Entrevistas

LA GACETA sigue con la ronda de consultas para conocer la visión de los principales referentes de la economía de Tucumán sobre lo que se puede esperar, tras el año en el que se vivió la peor crisis de la historia.

28 Diciembre 2002


1- ¿Qué perspectiva observa para 2003 - para su sector o para la economía en general- en función de lo ocurrido este año?

2- ¿Qué espera que hagan los gobiernos nacional y provincial?



OSCAR LUQUIN
Empresario del sector del calzado
Hacen falta gobiernos eficaces y ordenados

1- Hay un deseo con motivo de las Fiestas de fin de año, de mínima y entre risas, que dice "que el próximo año no sea peor que el que finaliza". Creo que para nuestro sector comercial, dependiente del mercado interno, este saludo es terrorífico, por cuanto estimo que este fue el peor año del que tenga memoria. Más allá de las humoradas, 2003 será un año muy politizado. Esto puede agregar nuevas turbulencias económicas o no. Eso dependerá en extremo de las luchas internas del PJ antes de las elecciones y de la posibilidad de tener un presidente elegido por el pueblo, y con ello una nueva esperanza de que se encarrile el país por la buena senda. Si funciona bien la parte política, lo que puede ser una utopía en nuestro país, en la provincia y en el municipio, la economía despegará enseguida y puede tomar un crecimiento importante. Porque realmente tenemos un país y una provincia con un potencial económico que es motivo de envidia.
De todos modos, y frente al escenario que se nos presenta, cabe la reflexión: ¿hacía falta empobrecer tanto a la inmensa mayoría de los argentinos, con este tipo de cambio, sin encarar un proyecto político-económico que valiera la pena el esfuerzo? Ojalá que dentro de unos meses no se acabe el "veranito" y nos demos cuenta de que estamos en un escalón más abajo.

2- Este y el próximo gobierno lo que deberían hacer es una eficaz, ordenada y transparente administración. Eso implica lograr mejor eficiencia en el gasto en salud, en educación y en seguridad, tres temas sumamente importantes, para los cuales hay dinero presupuestado.
Como empresario, considero necesario que el gasto público debe ser menor, para disminuir el costo de los impuestos, tal el caso del de Sellos, que hasta debería ser eliminado. No sólo beneficiaría a las empresas, sino también a mucha gente. Parecería que las empresas necesitan favores, pero no es así si hay un gobierno provincial que maneja bien su presupuesto. En ese caso, la provincia estaría en condiciones de hacer valer el federalismo, tan declamado, pero nunca cumplido. Tucumán y sus pares deberían tener independencia del Gobierno nacional, con políticas propias, que permitan el crecimiento de cada provincia.

SERGIO FARA

Presidente de UCIT.
Hay que recrear la seguridad jurídica

1- Si bien es difícil pensar las perspectivas para 2003, con el actual fraccionamiento de la sociedad y frente a la posibilidad del llamado a elecciones nacionales que modificarán el marco político-económico del país, creemos que es posible revertir el drama social a través de la consolidación y dinamización de las economías regionales. Para ello será necesario implementar políticas activas estables dirigidas a la población en general, cimentando la educación y los valores tradicionales, para conformar una sociedad que recupere el derecho a gozar de una vida digna para sí misma y para la posteridad, en el marco de un proyecto de país.
En una reciente reunión mantenida entre autoridades nacionales y provinciales, industriales y cañeros, en la que se conformó el Comité Consultivo Sectorial Azucarero, hemos observado que nuestros representantes nacionales tienen una nueva visión sobre la actividad azucarera. Esperamos que en el futuro se siga trabajando con fuerza, con equidad y con sacrificio para que esta actividad, que es la columna vertebral de la economía de Tucumán, transite sin sobresaltos y sin quebrantos de los pequeños productores en beneficio de los que más tienen. Es imprescindible contar con una ley de protección arancelaria para defendernos de la importación de azúcares provenientes de Brasil y de terceros países. Esta norma ya fue sancionada por el Congreso nacional y contamos con el compromiso del ministro de la Producción, Aníbal Fernández, de que bregará para su inmediata promulgación. Con dicho instrumento jurídico se podrán planificar futuras inversiones dentro de nuestra provincia.

2- Habrá que recrear las condiciones justas y necesarias de una real seguridad jurídica para que en el ámbito de nuestro territorio vuelvan a producirse inversiones y a reabrirse muchas fuentes de trabajo que quedaron en el olvido. Se debe recuperar también el poder económico de las PyME, que son las verdaderas protagonistas de las economías regionales, generadoras de mano de obra y de pago de tributos nacionales y provinciales. Hay que bregar para que el campo se vuelva productivo y generador de mano de obra, no a costa de la desaparición de pequeños y medianos productores por la concentración en pocas manos.

GERARDO ORLANDO

Empresario de la construcción (Concepción).
El futuro de la construcción es aún incierto

1- Las perspectivas de la construcción para 2003 son bastante inciertas si tenemos en cuenta que este sector continúa muy afectado por la caída general de la economía.
Desde diciembre de 1999 la industria de la construcción atraviesa un período con continuas caídas en el nivel de ventas, situación agravada por la detención de las obras públicas programadas en todo el país, y en el sector privado por las medidas económicas aplicadas desde diciembre de 2001. A ello se suma un incremento del 100% en el costo de los materiales, mientras que el ingreso de los consumidores se mantiene prácticamente en los mismos valores. Todo esto dificulta el ansiado repunte que esperamos en este sector. Según el Indec, el indicador de la actividad de la construcción durante el primer semestre de este año tuvo una caída del 38.50% con respecto a igual semestre de 2001. Si nos referimos a la mano de obra empleada también sigue disminuyendo drásticamente. Tuvo su pico en 1998 con unos 225.000 puestos de trabajo, hasta el primer trimestre de 2002 que llegó con un poco más de 130.000 puestos. La esperanza está en que, históricamente, la construcción, después de las crisis más graves, se recuperó lentamente hasta alcanzar nuevamente valores de importancia en la economía del país.

2- Si tenemos en cuenta que el Gobierno actual es de transición, el próximo gobierno deberá tomar medidas importantes para revertir la industria de la construcción por todo lo que ella significa a nivel industrias y a nivel puestos de trabajo. Deberá encarar en forma urgente la reactivación de las obras públicas y tratar de encarar un plan de viviendas a nivel nacional y por supuesto con el acompañamiento del Gobierno provincial.
Digo un plan de viviendas por el conocido déficit habitacional que existe en nuestro país y que es la esperanza de muchos argentinos de tener su techo propio y digno. Se podrá evitar de esta manera el desarrollo de villas de emergencias que generan, debido a la precariedad de sus instalaciones, problemas de salud a sus habitantes, en especial niños y jóvenes. En definitiva mucho depende nuevamente de que, de una vez por todas, quienes tienen la responsabilidad de guiar los destinos del país lo hagan en función de las necesidades de la población y no de intereses particulares.

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