21 Mayo 2008 Seguir en 
Todo comenzó con la detención de un vendedor de porros en Reconquista, hace casi un año. Fue la punta del ovillo para que personal de la Policía Federal comenzara a investigar a una organización de narcotraficantes, pesquisa que culminó con éxito el lunes en Quimilí, Santiago del Estero, cuando se secuestraron 600 kilos de marihuana y se detuvo a varias personas, entre ellas a dos tucumanos.
Cuando el dealer fue arrestado, los policías secuestraron su teléfono celular y lo sometieron a pericias. Así, entrecruzando números y realizando intervenciones telefónicas, comenzaron a conocer los movimientos de los delincuentes.
Según se informó, los dos tucumanos arrestados el lunes eran los financistas de la maniobra. Se trata de dos conocidos prestamistas de nuestra provincia que, al momento de ser aprehendidos estaban supervisando los trabajos de carga de la droga en diversos vehículos. Según trascendió, ellos ya habían sido identificados a partir del entrecruzamiento de llamadas. Sus nombres no pueden revelarse por cuestiones legales. Uno de ellos, incluso, ya tendría antecedentes penales, también en una causa por tráfico de droga.
Los traficantes utilizaban una avioneta para ingresar la droga desde Paraguay. Un hombre de esa nacionalidad también fue detenido durante el operativo.
Personal de la zona IV de la Superintendencia de Drogas Peligrosas de la Policía Federal, con base en Tucumán, junto a federales de Santiago del Estero y de Santa Fe rodearon a los delincuentes minutos después de que la avioneta despegó. El cargamento de marihuana, además de un kilo de cocaína, estaba tapado en un matorral. Los investigadores se incautaron de un camión Ford 350 con caja con doble fondo, acondicionada para el traslado de los estupefacientes, en el que había seis bidones con restos de combustible. También secuestraron otros dos vehículos, un Fiat Duna y una Peugeot Partner, teléfonos celulares y una pistola calibre 11.25.
Más tarde, el juez federal subrogante de Reconquista, Carlos Rubén Skidelsky, ordenó allanamientos consecutivos, durante los cuales se encontraron más armas, medios de comunicación y documentación.
Quimilí es la cabecera del departamento Moreno, al noreste de Santiago del Estero. Está a 200 kilómetros de la capital de la provincia, a 80 kilómetros de la frontera con Chaco y a unos 400 kilómetros de Tucumán. Los traficantes habrían elegido esta zona para descargar la droga por estar rodeada de montes. En el medio se construyeron pistas clandestinas de aterrizaje, explicaron los investigadores. Si bien la mayor parte de la droga estaba destinada a Rosario y a Buenos Aires, casi un tercio iba a ser trasladada a Tucumán, dijeron los policías.
El viernes, también en Santiago del Estero, pero en el límite con Tucumán, se secuestraron 100 kilos de cocaína que habían sido arrojados desde una avioneta. En ese caso se detuvo a cuatro salteños. Según los investigadores, el 80 % de la droga que llega al norte del país desde Bolivia o Paraguay ingresa en aeronaves.
Cuando el dealer fue arrestado, los policías secuestraron su teléfono celular y lo sometieron a pericias. Así, entrecruzando números y realizando intervenciones telefónicas, comenzaron a conocer los movimientos de los delincuentes.
Según se informó, los dos tucumanos arrestados el lunes eran los financistas de la maniobra. Se trata de dos conocidos prestamistas de nuestra provincia que, al momento de ser aprehendidos estaban supervisando los trabajos de carga de la droga en diversos vehículos. Según trascendió, ellos ya habían sido identificados a partir del entrecruzamiento de llamadas. Sus nombres no pueden revelarse por cuestiones legales. Uno de ellos, incluso, ya tendría antecedentes penales, también en una causa por tráfico de droga.
Los traficantes utilizaban una avioneta para ingresar la droga desde Paraguay. Un hombre de esa nacionalidad también fue detenido durante el operativo.
Personal de la zona IV de la Superintendencia de Drogas Peligrosas de la Policía Federal, con base en Tucumán, junto a federales de Santiago del Estero y de Santa Fe rodearon a los delincuentes minutos después de que la avioneta despegó. El cargamento de marihuana, además de un kilo de cocaína, estaba tapado en un matorral. Los investigadores se incautaron de un camión Ford 350 con caja con doble fondo, acondicionada para el traslado de los estupefacientes, en el que había seis bidones con restos de combustible. También secuestraron otros dos vehículos, un Fiat Duna y una Peugeot Partner, teléfonos celulares y una pistola calibre 11.25.
Más tarde, el juez federal subrogante de Reconquista, Carlos Rubén Skidelsky, ordenó allanamientos consecutivos, durante los cuales se encontraron más armas, medios de comunicación y documentación.
Quimilí es la cabecera del departamento Moreno, al noreste de Santiago del Estero. Está a 200 kilómetros de la capital de la provincia, a 80 kilómetros de la frontera con Chaco y a unos 400 kilómetros de Tucumán. Los traficantes habrían elegido esta zona para descargar la droga por estar rodeada de montes. En el medio se construyeron pistas clandestinas de aterrizaje, explicaron los investigadores. Si bien la mayor parte de la droga estaba destinada a Rosario y a Buenos Aires, casi un tercio iba a ser trasladada a Tucumán, dijeron los policías.
El viernes, también en Santiago del Estero, pero en el límite con Tucumán, se secuestraron 100 kilos de cocaína que habían sido arrojados desde una avioneta. En ese caso se detuvo a cuatro salteños. Según los investigadores, el 80 % de la droga que llega al norte del país desde Bolivia o Paraguay ingresa en aeronaves.
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