06 Junio 2008 Seguir en 
Policías de la División Homicidios y Delitos Complejos y de la sección Seguridad Personal, dirigidos por la fiscala María de las Mercedes Carrizo, recorrieron Los Chañaritos, donde el abusador serial atacó a una menor de edad. El objetivo de este trabajo era conseguir algún dato que permitiera identificar al hombre que genera terror en el sur de la ciudad.
Recorrido en Los Chañaritos
Personal al mando de los comisarios Hugo Cabezas, Miguel Gómez, Víctor Barraza, Raúl Ferreira y René Aguirre, registró durante una hora la zona -donde abundan los descampados y casi no hay viviendas- haciendo el mismo recorrido que, se sospecha, realizó el sospechoso. Comenzaron en la esquina de Congreso y pasaje Larrea, y terminaron en Alsina al 2.800. “No se encontró ninguna evidencia, pero sí establecimos algunos puntos que nos ayudarán en el futuro”, aseguró una fuente.
La madre de la víctima, cuyo nombre se mantiene en reserva por cuestiones legales, fue la que guió a los pesquisas, sobre la base de lo que le había contado su hija. La mujer tuvo que retirarse antes de finalizar el recorrido puesto que, aprovechando su ausencia, desconocidos le robaron un televisor y un reproductor de DVD, entre otras cosas, de su casa.
La próxima semana, la menor será interrogada por un psicólogo para ver qué detalles puede dar del ataque. En este caso, como ocurrió con otras dos víctimas, se utilizará el sistema conocido como Cámara Gesell. Se trata de un cuarto cerrado con espejos en el que las víctimas declaran ante un experto y son vistas desde el otro lado de un espejo por personal de la Justicia. A la vez, se graban sus declaraciones para evitar que deban ser nuevamente interrogadas.
La fiscala Carrizo también espera para la próxima semana los resultados de las pericias de ADN que se hicieron de los vestigios encontrados en la ropa de la víctima. Estos serán comparados con los que ya tiene en su poder la fiscala Adriana del Carmen Giannoni, que investiga otros dos ataques. Con este estudio, se confirmará si la Policía realmente está tras los pasos de un abusador serial. Según los investigadores, en todos los casos el modus operandi se repitió. Un hombre de unos 30 años se acerca a un grupo de niños y les ofrece golosinas o juguetes. Luego elige una nena, de entre siete y 11 años, y le pide que lo acompañe a buscar los regalos. En cuatro de los casos el agresor se movilizaba en una motocicleta pequeña, y en el restante, en una bicicleta.
El hombre se mostró gentil y siempre dejó a las víctimas cerca de donde ellas viven. La última vez, a fines de abril, abandonó a la nena en San Cayetano luego de haberla raptado en el barrio Alejandro Heredia, pero dejó un papel con la dirección de la chiquita escrita a mano para que los vecinos la ayudaran. Esta última víctima estuvo a punto de morir, ya que en su afán por impedir que gritara el hombre le tapó la boca y la nariz con la mano, y casi la asfixió.
Recorrido en Los Chañaritos
Personal al mando de los comisarios Hugo Cabezas, Miguel Gómez, Víctor Barraza, Raúl Ferreira y René Aguirre, registró durante una hora la zona -donde abundan los descampados y casi no hay viviendas- haciendo el mismo recorrido que, se sospecha, realizó el sospechoso. Comenzaron en la esquina de Congreso y pasaje Larrea, y terminaron en Alsina al 2.800. “No se encontró ninguna evidencia, pero sí establecimos algunos puntos que nos ayudarán en el futuro”, aseguró una fuente.
La madre de la víctima, cuyo nombre se mantiene en reserva por cuestiones legales, fue la que guió a los pesquisas, sobre la base de lo que le había contado su hija. La mujer tuvo que retirarse antes de finalizar el recorrido puesto que, aprovechando su ausencia, desconocidos le robaron un televisor y un reproductor de DVD, entre otras cosas, de su casa.
La próxima semana, la menor será interrogada por un psicólogo para ver qué detalles puede dar del ataque. En este caso, como ocurrió con otras dos víctimas, se utilizará el sistema conocido como Cámara Gesell. Se trata de un cuarto cerrado con espejos en el que las víctimas declaran ante un experto y son vistas desde el otro lado de un espejo por personal de la Justicia. A la vez, se graban sus declaraciones para evitar que deban ser nuevamente interrogadas.
La fiscala Carrizo también espera para la próxima semana los resultados de las pericias de ADN que se hicieron de los vestigios encontrados en la ropa de la víctima. Estos serán comparados con los que ya tiene en su poder la fiscala Adriana del Carmen Giannoni, que investiga otros dos ataques. Con este estudio, se confirmará si la Policía realmente está tras los pasos de un abusador serial. Según los investigadores, en todos los casos el modus operandi se repitió. Un hombre de unos 30 años se acerca a un grupo de niños y les ofrece golosinas o juguetes. Luego elige una nena, de entre siete y 11 años, y le pide que lo acompañe a buscar los regalos. En cuatro de los casos el agresor se movilizaba en una motocicleta pequeña, y en el restante, en una bicicleta.
El hombre se mostró gentil y siempre dejó a las víctimas cerca de donde ellas viven. La última vez, a fines de abril, abandonó a la nena en San Cayetano luego de haberla raptado en el barrio Alejandro Heredia, pero dejó un papel con la dirección de la chiquita escrita a mano para que los vecinos la ayudaran. Esta última víctima estuvo a punto de morir, ya que en su afán por impedir que gritara el hombre le tapó la boca y la nariz con la mano, y casi la asfixió.
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