29 Diciembre 2002 Seguir en 
CARACAS.- Un buque con más de medio millón de barriles de gasolina brasileña llegó ayer a Venezuela, para tratar de paliar la inédita escasez del combustible causada por un paro contra el presidente Hugo Chávez. Mientras el "Amazon Explorer" esperaba descargar sus 522.000 barriles de combustible sin plomo en un puerto en el oriente del país, miles de desesperados venezolanos hacían interminables filas para cargar los tanques de sus vehículos frente a estaciones de servicio cerradas, en el vigesimo séptimo día del paro.
La oposición intenta derribar a Chávez, al que acusa de dictador, y adelantar las elecciones. Hoy se realizará en Caracas una llamada "Gran Marcha de la Victoria", que concluirá en un acto masivo en la avenida Victoria hacia las 11. Esta manifestación será la antesala para una gran marcha que terminaría frente al Palacio de Miraflores y a la que estarían convocados más de dos millones y medio de antichavistas.
"Mercado negro"
Según el gobierno, este primer lote de gasolina es un paso más en la batalla para restituir las operaciones casi paralizadas de la estatal Petróleos de Venezuela (PDVSA), muchos de cuyos empleados se sumaron al paro. Para opositores y gerentes rebeldes de la firma petrolera, el buque es sólo un paño caliente que no resuelve el problema de desabastecimiento, porque sólo cubrirá la demanda por unos pocos días. La escasez de combustible ha desatado un mercado negro en el que los venezolanos pagan hasta 1.500 bolívares por un litro (U$S 1,07), frente a los 70 bolívares (U$S 0,05) que habitualmente pagan por la más barata de las dos fórmulas de gasolina que se venden en Venezuela. El presidente de PDVSA, Alí Rodríguez, dijo que están trabajando duro para restablecer los suministros y aunque afirmó que había gasolina, indicó que el "cuello de botella" está en la distribución, pues no han logrado mover algunos buques fondeados -cuyas tripulaciones se sumaron al paro- y por problemas en el transporte de camiones cisterna.
Magra producción
El gobierno dice que está ganando la pelea para restablecer las operaciones de PDVSA, de la cual ha despedido a un centenar de empleados de alto rango, al tiempo que ha sustituido personal parado y militarizado instalaciones y buques. Por efecto del paro, la producción petrolera del quinto exportador mundial de crudo ha bajado un 94% respecto de noviembre, para ubicarse por debajo de 200.000 barriles por día, y las actividades de refinación siguen casi paralizadas. Las pérdidas estimadas superan los U$S 1.300 millones. (Reuter)
La oposición intenta derribar a Chávez, al que acusa de dictador, y adelantar las elecciones. Hoy se realizará en Caracas una llamada "Gran Marcha de la Victoria", que concluirá en un acto masivo en la avenida Victoria hacia las 11. Esta manifestación será la antesala para una gran marcha que terminaría frente al Palacio de Miraflores y a la que estarían convocados más de dos millones y medio de antichavistas.
"Mercado negro"
Según el gobierno, este primer lote de gasolina es un paso más en la batalla para restituir las operaciones casi paralizadas de la estatal Petróleos de Venezuela (PDVSA), muchos de cuyos empleados se sumaron al paro. Para opositores y gerentes rebeldes de la firma petrolera, el buque es sólo un paño caliente que no resuelve el problema de desabastecimiento, porque sólo cubrirá la demanda por unos pocos días. La escasez de combustible ha desatado un mercado negro en el que los venezolanos pagan hasta 1.500 bolívares por un litro (U$S 1,07), frente a los 70 bolívares (U$S 0,05) que habitualmente pagan por la más barata de las dos fórmulas de gasolina que se venden en Venezuela. El presidente de PDVSA, Alí Rodríguez, dijo que están trabajando duro para restablecer los suministros y aunque afirmó que había gasolina, indicó que el "cuello de botella" está en la distribución, pues no han logrado mover algunos buques fondeados -cuyas tripulaciones se sumaron al paro- y por problemas en el transporte de camiones cisterna.
Magra producción
El gobierno dice que está ganando la pelea para restablecer las operaciones de PDVSA, de la cual ha despedido a un centenar de empleados de alto rango, al tiempo que ha sustituido personal parado y militarizado instalaciones y buques. Por efecto del paro, la producción petrolera del quinto exportador mundial de crudo ha bajado un 94% respecto de noviembre, para ubicarse por debajo de 200.000 barriles por día, y las actividades de refinación siguen casi paralizadas. Las pérdidas estimadas superan los U$S 1.300 millones. (Reuter)







