30 Diciembre 2002 Seguir en 
1- ¿Qué perspectiva observa para 2003 - para su sector o para la economía en general- en función de lo ocurrido este año?
2- ¿Qué espera que hagan los gobiernos nacional y provincial?
MIGUEL ABBOUD
Titular del Centro de Defensa Comercial del Sur
Empresarios del interior son optimistas
1- Quisiéramos ver las cosas con un poco de optimismo, y esperar que se mantenga esta pequeña reactivación interna que hay en el país gracias a la devaluación. Como sector comercial del sur de la provincia dependemos directamente del sector primario, el sector agrícola, que en este último año ha experimentado un repunte en los valores históricos. Tal es el caso de la papa, o de la caña, que permitió a los cañeros zafar un poco de su endeudamiento con los bancos, favorecidos por la pesificación de sus deudas, y el tema de los granos, que incide bastante en el sur.
Dependemos también del sector estatal. El comercio se vio beneficiado en estos últimos tiempos gracias a la disminución en el desagio que sufrían los Bocade. Son las pequeñas cosas que permitieron que lleguemos a estas Fiestas con un cierto oxígeno. Esperamos que la situación mejore. Pero dependerá en gran medida de lo que pase en el próximo año electoral, con cambios de políticos a nivel local y nacional. Nosotros estamos atados a esa circunstancia.
Hubo una especie de decantación y un blanqueo dentro de la economía de cada comercio. Los que quedaron de pie fueron quienes superaron la crisis e hicieron sus números; en su mayoría están un poco manteniéndose y algunos, con algunas ganancias.
La reapertura de Alpargatas fue un beneficio que se nota por la toma de mano de obra. Es plata que va a parar a los pequeños comercios. En Concepción, a través del plan Jefes y Jefas de Hogar Desocupados ingresan unos $ 500.000 mensuales, lo que equivale a una planilla salarial de la Municipalidad. El sector de la construcción está absolutamente dañado. Se formularon contratos privados en dólares, y en muchos casos hubo una disminución del patrimonio de los constructores por culpa de la pesificación.
2-
VICENTE LUCCI
Empresario citrícola y de la construcción
No habrá salida si no vuelve la inversión
1- Las perspectivas para 2003 dependerán en una gran medida de lo que los estados nacional, provincial y municipal hagan en orden a corregir su dirección y efectividad. El "veranito", como se ha llamado a este supuesto crecimiento de la actividad que todos están festejando, no es cierto. Al contrario; las inversiones han bajado más del 40% y no habrá solución ni crecimiento mientras esta situación persista.La situación de Argentina, que se manifiesta dolorosamente en el desempleo y en la exclusión social, no es una sorpresa ni fruto de un destino marcado. El país sufrió un proceso de destrucción institucional que ha dejado a la sociedad sin reglas civilizadas para su convivencia. Es la consecuencia de un país en el que el gasto del Estado se duplicó en 10 años, mientras que en el mismo período la actividad económica creció sólo la mitad. Se deformó el papel del Estado y esto trabó el crecimiento de la actividad privada y distorsionó la distribución de la riqueza. Hemos permitido que la burocracia y la corrupción se apoderen de la mayor parte de los fondos destinados al gasto social, y que se los quitaran en forma perversa a los sectores más vulnerables.
La reforma de fondo que sugiero debe ser una reforma política, que implique la reducción del costo político, la disminución de los presupuestos para los fondos políticos de gobierno, la eliminación de las asesorías y la descentralización, exigiendo transparencia e incluso nuevas leyes electorales.
2- Todos estamos obligados a tener un compromiso directo con los más necesitados y a dar testimonios de solidaridad a través de nuestro trabajo, del reclamo continuo y del aporte de ideas. Puestas en marcha estas acciones básicas de gobierno, y sobre la base de pactos productivos entre gobierno, empresarios y gremios, podremos esperar una lenta y gradual recuperación de la producción.
El sector exportador se ha visto beneficiado con la tasa de cambio peso/ dólar, y esperamos en consecuencia un desarrollo aceptable para el próximo año, sin dejar de lado un sinnúmero de otras variables que también pueden impactar favorable o adversamente, como disponibilidad de crédito, reembolso a las exportaciones, retenciones a las exportaciones.
Pero la recuperación de las actividades relacionadas con el mercado interno será lenta y trabajosa. Se debe esencialmente recrear la cultura del trabajo, hoy distorsionada por una solidaridad muchas veces mal interpretada; y mientras las funciones e instituciones básicas del Estado como seguridad, salud, educación, Justicia, situación monetaria, créditos y jubilaciones sigan desatendidas, las decisiones de inversión seguirán postergadas, y el crecimiento y el bienestar demorarán en llegar.
