco, pero sus canciones y su influencia es reconocida en el ambiente folclórico.
"No sé, hacíamos canciones que estaban afuera de la estructura tradicional del folclore. A eso alguien le puso ?aire de chacarera?. Desde niños, los dos crecimos viendo y escuchando a Jacinto Piedra, a Peteco Carabajal, y uno va adquiriendo de los maestros un montón de cosas que después vuelca en lo que hace", dijo buscando una explicación para que El Vislumbre tenga hoy una legión de expectantes seguidores esperándolos.
El origen del grupo se remonta mucho más atrás de las primeras presentaciones como dúo. "Cuando yo tenía 8 años y mi hermano Franco 6, mi viejo nos regaló una guitarra y como él tenía amigos en Santiago del Estero empezamos a ir casi todos los fines de semana. Ahí conocimos a mucha gente importante del folclore, como Jacinto, Alfredo Avalos, los Carabajal y Chingolo Suárez, el padre de Santiago. Así, entre juegos y guitarreadas empezamos a tocar", contó Ernesto.
Empezaron tocando temas de esos "maestros" con los que se criaron, y cuando incorporaron al repertorio sus primeros temas propios, ganaron el Pre Cosquín, llegaron a la final del festival cordobés, y se inició una etapa repleta de sacrificios y satisfacciones en extensos recorridos por peñas y encuentros folclóricos de todo el país.
Hace ocho años, Peteco Carabajal los llevó a Buenos Aires para que grabaran su primer disco. Mientras se buscaban las mejores opciones, el dúo se separó, y Ernesto se sumó a Raly Barrionuevo, que estaba armando su grupo. Santiago formó, con su hermano Juan Cruz, El Vislumbre del Esteko.
El Vislumbre ya se presentó en Córdoba y en Neuquén (donde vive Ernesto), y mañana lo hará en los pagos de Santiago. El dúo vuelve, pero no por unas cuantas noches, sino para quedarse. Ernesto dejó por el momento su proyecto como solista, y aunque seguirá junto a Raly tiene decidido apostar por este proyecto que había quedado inconcluso. Lo mismo le pasa a Santiago, y ya están planeando grabar ese disco que no se concretó.
Las entradas anticipadas se venden a $ 10 en el bar Dock Sud (Las Madrid y Ayacucho) y en 25 de Mayo 402. En la puerta, esta noche, costarán $ 15.
El grupo volverá a los escenarios tucumanos esta noche, en una fiesta que se realizará a las 22 en la Sociedad Francesa (San Juan 751), en la que también actuarán el dúo Mity Myti, Alkimia, Los Duendes Copleros, Los Lugones y el grupo de salsa Mano e? Mono.La de El Vislumbre es una historia bastante extraña. El dúo funcionó durante algunos años, cuando sus integrantes cursaban todavía la secundaria. Nunca grabaron un disco, pero sus canciones y su influencia es reconocida en el ambiente folclórico.
"No sé, hacíamos canciones que estaban afuera de la estructura tradicional del folclore. A eso alguien le puso ?aire de chacarera?. Desde niños, los dos crecimos viendo y escuchando a Jacinto Piedra, a Peteco Carabajal, y uno va adquiriendo de los maestros un montón de cosas que después vuelca en lo que hace", dijo buscando una explicación para que El Vislumbre tenga hoy una legión de expectantes seguidores esperándolos.
El origen del grupo se remonta mucho más atrás de las primeras presentaciones como dúo. "Cuando yo tenía 8 años y mi hermano Franco 6, mi viejo nos regaló una guitarra y como él tenía amigos en Santiago del Estero empezamos a ir casi todos los fines de semana. Ahí conocimos a mucha gente importante del folclore, como Jacinto, Alfredo Avalos, los Carabajal y Chingolo Suárez, el padre de Santiago. Así, entre juegos y guitarreadas empezamos a tocar", contó Ernesto.
Empezaron tocando temas de esos "maestros" con los que se criaron, y cuando incorporaron al repertorio sus primeros temas propios, ganaron el Pre Cosquín, llegaron a la final del festival cordobés, y se inició una etapa repleta de sacrificios y satisfacciones en extensos recorridos por peñas y encuentros folclóricos de todo el país.
Hace ocho años, Peteco Carabajal los llevó a Buenos Aires para que grabaran su primer disco. Mientras se buscaban las mejores opciones, el dúo se separó, y Ernesto se sumó a Raly Barrionuevo, que estaba armando su grupo. Santiago formó, con su hermano Juan Cruz, El Vislumbre del Esteko.
El Vislumbre ya se presentó en Córdoba y en Neuquén (donde vive Ernesto), y mañana lo hará en los pagos de Santiago. El dúo vuelve, pero no por unas cuantas noches, sino para quedarse. Ernesto dejó por el momento su proyecto como solista, y aunque seguirá junto a Raly tiene decidido apostar por este proyecto que había quedado inconcluso. Lo mismo le pasa a Santiago, y ya están planeando grabar ese disco que no se concretó.
Las entradas anticipadas se venden a $ 10 en el bar Dock Sud (Las Madrid y Ayacucho) y en 25 de Mayo 402. En la puerta, esta noche, costarán $ 15.
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