01 Junio 2008 Seguir en 
Aunque parezca una verdad incómoda, Tulio Barcala, que sufrió los efectos del golpe de Estado de 1976, le "debe" toda una vida en el ejercicio del periodismo a otro golpe militar, el del 16 de septiembre del 55.
"Yo ingresé en 1955 a la Facultad de Arquitectura, cuando la carrera se dictaba en la Ciudad Universitaria, en San Javier. Se produjo el golpe, cerraron la Universidad; como dejó de subir el ómnibus al cerro, tuvimos que bajar con nuestras valijas al hombro por una quebradita, que luego iba a ser el funicular", recuerda este periodista que en 50 años de oficio retrató desde la "trinchera" de las viejas máquinas de escribir Olivetti o Remington todos los avatares políticos que vivió Tucumán en las últimas cuatro décadas, incluidas las luchas obreras, los cierres de ingenios y el Tucumanazo. A menos de una semana del 7 de junio, que recuerda el 198 aniversario de la creación de "La Gazeta" por Mariano Moreno, Barcala ofrece un balance de 50 años de oficio, muestra que la relación entre la prensa y el poder político siempre ha estado signada por tensiones, y trae a la memoria al ya desaparecido vespertino "Noticias", que, afirma, fue escuela de periodistas.
-¿ Cómo llegó al periodismo?
- Cuando cerró la Universidad, en el 55, me incorporaron al Servicio Militar, en Salta. Cuando volví, estaba dispuesto a trabajar. Terminar el Servicio era algo así como romper la dependencia de los padres.En 1958 entré al diario "Noticias". Julio Aldonate había sido profesor mío en el Instituto Tucumán, y me recomendó a Juan Octaviano Taire, que era secretario general de ese medio. Me mandaron rápido a la calle, porque había comenzado el conflicto de la "laica o libre" (durante el gobierno de Frondizi, el debate por el avance de la educación privada). Era una época de efervescencia del movimiento estudiantil. Entonces lo conocí a "Roby" Santucho, que creó el Movimiento Indoamericanista en la Facultad de Ciencias Económicas, y que luego conduciría el ERP.
- ¿Cómo jugó políticamente "Noticias"?
- El diario duró veinte años, entre 1956 y 1976, cuando lo cerró Bussi. El dueño era Angel Raffo, un declarado antiperonista; compró una rotativa de un diario de Santa Fe, y empezó a sacar el suyo. Cuando se normalizó el país, Raffo, en lugar de acordar con Gelsi, se puso en la vereda de enfrente. A Raffo lo metieron preso durante 30 días, por una noticias que publicamos, y que los legisladores habían considerado que era ofensiva para ellos. La cárcel, entonces, estaba donde hoy funciona la ENET Nº 3, en la avenida Mitre. Pero LA GACETA también sintió los efectos de la presión política. Un día, Gelsi se enojó por una noticia, y le mandó un interventor a LA GACETA, el "pinguino" Ferrari, que era diputado. Entonces, LA GACETA resolvió que todas las noticias censuradas por el interventor se debían publicar en espacios en blanco. Al día siguiente, la edición de LA GACETA salió con varios espacios en blanco. De todos modos, al margen de esas situaciones, Gelsi tenía buena relación con los medios. Casi todos los días él iba a la sala de periodistas, en la Casa de Gobierno. Fue él quien hizo la sala Mariano Moreno.
- ¿ Cómo terminó la relación entre Gelsi y "Noticias"?
- Todo dependía mucho de las relaciones personales. "Noticias" empezó a tener problemas económicos, y Gelsi le pidió a Raffo la cabeza de Taire. Y Raffo, finalmente, accedió.
- ¿Hubo épocas más fecundas que otras para el ejercicio de la profesión?
- Fueron años de mucha virulencia. Yo ví pasar 18 presidentes, 17 gobernadores, frecuentes golpes de Estado. De todos modos, yo rescato siempre la gestión de Frondizi. Yo he visto dos períodos de un fuerte desarrollo del país: uno, el primer gobierno de Perón; y el otro, el gobierno de Frondizi. El arrasó en la elección, había hecho un pacto con Perón y con Frigerio. Y los gobernadores venían muy fogueados, porque se habían formado en la adversidad, en la lucha contra Perón.
- ¿Había debates ideológicos internos en Noticias?
