29 Junio 2008 Seguir en 
Hay cifras que lo dicen todo. La exitosa serie de televisión "CSI" se ve en doscientos países y es seguida por 2.000 millones de personas. Pero, hay otro dato que, tal vez, sea más relevante. En Estados Unidos ha logrado que se vuelva innecesario explicar a un jurado lo que es el ADN o lo que pueden revelar los cabellos o las huellas dactilares. El llamado "efecto CSI" ha provocado un considerable aumento de estudiantes y de cursos universitarios dedicados a la ciencia forense; y también los juzgados son susceptibles a su influencia. "En EEUU los abogados pueden pedir al juez que informe al jurado sobre la llamada "regla CSI", que consiste en que los miembros del jurado no pueden dar por sentado que contarán con las pruebas y análisis que ven en la serie", explica Naren Shankar, productor y guionista ejecutivo.
Otras producciones como "Bones", "Mentes criminales" o "Navy NCIS" siguen un camino similar, y pueden inscribirse en el "efecto CSI", en relación al impacto que tienen en la vida real, aunque no tanto en relación al éxito televisivo.
El caso Aragañaráz
El subcomisario Miguel Gómez contesta que no tiene tiempo para ver televisión, pero admite como probable que algunos programas de televisión influyan en las investigaciones; sobre todo en aquellas donde están en juego los profesionales forenses y legistas.
Pero lo que el comisario señala como probable, la jefa del Laboratorio de la Policía Científica de Tucumán, la bioquímica Lidia Moyano confirma como una realidad: "me sirve mucho ver esos programas, porque aprendo de ellos, pero también porque en la pantalla puedo comparar el nivel de tecnología con que se están moviendo en otros lugares del mundo, y si estamos haciendo las cosas más o menos bien".
La doctora aclara que al luminol (el reactivo que permite advertir sangre prácticamente invisible y que por pedido suyo se utilizó por primera vez en la provincia en el caso de Betty Argañaraz), lo conocía a través de la bibliografía específica, descartando que haya llegado -únicamente- a través de las series policiales. "Veo mucho ?Policías en acción?, ?Mujeres asesinas? y otros programas de Discovery. Me sirven personalmente en esta profesión. Es fundamental la ciencia forense para estudiar la escena del crimen, más cuando no hay víctima", sostiene Moyano.
Luego del 11/9
Hace ocho años, la emisora ABC recibió el proyecto de una serie sobre la investigación de la escena del crimen. La cadena estadounidense decidió rechazarla, considerándola demasiado complicada para el telespectador medio. "CSI" fue adquirida por CBS y se convirtió en un fenómeno televisivo global. La magnitud del éxito fue tal que se diversificó en dos series hermanas: "CSI: Miami", diurna y con más acción, y "CSI: Nueva York", compleja y urbana.
Un poco en serio y un poco en broma, algunos de sus actores hasta se plantean una segunda carrera. "El otro día me hicieron preguntas sobre ciencia forense y me di cuenta de que sería capaz de resolver una escena del crimen", aseguró George Eads, uno de los protagonistas. Su creador, Anthony Zuiker, cree que la serie despegó tras los acontecimientos del 11 de setiembre. "La gente quería consuelo. En ?CSI? hay sentido de la justicia y ayudaba saber que existen personajes como los de la serie", declaró.
Otras producciones como "Bones", "Mentes criminales" o "Navy NCIS" siguen un camino similar, y pueden inscribirse en el "efecto CSI", en relación al impacto que tienen en la vida real, aunque no tanto en relación al éxito televisivo.
El caso Aragañaráz
El subcomisario Miguel Gómez contesta que no tiene tiempo para ver televisión, pero admite como probable que algunos programas de televisión influyan en las investigaciones; sobre todo en aquellas donde están en juego los profesionales forenses y legistas.
Pero lo que el comisario señala como probable, la jefa del Laboratorio de la Policía Científica de Tucumán, la bioquímica Lidia Moyano confirma como una realidad: "me sirve mucho ver esos programas, porque aprendo de ellos, pero también porque en la pantalla puedo comparar el nivel de tecnología con que se están moviendo en otros lugares del mundo, y si estamos haciendo las cosas más o menos bien".
La doctora aclara que al luminol (el reactivo que permite advertir sangre prácticamente invisible y que por pedido suyo se utilizó por primera vez en la provincia en el caso de Betty Argañaraz), lo conocía a través de la bibliografía específica, descartando que haya llegado -únicamente- a través de las series policiales. "Veo mucho ?Policías en acción?, ?Mujeres asesinas? y otros programas de Discovery. Me sirven personalmente en esta profesión. Es fundamental la ciencia forense para estudiar la escena del crimen, más cuando no hay víctima", sostiene Moyano.
Luego del 11/9
Hace ocho años, la emisora ABC recibió el proyecto de una serie sobre la investigación de la escena del crimen. La cadena estadounidense decidió rechazarla, considerándola demasiado complicada para el telespectador medio. "CSI" fue adquirida por CBS y se convirtió en un fenómeno televisivo global. La magnitud del éxito fue tal que se diversificó en dos series hermanas: "CSI: Miami", diurna y con más acción, y "CSI: Nueva York", compleja y urbana.
Un poco en serio y un poco en broma, algunos de sus actores hasta se plantean una segunda carrera. "El otro día me hicieron preguntas sobre ciencia forense y me di cuenta de que sería capaz de resolver una escena del crimen", aseguró George Eads, uno de los protagonistas. Su creador, Anthony Zuiker, cree que la serie despegó tras los acontecimientos del 11 de setiembre. "La gente quería consuelo. En ?CSI? hay sentido de la justicia y ayudaba saber que existen personajes como los de la serie", declaró.
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