05 Junio 2008 Seguir en 
BUENOS AIRES.- El cardenal Jorge Bergoglio presidirá hoy una reunión extraordinaria de la Comisión Permanente del Episcopado, por considerar que está amenazada la paz social, mientras espera un gesto de la presidenta Cristina Fernández que ponga fin al prolongado conflicto del campo.
“Espero un gesto de estadista de la jefa de Estado”, fue la frase a la que apeló el dignatario eclesiástico en un contacto con la prensa italiana en el aeropuerto de Fiumicino, Roma, según trascendió ayer.
Bergoglio considera que ese es el camino para destrabar la crisis del sector agropecuario, que ya lleva 85 días y que para la Iglesia repercute en los sectores más empobrecidos del país.
Aunque el Gobierno relativizó, a través de dos ministros, el clima de conflictividad social que percibe la Iglesia, una veintena de obispos se reunirá hoy en Buenos Aires para ayudar a encaminar el diálogo entre las partes.
Fuentes religiosas anticiparon que la Iglesia no se ofrecerá como mediadora entre la administración “K” y las entidades representativas del campo, aunque no se descarta que insistan en convocar a un diálogo urgente para alcanzar una solución definitiva.
En un “Mensaje al pueblo de Dios” o bien a través de un vocero, los obispos exhortarán -según se prevé- a encarar una negociación seria, que tenga en cuenta el bien común y no los intereses sectoriales o partidarios.
También cuestionarán tanto la reticencia de la Casa Rosada a encaminar una negociación que incluya la polémica por las retenciones móviles a las exportaciones, como la estrategia y prolongación de las medidas de protesta por parte de los representantes de las entidades del agro.
La idea fue ratificada públicamente por los arzobispos Mario Maulión, de Paraná, y José María Arancedo, de Santa Fe, pertenecientes a zonas pastorales donde el conflicto del campo se siente fuertemente. Maulión adelantó que “la Iglesia no será nunca mediadora”, sino que ayudará a favorecer un diálogo. “Las posiciones que puedan ser radicalizadas, no favorecen ni el bien común ni la convivencia social”, advirtió. (DyN)
“Espero un gesto de estadista de la jefa de Estado”, fue la frase a la que apeló el dignatario eclesiástico en un contacto con la prensa italiana en el aeropuerto de Fiumicino, Roma, según trascendió ayer.
Bergoglio considera que ese es el camino para destrabar la crisis del sector agropecuario, que ya lleva 85 días y que para la Iglesia repercute en los sectores más empobrecidos del país.
Aunque el Gobierno relativizó, a través de dos ministros, el clima de conflictividad social que percibe la Iglesia, una veintena de obispos se reunirá hoy en Buenos Aires para ayudar a encaminar el diálogo entre las partes.
Fuentes religiosas anticiparon que la Iglesia no se ofrecerá como mediadora entre la administración “K” y las entidades representativas del campo, aunque no se descarta que insistan en convocar a un diálogo urgente para alcanzar una solución definitiva.
En un “Mensaje al pueblo de Dios” o bien a través de un vocero, los obispos exhortarán -según se prevé- a encarar una negociación seria, que tenga en cuenta el bien común y no los intereses sectoriales o partidarios.
También cuestionarán tanto la reticencia de la Casa Rosada a encaminar una negociación que incluya la polémica por las retenciones móviles a las exportaciones, como la estrategia y prolongación de las medidas de protesta por parte de los representantes de las entidades del agro.
La idea fue ratificada públicamente por los arzobispos Mario Maulión, de Paraná, y José María Arancedo, de Santa Fe, pertenecientes a zonas pastorales donde el conflicto del campo se siente fuertemente. Maulión adelantó que “la Iglesia no será nunca mediadora”, sino que ayudará a favorecer un diálogo. “Las posiciones que puedan ser radicalizadas, no favorecen ni el bien común ni la convivencia social”, advirtió. (DyN)







