22 Mayo 2008 Seguir en 
No pueden llevar lo que quieren, porque no encuentran lo que buscan y, si el artículo está disponible, aumentó de precio. Esa es la situación que se les plantea día tras día a los consumidores. José García, presidente de la Federación de ONG (entidad que realiza seguimientos semanales de precios al consumidor), afirmó que los faltantes de productos son generalizados. "No sólo fideos, arroz, aceites y harina, sino muchos otros productos más también se compran por cupos. El problema es que esto impide las compras comunitarias (entre vecinos y familias), una modalidad que se usa mucho en el interior, donde a la gente le alcanza menos la plata", aseveró.
García afirmó que, después del primer paro agropecuario, que generó un desabastecimiento general de alimentos, los súper y los almacenes no volvieron a ser aprovisionados normalmente. "Las ventas de leche, por ejemplo, siguen limitadas en varios lugares", agregó.
El dirigente sostuvo que en el consumidor del interior es el que más sufre la inflación. "El Gobierno publica precios de referencia, pero lamentablemente en muchas localidades no hay centros comerciales cercanos. Hay localidades como Santa Lucía, Acheral, Delfín Gallo, Colombres, Ranchillos, Piedrabuena o El Chañar que no pueden aprovechar esas ofertas", sostuvo.
García afirmó que, después del primer paro agropecuario, que generó un desabastecimiento general de alimentos, los súper y los almacenes no volvieron a ser aprovisionados normalmente. "Las ventas de leche, por ejemplo, siguen limitadas en varios lugares", agregó.
El dirigente sostuvo que en el consumidor del interior es el que más sufre la inflación. "El Gobierno publica precios de referencia, pero lamentablemente en muchas localidades no hay centros comerciales cercanos. Hay localidades como Santa Lucía, Acheral, Delfín Gallo, Colombres, Ranchillos, Piedrabuena o El Chañar que no pueden aprovechar esas ofertas", sostuvo.







