Una alternativa maquiavélica

Hay que demostrar las cualidades éticas de los representantes del pueblo y de las provincias, cuya mayoría automática fue hasta ahora el "modelo" institucional. Por Angel Anaya - Columnista.

19 Junio 2008
Buenos Aires.- La derrota política kirchnerista frente al cacerolazo nacional ha significado hasta el momento un descenso de la temperatura política, pero de ninguna manera su desaparición. No solo por la modalidad elegida para llamar a las puertas del Congreso, resueltamente maquiavélica, cuanto por la crisis de credibilidad que padecen las decisiones del poder. Crisis que agudizó el propio jefe del Gabinete al manifestar que la decisión presidencial tiene un contenido legítimo e intocable.
Se puede decir por ello que de nuevo se vive un armisticio y de lo que se trata en esta ocasión es de demostrar las cualidades éticas de los representantes del pueblo y de las provincias, cuya mayoría automática fue hasta ahora el modelo de más institucionalización y democracia a que aludió CFK al hacer su anuncio entre recurrencias despectivas a quienes la obligaron a despertar al Congreso.
Las alternativas son que Diputados y Senadores aprueben rápidamente a libro cerrado y con paso de ganso o que ello no ocurra en alguna de las cámaras y se inicie un periodo de consultas de comisiones a sectores relacionados con el tema agrario y el constitucional.
En el primer caso, quienes alzan la mano sin hesitar deberán blindarse para regresar a sus distritos electorales afectados por la actual crisis y tratar de sobrevivir en las elecciones legislativas del año próximo.
En el segundo, la temperatura perdurará más de lo que la concentración mecanizada en la Plaza de Mayo pretendió en el acto de ayer.-
Por cierto que un voto parlamentario a paso de ganso no habrá significado un acto de restauración del Poder Legislativo, ni mucho menos, sino que corroborará que para quienes lo tienen sometido hay también una Constitución tan móvil como la que invocan en sus decisiones autónomas. Cualquiera que sea el resultado de la experiencia, mientras las retenciones excedan los límites que la jurisprudencia de la Corte Suprema en cuatro fallos donde se califican de confiscatorias más allá del 33 % -tal el caso de las móviles – los afectados por una decisión ejecutiva o legislativa, tendrán abierto el camino para reclamar ante la Justicia. Todo indica, pues, que el galimatías marcará el paso de la realidad política mientras se apronta otro año electoral.
La diferencia que puede haber a lo sumo, es que los piquetes o cacerolazos se apronten a las puertas del Congreso impidiendo que, como señalaba en su primera conferencia de prensa el ex presidente, todo el pueblo argentino obedezca a su batuta, salvo los “inconfesables”. Mientras tanto, el titular del Senado y vicepresidente Julio Cobos, quien llevó en su bolsillo la “orden” presidencial, carece de derecho a voto, salvo en situación de empate, posibilidad hasta el momento inverosímil. (De nuestra Sucursal)  

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