Concejal por un día, una experiencia positiva

22 Junio 2008
Los testimonios no hacen más que confirmar la importancia de una experiencia con alumnos del primario y del secundario que viene realizándose desde hace algunos años. “Es muy lindo estar aquí y aprobar proyectos. Creía que sólo iba a ser un concejal, pero el sorteo me puso en la presidencia. Fue difícil, pero los secretarios me ayudaron. Mi colegio presentó un proyecto sobre violencia y drogadicción. Lo discutimos en el curso y la profesora nos fue guiando. Sí, me veo como político el día de mañana”, dijo un estudiante. Otro, de sólo 9 años, que tiene la visión limitada, dijo: “para mí significa no sólo ayudar a una escuela sino a todo el país. No iba a venir, pero a último momento cambié de opinión, porque quiero ayudar a las personas. Me interesa ser político el día de mañana, porque quiero ayudar a la comunidad”. Mientras una alumna de polimodal señaló: “Me gustó mucho la idea de que se puedan hacer propuestas para mejorar la ciudad. Me da mucha emoción, mi proyecto fue sancionado, y la verdad es que es muy necesario. No sé si seré política, pero por ahora esto me gusta”. Estas opiniones hablan por sí solas y pertenecen a algunos de los chicos de nueve colegios de la capital que participaron recientemente de una nueva edición del proyecto “Concejal por un día”, que impulsa la Municipalidad. En la ocasión, los estudiantes debatieron sobre trece iniciativas referidas a obras públicas en la ciudad, a charlas sobre violencia en la escuela y a otras propuestas.
Como ha sucedido en otras oportunidades, los jóvenes debatieron los temas con seriedad y sin los vicios propios de la política. Incluso aquellos que en un principio se manifestaron reacios a participar, concluyeron la experiencia con entusiasmo. Esta práctica, desde todo punto de vista saludable, es oportuna en tiempos en los cuales se habla a menudo de la escasa calidad institucional que sobrevuela nuestro sistema republicano, como consecuencia del avance del Poder Ejecutivo sobre el Legislativo y el Judicial, tanto en el ámbito provincial como en el nacional.
En varias ocasiones, hemos propuesto desde esta columna la necesidad de que se incorpore la instrucción cívica en la educación desde el jardín de infantes, como una de las salidas para revertir el espíritu transgresor que nos caracteriza a los tucumanos. En ese sentido, creemos que este proyecto de “Concejal por un día” ayuda a los jóvenes a descubrir el sentido de la importancia de la participación pública a través de cargos electivos, de cómo funciona un órgano legislativo y de darse cuenta de que la política en su significado más noble es un acto de servicio hacia la comunidad.
Este proyecto podría llevarse a cabo, al menos una vez al mes, siempre y cuando no interfiera en la labor de los ediles. De esa manera podrían participar más escuelas y colegios. Sería, por otro lado, auspicioso que los concejos deliberantes de los otros municipios impulsaran una experiencia similar. Luego podría generarse un intercambio: que chicos del interior vengan a sesionar a la capital y viceversa; de ese modo, podrían intercambiar ideas acerca de la realidad que vive cada uno. De paso, sería también un buen aprendizaje para los concejales, acostumbrados -en una buena parte- a realizar tareas políticas más que legislativas.
Esta práctica, como parte de un aprendizaje esencial para vivir en democracia, contribuiría a que los jóvenes no vean la política como una actividad que provoca desconfianza porque algunos dirigentes que llegan al poder se olvidan de las necesidades de la comunidad y la aprovechan para acrecentar su patrimonio. Sería un modo de que en el futuro surgieran políticos más comprometidos con la sociedad.

Tamaño texto
Comentarios
Comentarios