- Era una época muy rica, y había debates ricos, sin violencia. Por allí pasaron Arturo Alvarez Sosa, Oscar Quiroga, Manuel Gonzalo Casas, Jacobo Regen, Walter Adet, Manuel Aldonate, Gabriel Casas, Tiburcio López Guzmán; los Ponsati. En un sentido, la redacción de "Noticias" fue una escuela. Fue una redacción muy abierta, por la que pasaron socialistas, radicales, socialcristianos. Muchos pasaron después a LA GACETA. Una vez que se fue Taire, ingresó al diario una corriente socialcristiana. Y eso mejoró la relación con Gelsi.
- A usted también le tocó ser jefe de prensa de Amado Juri, hasta el 24 de marzo de 1976...
- Yo fui secretario de prensa de Don Amado entre 1973 y 1976. Un par de días antes del 24 de marzo, recuerdo que íbamos bajando las escalinatas con don Amado, y él me dice:"m hijo, esto está perdido". El 24, a don Amado lo sacan de la casa. Hubo otros que no tuvieron la misma "suerte"; se los llevaron los encapuchados, y no aparecieron más. En cuanto a mí, si bien yo estaba en planta permanente, en la secretaría de Turismo, el mayor Anadón, que era el secretario general de la Gobernación, me informa, el 14 de abril: "por orden del general, usted a partir de mañana no puede entrar más a la Casa de Gobierno; queda cesante". En junio de 1976 cerró "Noticias"; y colegas como Manuel Felipe Gallo y Julio Aldonate me ayudaron cuando me quedé sin trabajo. En 1980 me llamó "Harry" García Hamilton para trabajar en el vespertino "La tarde". Fue una buena experiencia. Yo extraño los vespertinos. Es un espacio que todavía sigue sin cubrir; la gente quiere saber qué pasó por la mañana.
- Pero ahora existe internet...
- Yo no sé navegar en internet; ni siquiera tengo computadora en casa. Además, leer en la computadora, en la red, no tiene la calidez del papel impreso. Por otra parte, la prensa gráfica, LA GACETA como diario en papel, son parte de mi historia, de la historia de nuestros mayores. De todos modos, me debo un curso de computación.
-¿Extraña escribir en medios de comunicación masiva?
- El asunto es escribir. Me siento muy cómodo en "Crisol"; es un medio independiente, con muy buenos colaboradores. Siempre hay alguien que a uno lo lee.
"Yo ingresé en 1955 a la Facultad de Arquitectura, cuando la carrera se dictaba en la Ciudad Universitaria, en San Javier. Se produjo el golpe, cerraron la Universidad; como dejó de subir el ómnibus al cerro, tuvimos que bajar con nuestras valijas al hombro por una quebradita, que luego iba a ser el funicular", recuerda este periodista que en 50 años de oficio retrató desde la "trinchera" de las viejas máquinas de escribir Olivetti o Remington todos los avatares políticos que vivió Tucumán en las últimas cuatro décadas, incluidas las luchas obreras, los cierres de ingenios y el Tucumanazo. A menos de una semana del 7 de junio, que recuerda el 198 aniversario de la creación de "La Gazeta" por Mariano Moreno, Barcala ofrece un balance de 50 años de oficio, muestra que la relación entre la prensa y el poder político siempre ha estado signada por tensiones, y trae a la memoria al ya desaparecido vespertino "Noticias", que, afirma, fue escuela de periodistas.
-¿ Cómo llegó al periodismo?
- Cuando cerró la Universidad, en el 55, me incorporaron al Servicio Militar, en Salta. Cuando volví, estaba dispuesto a trabajar. Terminar el Servicio era algo así como romper la dependencia de los padres.En 1958 entré al diario "Noticias". Julio Aldonate había sido profesor mío en el Instituto Tucumán, y me recomendó a Juan Octaviano Taire, que era secretario general de ese medio. Me mandaron rápido a la calle, porque había comenzado el conflicto de la "laica o libre" (durante el gobierno de Frondizi, el debate por el avance de la educación privada). Era una época de efervescencia del movimiento estudiantil. Entonces lo conocí a "Roby" Santucho, que creó el Movimiento Indoamericanista en la Facultad de Ciencias Económicas, y que luego conduciría el ERP.
- ¿Cómo jugó políticamente "Noticias"?
