Los narcos ahora prefieren utilizar avionetas

Personal de distintas fuerzas de seguridad admitió a LA GACETA que el 80 % de la droga que ingresa al país es traficada por aire. La falta de controles y la cantidad de pistas clandestinas facilita el trabajo de los delincuentes. Una denuncia en Salta.

MONTE ADENTRO. Cerca del lugar en el que se secuestró droga el viernes, pero del lado salteño, hay un camino que podría usarse como pista ilegal.
MONTE ADENTRO. Cerca del lugar en el que se secuestró droga el viernes, pero del lado salteño, hay un camino que podría usarse como pista ilegal.
19 Mayo 2008
El enorme poder económico que manejan, una aceitada organización, la falta de controles en altura y cientos de kilómetros cuadrados para poder operar son las principales razones que permiten a los narcos utilizar avionetas para traficar grandes cantidades de droga. A esta conclusión llegaron analistas de diferentes fuerzas de seguridad consultados por LA GACETA, a quienes se les pidió opinión acerca del secuestro, logrado el viernes en Santiago del Estero, de 100 kilos de cocaína que habían sido arrojados desde una aeronave en un descampado.
Los miembros de las cuatro fuerzas de seguridad que operan en Tucumán, pidieron reserva de identidad, ya que trabajan en Inteligencia, por lo que sus nombres no pueden aparecer. Según coincidieron, actualmente el 80 % de la droga ingresa al país en avionetas. “Este tipo de operativo es absolutamente redituable para ellos, ya que despegan de Bolivia o de Paraguay, cruzan la frontera y, como no se los puede controlar, tiran luego la droga donde la están esperando sus cómplices”, dijo uno de los entrevistados.
Agregó que en julio de 2004, el gobierno brasileño dio vía libre a la Fuerza Aérea para que derribe aviones de los cuales se sospeche que llevan a narcotraficantes. Argentina no cuenta con una ley de este tipo. “Muchas veces los radares detectan la presencia de estas naves, pero no se puede hacer nada. Otras veces, los traficantes conocen el radio de búsqueda de los radares, y vuelan más bajo”, indicó. Esto último parece haber sido lo que ocurrió en Santiago del Estero. De hecho, la historia salió a la luz porque a los vecinos de la localidad de Agua Amarga les pareció sospechoso que la avioneta sobrevolara tan bajo la zona.
“Hay avionetas con autonomía suficiente como para ir y volver incluso hasta Tucumán. En otros casos, llevan bidones y van recargando combustible en vuelo”, dijo uno de los investigadores. Pero, además, los traficantes cuentan con terreno propicio para sus actividades: decenas de pistas clandestinas en las que pueden aterrizar de ser necesario. “Pista clandestina puede ser cualquier cosa. Desde una picada en medio del monte, hasta una ruta alternativa. Bajan donde pueden, descargan y se van”, explicó otro de los entrevistados.
Todos coincidieron en que los narcotraficantes cada vez utilizan menos “mulas”. “Los mandan con cargamentos chicos, en ómnibus o en vehículos con doble fondo, pero son cantidades ínfimas, en relación con la que pueden transportar por aire”, explicaron. Los investigadores dijeron no recordar algún secuestro de droga en la provincia que hubiera llegado en avión, pero dieron por seguro que este tipo de operaciones se concreta periódicamente. Recordaron el caso de una avioneta que fue hallada en un campo de Burruyacu hace una década. Se sospecha que transportaba cocaína, y que cuando los policías llegaron ya había sido descargada. La matrícula de la avioneta era de Bolivia.
La droga de la que la Policía santiagueña se incautó el viernes iba a ser trasladada a Santa Fe, aparentemente, en una camioneta. Durante el operativo, los uniformados detuvieron cuatro personas. Según los consultados, el límite entre Salta, Santiago del Estero y Tucumán es clave para los traficantes. “Por ser una zona de monte tienen muchas facilidades para actuar. Los lugareños están tan acostumbrados a ver las avionetas que muchas veces ni denuncian”, dijo uno de ellos. También explicaron que una parte de los cargamentos está destinada al consumo interno, y el resto es exportada a Estados Unidos o Europa.
La Corte Suprema de Justicia  de Salta analiza una denuncia presentada por una tucumana que afirma ser la propietaria de un campo en la zona de Agua Amarga, a metros del sitio en el que secuestraron los 100 kilos de cocaína el viernes, y que asegura que la zona es utilizada permanentemente por narcotraficantes.
La mujer (que pidió expresamente que su nombre no se publique por el momento por razones de seguridad) presentó documentación que atestigua la compra de un terreno de 5.200 hectáreas, en 2002, en Salta. El campo está separado sólo por un alambre del monte en el que el viernes la Policía se incautó de la droga. “Hay muchos intereses en el medio y es peligroso meterse con esta gente. Mi campo está usurpado. Desde hace cuatro años estoy luchando para que me lo restituyan, pero evidentemente alguien está haciendo negocios importantes en lo que me pertenece”, indicó la mujer. Incluso, según la información que ella recibió, muchas veces se camufla la droga en cargamentos de madera que son transportados en camiones hasta Buenos Aires. También aseguró (y mostró fotos) que los usurpadores construyeron una pista clandestina en el predio.
“La droga pasa siempre por la zona. Ahora se sabe porque hubo un secuestro, pero es ruta normal de los narcotraficantes”, afirmó.

Casos anteriores

1- El 13 de abril del año pasado se desbarató una banda que utilizaba una avioneta para traficar 650 kilos de marihuana cerca de Santa Fe.

2- El 18 de abril de año pasado se hallaron 1.300 kilos de marihuana que habían sido trasladados en avión hasta el límite entre Córdoba y Santiago del Estero.

3- El 26 de enero se secuestraron cuatro toneladas de marihuana en Montecarlo (Buenos Aires) y una avioneta que llegaba desde Posadas.

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