Varios pandilleros incendiaron dos vehículos en Aguilares

Mientras los dueños de los rodados dormían, los delincuentes arrojaron bombas molotov. Los vecinos del barrio Almirante Brown se quejaron de la inseguridad en la que viven. Peligrosos.

EN LA CALLE. El Ford Taunus estaba estacionado junto a la vereda. LA GACETA/ OSVALDO RIPOLL
EN LA CALLE. El Ford Taunus estaba estacionado junto a la vereda. LA GACETA/ OSVALDO RIPOLL
26 Junio 2008
CONCEPCION.- La incursión de una violenta pandilla de jóvenes incendiarios alteró en la madrugada de ayer el descanso de los vecinos del barrio Almirante Brown de Aguilares. Los malvivientes, al parecer en estado de ebriedad, quemaron totalmente una camioneta Volkswagen Caddy y un automóvil Ford Taunus que se encontraban estacionados frente al domicilio de sus propietarios.
El ataque, durante el que afortunadamente no hubo heridos, se produjo alrededor de las 3.30 en la calle Hipólito Irigoyen al 1.000. Según se cree, los pandilleros habrían arrojado contra los vehículos bombas molotov, fabricadas con botellas, combustible y una mecha a la que se le prende fuego. Se desconocen los móviles del salvaje ataque. Los dueños afirmaron no tener ningún problema de índole vecinal.
Todo indica que el primer ataque se produjo en calle Hipólito Irigoyen 1072, donde vive Claudio Santillán, dueño de la camioneta, y luego en la casa del frente, propiedad de Alberto Rodríguez. "Nos despertó la alarma de la camioneta que estaba en el garaje. Salí corriendo a ver lo que sucedía y me di con un fuego intenso que salía del vehículo. Desesperado, y pensando que adentro estaba mi padre, atiné a abrir la puerta y me quemé la mano. Enseguida apareció de atrás mi papá que me calmó", explicó Santillán a LA GACETA. "Al ver que no podíamos hacer nada y temiendo que explotara el tanque de gas de la camioneta, o de la misma casilla del gasoducto, fuimos a refugiarnos al fondo. Después llegaron los bomberos de Alberdi y policías", añadió preocupado el hombre.

Una pesadilla
El joven afirmó que vivió una pesadilla. "Lo único que hago es trabajar. Nunca tuve problemas con nadie. Dicen que los autores serían unos muchachos que siempre andan de noche haciendo maldades. El daño que me ocasionaron es terrible, ya que con la camioneta yo distribuía pan. Era mi fuente de trabajo", apuntó Santillán.
Rodríguez, por su parte, dijo que él dormía cuando comenzó a incendiarse su auto. Su hija Rafaela escuchó una explosión, seguida de corridas y de carcajadas de varios jóvenes.
"Es frecuente ver por aquí pandillas de muchachos que andan deambulando hasta altas horas de la noche. Está visto que son peligrosos. Lo lamentable es que la presencia policial es muy escasa. Por eso estamos expuestos a este tipo de hechos" dijo angustiada la mujer. "Este es un daño gratuito. Antes de que suceda algo más grave sería importante que la Policía controle a los malvivientes que andan de noche y que luego de concretar sus ataques se ocultan en los cañaverales", sostuvo Rodríguez.
En el barrio Almirante Brown la incursión de los pandilleros obliga a los comerciantes del lugar a cerrar temprano sus negocios. En la zona ya se registraron varios robos. Tras lo sucedido ayer, el temor a los delincuentes creció. (C)

Tamaño texto
Comentarios
Comentarios