- El diario duró veinte años, entre 1956 y 1976, cuando lo cerró Bussi. El dueño era Angel Raffo, un declarado antiperonista; compró una rotativa de un diario de Santa Fe, y empezó a sacar el suyo. Cuando se normalizó el país, Raffo, en lugar de acordar con Gelsi, se puso en la vereda de enfrente. A Raffo lo metieron preso durante 30 días, por una noticias que publicamos, y que los legisladores habían considerado que era ofensiva para ellos. La cárcel, entonces, estaba donde hoy funciona la ENET Nº 3, en la avenida Mitre. Pero LA GACETA también sintió los efectos de la presión política. Un día, Gelsi se enojó por una noticia, y le mandó un interventor a LA GACETA, el "pinguino" Ferrari, que era diputado. Entonces, LA GACETA resolvió que todas las noticias censuradas por el interventor se debían publicar en espacios en blanco. Al día siguiente, la edición de LA GACETA salió con varios espacios en blanco. De todos modos, al margen de esas situaciones, Gelsi tenía buena relación con los medios. Casi todos los días él iba a la sala de periodistas, en la Casa de Gobierno. Fue él quien hizo la sala Mariano Moreno.
- ¿ Cómo terminó la relación entre Gelsi y "Noticias"?
- Todo dependía mucho de las relaciones personales. "Noticias" empezó a tener problemas económicos, y Gelsi le pidió a Raffo la cabeza de Taire. Y Raffo, finalmente, accedió.
- ¿Hubo épocas más fecundas que otras para el ejercicio de la profesión?
- Fueron años de mucha virulencia. Yo ví pasar 18 presidentes, 17 gobernadores, frecuentes golpes de Estado. De todos modos, yo rescato siempre la gestión de Frondizi. Yo he visto dos períodos de un fuerte desarrollo del país: uno, el primer gobierno de Perón; y el otro, el gobierno de Frondizi. El arrasó en la elección, había hecho un pacto con Perón y con Frigerio. Y los gobernadores venían muy fogueados, porque se habían formado en la adversidad, en la lucha contra Perón.
- ¿Había debates ideológicos internos en Noticias?
- Era una época muy rica, y había debates ricos, sin violencia. Por allí pasaron Arturo Alvarez Sosa, Oscar Quiroga, Manuel Gonzalo Casas, Jacobo Regen, Walter Adet, Manuel Aldonate, Gabriel Casas, Tiburcio López Guzmán; los Ponsati. En un sentido, la redacción de "Noticias" fue una escuela. Fue una redacción muy abierta, por la que pasaron socialistas, radicales, socialcristianos. Muchos pasaron después a LA GACETA. Una vez que se fue Taire, ingresó al diario una corriente socialcristiana. Y eso mejoró la relación con Gelsi.
- A usted también le tocó ser jefe de prensa de Amado Juri, hasta el 24 de marzo de 1976...
- Yo fui secretario de prensa de Don Amado entre 1973 y 1976. Un par de días antes del 24 de marzo, recuerdo que íbamos bajando las escalinatas con don Amado, y él me dice:"m hijo, esto está perdido". El 24, a don Amado lo sacan de la casa. Hubo otros que no tuvieron la misma "suerte"; se los llevaron los encapuchados, y no aparecieron más. En cuanto a mí, si bien yo estaba en planta permanente, en la secretaría de Turismo, el mayor Anadón, que era el secretario general de la Gobernación, me informa, el 14 de abril: "por orden del general, usted a partir de mañana no puede entrar más a la Casa de Gobierno; queda cesante". En junio de 1976 cerró "Noticias"; y colegas como Manuel Felipe Gallo y Julio Aldonate me ayudaron cuando me quedé sin trabajo. En 1980 me llamó "Harry" García Hamilton para trabajar en el vespertino "La tarde". Fue una buena experiencia. Yo extraño los vespertinos. Es un espacio que todavía sigue sin cubrir; la gente quiere saber qué pasó por la mañana.
- Pero ahora existe internet...
- Yo no sé navegar en internet; ni siquiera tengo computadora en casa. Además, leer en la computadora, en la red, no tiene la calidez del papel impreso. Por otra parte, la prensa gráfica, LA GACETA como diario en papel, son parte de mi historia, de la historia de nuestros mayores. De todos modos, me debo un curso de computación.
-¿Extraña escribir en medios de comunicación masiva?
- El asunto es escribir. Me siento muy cómodo en "Crisol"; es un medio independiente, con muy buenos colaboradores. Siempre hay alguien que a uno lo lee.







