El juicio por el crimen de Rita se suspendió tras un escándalo

En busca de justicia. Una vocal fue cuestionada por un defensor y el tribunal se excusó de seguir el proceso. El letrado Espinoza se negó a que la jueza Castillo de Ayusa le hiciera observaciones cuando interrogaba a un testigo.

SERENO. Alberto Espinoza (derecha) aparece junto a su defendido, Luis Juárez antes de la suspensión del juicio.LA GACETA / ANTONIO FERRONI
SERENO. Alberto Espinoza (derecha) aparece junto a su defendido, Luis Juárez antes de la suspensión del juicio.LA GACETA / ANTONIO FERRONI
20 Junio 2008
A Rita Juárez, de tan solo siete años, la golpearon, la quemaron con cigarrillo, la violaron y asesinaron desnucándola en marzo de 1997 en un descampado de Villa Mariano Moreno. Pasaron 11 años para que su padre, Luis Juárez, y otros dos hombres, Miguel Cata y Juan Santillán, se sentaron en el banquillo de acusados para ser enjuiciados por el hecho. Sin embargo, en la segunda audiencia del dabate oral, luego de una escandalosa sesión, el Tribunal decidió excusarse y el juicio, se suspendió sin que nadie sepa a ciencia cierta cuando se llevará a cabo.
El problema se originó cuando declaraba el médico Carlos Abatte qué explicaba cómo había desarrollado los estudios de ADN que incriminaban a los acusados. Este no era un testimonio más, puesto que el profesional había sido procesado y después sobreseido por la actividad que realizó.
Alberto Espinoza, defensor de Juárez, interrogaba a Abatte, pero fue interrumpido por la jueza Ana Lía Castillo de Ayusa. El profesional se ofuscó y solicitó que sólo el presidente del Tribunal, Jorge Duhart, debía hacerle observaciones. "Me voy a tener que abstener a hacer preguntas o retirarme de la defensa. Veo que la señora vocal tiene una animosidad manifiesta en mi contra", señaló el abogado.
Duhart le solicitó al defensor que siguiera interrogando a Abatte para que continuara la audiencia. "No puedo seguir porque estoy alterado", le respondió Espinoza. Ante este panorama, el presidente decidió ordenar un cuarto intermedio.
Al reanudarse la audiencia, Castillo de Ayusa, Duhart y Miguel Iácono, le pidieron al defensor que tuviera mayor respeto hacia el Tribunal y, en particular, hacia la vocal. Este negó esa acusación y pidió hacer reserva de casación al considerar que no le permitían ejercer el derecho a defensa e interrogar con libertad a los testigos. "Esta es una acusación grave en contra del Tribunal porque está alegando y no interrogando. Limítese a continuar con la defensa", le pidió Duhart a Espinoza.
Este se negó y, después de intercambiar varias frase, disparó: "me excuso de seguir presidiendo este Tribunal. No se que opinarán los vocales". Sin dudarlo un instante, Castillo de Ayusa e Iácono, se sumaron a su postura y anunciaron la suspensión del juicio.
Roberto Flores, Jorge Montero, defensores de Cata y Santillán, y el fiscal de Cámara Manuel López Rougés, se sorprendieron con la decisión del Tribunal y se retiraron de la sala sin hacer declaraciones, lo mismo ocurrió con los familiares de los acusados.
Ahora, según las normas vigentes, en un plazo de diez días hábiles, se deberá formar un Tribunal para evaluar si corresponde o no la excusación realizada por los magistrados.
En caso de que confirmen esa postura, se sorteará una nueva sala para que realice el juicio, lo se traducirá en una demora de varios meses para que se reinicien las audiencias. Y, los jueces elegidos para analizar la conducta de sus pares, rechazan el planteo, se reiniciará el debate.
La investigación del caso duró casi seis años. El fiscal Pedro Gallo concluyó que los tres imputados habían estado en una casa tomando vino y que en esas circunstancias atacaron a la nena. Luego escondieron el cuerpo en un descampado.
Los tres imputados, durante la primera audiencia del debate, negaron haber cometido el horrendo crimen y, al menos dos de ellos, aseguraron que la causa en su contra había sido armada.
Nilda Selva Orellana, madre de la víctima y concubina del acusado, con quien tuvo otros siete hijos, negó que él haya tenido que ver con este caso. "Si yo supiera quién fue el autor, no esperaría que ustedes hicieran justicia. Lo mataría con mis propias manos", aseguró la mujer que ayer no realizó ningún comentario sobre la suspensión del juicio.

Tamaño texto
Comentarios
Comentarios