El campo produce empresarios

Los logros que se vienen alcanzando en el sector rural no son casuales. Se originan en el alto grado de capacitación y de información que desarrollaron los agricultores.

29 Diciembre 2002
En el último año, el agro se transformó en el principal responsable de que la economía argentina muestre ciertas señales de reactivación. Con sus exportaciones, este sector fue artífice en 2002 del ingreso de divisas al país y, con las retenciones que le aplicó el Gobierno por las ventas externas, sostuvo el sistema fiscal nacional.
Este posicionamiento no es casual. Desde hace años que los hombres de campo vienen invirtiendo "en sí mismos" para poder participar con éxito en la alta competencia.
"El agricultor ya no es más un agricultor. Ahora es un empresario del campo", señaló el cañero y citricultor Otto Gramajo, quien además es presidente de Cactu.
Una vieja anécdota cuenta sobre un joven profesional de la agronomía, recién recibido, que cuestiona a su padre, un agricultor hecho en el campo, la técnica que emplea para el tratamiento de un manzano. "Puede ser que tengas razón, hijo, pero esto no es un manzano, sino un naranjo", recompone el padre. Esta historia trataba de demostrar que los estudios no pueden superar a las vivencias cotidianas, a la experiencia que se logra en el lugar mismo y con los años. Sin embargo, así como el joven profesional puede quedar en ridículo por su falta de "campo", el agricultor tradicional hoy tiene poco espacio en la economía si no se capacita.
"Hoy hace falta profesionalizar todo. El agricultor debe estar bien informado sobre lo que le interesa, porque de eso depende el éxito o el fracaso de su emprendimiento", sostiene el productor y empresario José Frías Silva.

Gerenciamiento
Horacio Alippe, coordinador de los CREA del Oeste Arenoso, considera que el principal cambio que sufrirán las empresas agropecuarias de la zona será la continuación de la profesionalización del gerenciamiento, un aspecto que será clave para cualquier otro tipo de cambio. A su vez, este proceso involucrará cambios en el uso del tiempo empresarial y exigirá una escala mínima que permita absorber la mayor dedicación.
El gerenciamiento es la clave del momento que vive la empresa rural. El agricultor exitoso de estos días no sólo está capacitado e informado sino que también se rodea de profesionales o especialistas que lo apuntalan en sus decisiones. "Antes, el hijo del agricultor se recibía de ingeniero agrónomo y era todo un avance. Hoy, además de ese título, tiene que especializarse en administración de empresas", dice Gramajo.

Excelentes campañas

El campo tucumano atravesó por un año de éxitos en todo sentido. Además de los beneficios que otorgó la devaluación, en lo productivo lograron excelentes campañas. Hubo récords en los sectores sojero (600.000 toneladas) y tabacalero (12,3 millones de kilos). En la caña se obtuvo la mejor producción que se podía esperar (casi 9 millones de toneladas), mientras que en la citricultura sobró la fruta, con una producción de 1,2 millón de toneladas de limón.

Los grupos CREA

La capacitación empresarial del agricultor tucumano no es un hecho novedoso. Desde hace más de 15 años que en la provincia funcionan los grupos CREA, que brindan asesoramiento empresario a los productores. "A través de los CREA se fue instalando en Tucumán la noción de empresa agropecuaria, y se generalizó el concepto", dijo Gramajo.

Proceso evolutivo

El empresario del campo tucumano es casi un ejemplo de buenas gestiones. Los citricultores hicieron punta forjando una actividad líder en el mundo. Los cañeros eficientes, en tanto, fueron absorbiendo a los que se aferraban a viejos esquemas de trabajo, y los sojeros fueron ganando escalas. Los agricultores se anticipan a los acontecimientos, previsionan y no descuidan el aspecto tecnológico.

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