30 Diciembre 2002 Seguir en 
La Policía recuperó ayer una moto Honda Transalp. El viernes pasado, en la zona de La Aguadita, un grupo de jóvenes que se movilizaban en una camioneta 4x4 les quitaron el rodado a otros dos durante un asalto. Por este hecho se solicitaría la detención del hijo de un alto funcionario de la Provincia, quien fue reconocido por las víctimas como la persona que los amenazó con un arma para que le entregaran la moto.
El vehículo, de 600 cc de cilindrada, apareció tirado junto a la ruta, en la zona del Mercofrut. Las víctimas, un joven identificado solamente como José María y un travesti conocido como "Leonela" declararon únicamente en la Policía, y hoy deberían presentarse en Tribunales para ratificar sus dichos. Sin embargo trascendió que en las últimas horas habrían recibido amenazas y presiones para que no insistan en que la investigación continúe.
El hecho ocurrió cuando ambos regresaban desde La Aguadita luego de haber dejado unos objetos. "Una camioneta verde oscura se nos puso al lado, se bajaron dos de los ocho que iban adentro y nos remontaron un arma. Nos dijeron que nos bajáramos y les entregáramos la moto", contaron. Cuando José María intentó resistirse (la moto no era de él) le dieron un culatazo en la quijada y lo tiraron al piso. Luego los delincuentes se fueron en la moto, mientras sus cómplices los seguían en la camioneta. Poco después, efectivos de la comisaría de El Colmenar interceptaron a la camioneta y el que manejaba exhibió un carnet, en el que decía que era hijo de un funcionario del Gobierno. Cuando las víctimas realizaron el identikit, los policías se dieron cuenta de que era la misma persona que iba en la camioneta. Con estos datos, comunicaron a sus superiores lo que estaba sucediendo.
Rubios y de ojos claros
Las víctimas inclusive advirtieron que era muy raro el perfil de los delincuentes ya que, además de movilizarse en una costosa camioneta, muchos eran rubios y de ojos claros.
Ayer el jefe de Policía, Luis Valdiviezo, y el jefe de la Unidad Regional Norte, Domingo Pacheco, informaron que se está trabajando para esclarecer el caso. "Vamos a solicitar las medidas que sean necesarias, y no importa quién sea el imputado. Eso lo resolverá la Justicia. Nosotros debemos acercar las pruebas del caso", indicó Valdiviezo.
Quien deberá resolver la situación del sospechoso -hasta ahora sería el único identificado- será la fiscal Raquel Asís de Ferreyra y el secretario Ernesto Lionti, de la fiscalía IX. La moto, en tanto, quedó secuestrada. El pedido de detención podría salir hoy desde Tribunales.
El vehículo, de 600 cc de cilindrada, apareció tirado junto a la ruta, en la zona del Mercofrut. Las víctimas, un joven identificado solamente como José María y un travesti conocido como "Leonela" declararon únicamente en la Policía, y hoy deberían presentarse en Tribunales para ratificar sus dichos. Sin embargo trascendió que en las últimas horas habrían recibido amenazas y presiones para que no insistan en que la investigación continúe.
El hecho ocurrió cuando ambos regresaban desde La Aguadita luego de haber dejado unos objetos. "Una camioneta verde oscura se nos puso al lado, se bajaron dos de los ocho que iban adentro y nos remontaron un arma. Nos dijeron que nos bajáramos y les entregáramos la moto", contaron. Cuando José María intentó resistirse (la moto no era de él) le dieron un culatazo en la quijada y lo tiraron al piso. Luego los delincuentes se fueron en la moto, mientras sus cómplices los seguían en la camioneta. Poco después, efectivos de la comisaría de El Colmenar interceptaron a la camioneta y el que manejaba exhibió un carnet, en el que decía que era hijo de un funcionario del Gobierno. Cuando las víctimas realizaron el identikit, los policías se dieron cuenta de que era la misma persona que iba en la camioneta. Con estos datos, comunicaron a sus superiores lo que estaba sucediendo.
Rubios y de ojos claros
Las víctimas inclusive advirtieron que era muy raro el perfil de los delincuentes ya que, además de movilizarse en una costosa camioneta, muchos eran rubios y de ojos claros.
Ayer el jefe de Policía, Luis Valdiviezo, y el jefe de la Unidad Regional Norte, Domingo Pacheco, informaron que se está trabajando para esclarecer el caso. "Vamos a solicitar las medidas que sean necesarias, y no importa quién sea el imputado. Eso lo resolverá la Justicia. Nosotros debemos acercar las pruebas del caso", indicó Valdiviezo.
Quien deberá resolver la situación del sospechoso -hasta ahora sería el único identificado- será la fiscal Raquel Asís de Ferreyra y el secretario Ernesto Lionti, de la fiscalía IX. La moto, en tanto, quedó secuestrada. El pedido de detención podría salir hoy desde Tribunales.







