07 Junio 2008 Seguir en 
Desde hace unos siete meses, se registra una considerable pérdida de agua potable en la gruta que venera a Nuestra Señora del Rosario de San Nicolás, en el barrio Oeste II. Según afirma una vecina, el líquido, que sale de la calle Perú al 4.200, se desplaza hacia otras calles causando problemas al vecindario. La denuncia agrega que no hubo respuesta de la SAT a los numerosos reclamos.