2- ¿Qué espera que hagan los gobiernos nacional y provincial?
MIGUEL ABBOUD
Titular del Centro de Defensa Comercial del Sur
Empresarios del interior son optimistas
1- Quisiéramos ver las cosas con un poco de optimismo, y esperar que se mantenga esta pequeña reactivación interna que hay en el país gracias a la devaluación. Como sector comercial del sur de la provincia dependemos directamente del sector primario, el sector agrícola, que en este último año ha experimentado un repunte en los valores históricos. Tal es el caso de la papa, o de la caña, que permitió a los cañeros zafar un poco de su endeudamiento con los bancos, favorecidos por la pesificación de sus deudas, y el tema de los granos, que incide bastante en el sur.
Dependemos también del sector estatal. El comercio se vio beneficiado en estos últimos tiempos gracias a la disminución en el desagio que sufrían los Bocade. Son las pequeñas cosas que permitieron que lleguemos a estas Fiestas con un cierto oxígeno. Esperamos que la situación mejore. Pero dependerá en gran medida de lo que pase en el próximo año electoral, con cambios de políticos a nivel local y nacional. Nosotros estamos atados a esa circunstancia.
Hubo una especie de decantación y un blanqueo dentro de la economía de cada comercio. Los que quedaron de pie fueron quienes superaron la crisis e hicieron sus números; en su mayoría están un poco manteniéndose y algunos, con algunas ganancias.
La reapertura de Alpargatas fue un beneficio que se nota por la toma de mano de obra. Es plata que va a parar a los pequeños comercios. En Concepción, a través del plan Jefes y Jefas de Hogar Desocupados ingresan unos $ 500.000 mensuales, lo que equivale a una planilla salarial de la Municipalidad. El sector de la construcción está absolutamente dañado. Se formularon contratos privados en dólares, y en muchos casos hubo una disminución del patrimonio de los constructores por culpa de la pesificación.
2-
VICENTE LUCCI
Empresario citrícola y de la construcción
No habrá salida si no vuelve la inversión
1- Las perspectivas para 2003 dependerán en una gran medida de lo que los estados nacional, provincial y municipal hagan en orden a corregir su dirección y efectividad. El "veranito", como se ha llamado a este supuesto crecimiento de la actividad que todos están festejando, no es cierto. Al contrario; las inversiones han bajado más del 40% y no habrá solución ni crecimiento mientras esta situación persista.La situación de Argentina, que se manifiesta dolorosamente en el desempleo y en la exclusión social, no es una sorpresa ni fruto de un destino marcado. El país sufrió un proceso de destrucción institucional que ha dejado a la sociedad sin reglas civilizadas para su convivencia. Es la consecuencia de un país en el que el gasto del Estado se duplicó en 10 años, mientras que en el mismo período la actividad económica creció sólo la mitad. Se deformó el papel del Estado y esto trabó el crecimiento de la actividad privada y distorsionó la distribución de la riqueza. Hemos permitido que la burocracia y la corrupción se apoderen de la mayor parte de los fondos destinados al gasto social, y que se los quitaran en forma perversa a los sectores más vulnerables.
La reforma de fondo que sugiero debe ser una reforma política, que implique la reducción del costo político, la disminución de los presupuestos para los fondos políticos de gobierno, la eliminación de las asesorías y la descentralización, exigiendo transparencia e incluso nuevas leyes electorales.
2- Todos estamos obligados a tener un compromiso directo con los más necesitados y a dar testimonios de solidaridad a través de nuestro trabajo, del reclamo continuo y del aporte de ideas. Puestas en marcha estas acciones básicas de gobierno, y sobre la base de pactos productivos entre gobierno, empresarios y gremios, podremos esperar una lenta y gradual recuperación de la producción.
El sector exportador se ha visto beneficiado con la tasa de cambio peso/ dólar, y esperamos en consecuencia un desarrollo aceptable para el próximo año, sin dejar de lado un sinnúmero de otras variables que también pueden impactar favorable o adversamente, como disponibilidad de crédito, reembolso a las exportaciones, retenciones a las exportaciones.
Pero la recuperación de las actividades relacionadas con el mercado interno será lenta y trabajosa. Se debe esencialmente recrear la cultura del trabajo, hoy distorsionada por una solidaridad muchas veces mal interpretada; y mientras las funciones e instituciones básicas del Estado como seguridad, salud, educación, Justicia, situación monetaria, créditos y jubilaciones sigan desatendidas, las decisiones de inversión seguirán postergadas, y el crecimiento y el bienestar demorarán en llegar.
Lo más popular
Ranking notas premium







