La buena atención seduce a los turistas

24 Junio 2008
Cada año, al avecinarse la temporada de julio, cuando recibimos la mayor cantidad de visitantes, los tucumanos se preocupan por el turismo y la calidad de atención a los visitantes. Las palabras, los anuncios, los proyectos lanzados por los diferentes funcionarios de ese sector pocas veces se concretan y sobreviven apenas como una expresión de anhelo. La proximidad de la Cumbre del Mercosur, que se llevará  a cabo en nuestra ciudad entre los últimos días de este mes y los primeros del próximo, ha puesto en marcha una serie de medidas dirigidas al mejoramiento de la hotelería y al embellecimiento de algunas partes de la ciudad y ha acelerado, de ese modo, la concreción de algunas ideas planteadas por el actual titular del Ente Tucumán Turismo.
Pero las acciones gubernamentales tienden a mostrar la mejor cara a los huéspedes para este circunstancial encuentro de jefes de gobierno, y a veces parecen olvidar que la vida continúa, es decir, que debemos estar también preparados para recibir a quienes llegarán buscando nuestra hospitalidad, nuestra cultura y nuestras bellezas luego del 9 de julio.
A fines de mayo pasado, el presidente del Ente Turismo presentó su programa en la Secretaría de Turismo de la Nación y lanzó en Buenos Aires la campaña de promoción de la temporada de julio. Anunció, entre otras cosas, la renovación del parque 9 de Julio y la modernización del espectáculo de Luz y Sonido de la Casa Histórica, con nuevos recursos lumínicos y con la proyección de flashes que muestren escenas de la Batalla de Tucumán y de la firma del acta de la Independencia. Señaló además que en la Casa de Gobierno se contará la historia de Tucumán a partir de Alberdi; se creará, probablemente en el Museo Folclórico, la peña de Mercedes Sosa; se creará un Centro de Interpretación del Azúcar en el ex ingenio San Pablo, con un novedoso sistema de iluminación y sonido; se promocionará Loma Bola para los vuelos de parapente y se instalará una tirolesa desde la punta del cerro de San Javier hasta el pie del cerro. Se construirá un mirador en el Cristo Bendicente; se renovará el museo arqueológico de El Cadillal; se acondicionará la playa del lago y se reconstruirá la aerosilla; se adaptará la zona para permitir la posibilidad de bajar en mountain bike; se montará un espectáculo de luces y música en el anfiteatro y funcionará el catamarán. En Acheral, se creará el Museo de Atahualpa Yupanqui, en el que se contará la vida del trovador. En El Mollar, se creará el Museo de los Menhires y de la Cultura Tafí, que tendrá forma circular, así como una sala en la que se proyectarán imágenes de los monumentos megalíticos con la explicación de su significado. Además, se construirá un planetario.
De todas estas buenas ideas, se ha comenzado con algunas lavadas de cara en el microcentro y con el mejoramiento del estado del parque 9 de Julio. Sin embargo, es necesario pensar en la infraestructura: de poco sirven los bellos paisajes si no hay cómo acceder a ellos o los caminos son deficientes y están deteriorados, como sucede en el tramo de la ruta 307 que va desde El Infiernillo hasta Amaicha del Valle. Hace pocos días, operadores turísticos uruguayos que nos visitaron opinaron que Tucumán no es un lugar para quedarse una semana, sino tres días.
Que los visitantes opten por permanecer en nuestra provincia más días requiere explotar no sólo nuestros paisajes, sino todo el potencial cultural que permanece prácticamente virgen incluso para los mismos tucumanos. Es importante que la comunidad se comprometa en el cuidado de los bienes y de la higiene urbana y en la buena atención del turista, y que comerciantes o taxistas no se aprovechen de ellos, porque de todos depende la imagen que se llevarán de Tucumán.

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