19 Mayo 2008 Seguir en 
Todos aquellos hombres que han sido acusados (condenados o no) por violaciones están siendo investigados por la Justicia, en el marco de su intento de detener al abusador serial que aterroriza a los vecinos del sur de la capital antes de que ataque nuevamente. La idea de los investigadores es hacer un banco de datos, con imágenes, inclusive, cuando sea posible.
Tres fiscales tienen a cargo investigaciones de hechos que, se sospecha pueden haber sido protagonizadas por el mismo sujeto. La fiscala Adriana Giannoni investiga dos casos; la fiscala María de las Mercedes Carrizo, otras dos, y el fiscal Carlos Albaca la restante. Sobre la base de las pericias que ordenó Giannoni, se obtuvo un perfil genético del violador. Los técnicos obtuvieron muestras de semen de la ropa interior de una de las víctimas, lo que permitirá realizar una comparación cuando se detenga algún sospechoso.
Tanto Carrizo como Albaca contarán esta semana con perfiles genéticos de los protagonistas de sus respectivos casos, confeccionados por los peritos. Cuando estén disponibles serán comparados, lo que permitirá confirmar o descartar las cinco veces haya actuado la misma persona.
Los ataques se iniciaron a fines de febrero. Hasta el momento, dos menores fueron violadas, una tercera fue manoseada y las otras dos lograron escapar antes de que las atacaran.
El modus operandi
Según los investigadores, en todos los casos el modus operandi se repitió. Un hombre de unos 30 años se acerca a un grupo de niños y les ofrece golosinas o juguetes. Luego elige una nena, de entre siete y 11 años, y le pide que lo acompañe a buscar los regalos. En cuatro de los casos el agresor se movilizaba en una motocicleta pequeña, y en el restante, en una bicicleta. El hombre se mostró gentil y educado, y siempre dejó a las víctimas, después de los ataques, en cercanías de sus casas. La última vez, a fines de abril, la abandonó en San Cayetano luego de haberla raptado en el barrio Alejandro Heredia, pero dejó un papel con la dirección de la nena escrita a mano para que los vecinos la ayudaran. A esta última víctima estuvo a punto de matarla, ya que en su afán por impedir que gritara le tapó la boca y la nariz con la mano y casi la asfixió.
Los tres fiscales les pidieron a sus siete colegas y al titular de la oficina de Autores Desconocidos que les envíen informes sobre abusos sexuales contra menores perpetrados en los últimos años. También se pidió a la Dirección de Institutos Penales la lista de los condenados por violaciones que hayan recuperado la libertad o que gocen de salidas extramuros.
Todo este material está siendo remitido a la División Homicidios y Delitos Complejos, a cargo del comisario Miguel Gómez, a quien el jefe de Policía, comisario general Hugo Sánchez, designó como encargado de la investigación. Si están disponibles, se trabajará con fotografías de los condenados para tratar de lograr un reconocimiento. El problema es que no todos los legajos de los presos de Tucumán cuentan con fotos. Esta modalidad se aplica desde hace pocos años.
Los policías determinaron que los cinco ataques se perpetran los viernes, cerca de fin de mes, en horas de la tarde, y permanentemente recorren los barrios en los que se produjeron los ataques. Junto con ellos está trabajando un grupo de psicólogos, psiquiatras y asistentes sociales.
Declaración
Está previsto que mañana dos de las víctimas relaten detalles de los ataques, para tratar de obtener nuevos datos del agresor. Lo que no se sabe es dónde se tomará la declaración, ya que aún no se cuenta con cámara Gessel. En la sede de Tribunales de avenida Sarmiento al 400 se está terminando de construir una, pero no estará lista para mañana. En el Hospital Obarrio hay otra, pero por el momento no se la puede utilizar.
La cámara Gessel es una oficina vidriada. Ello permite que las víctimas sean entrevistadas por psicólogos, mientras los fiscales y los defensores están en una habitación lindante, detrás de un espejo. Así, pueden ver y escuchar lo que se dice. Pero la menor no los ve a ellos y no sufre la presión de sentirse en observación.
Tres fiscales tienen a cargo investigaciones de hechos que, se sospecha pueden haber sido protagonizadas por el mismo sujeto. La fiscala Adriana Giannoni investiga dos casos; la fiscala María de las Mercedes Carrizo, otras dos, y el fiscal Carlos Albaca la restante. Sobre la base de las pericias que ordenó Giannoni, se obtuvo un perfil genético del violador. Los técnicos obtuvieron muestras de semen de la ropa interior de una de las víctimas, lo que permitirá realizar una comparación cuando se detenga algún sospechoso.
Tanto Carrizo como Albaca contarán esta semana con perfiles genéticos de los protagonistas de sus respectivos casos, confeccionados por los peritos. Cuando estén disponibles serán comparados, lo que permitirá confirmar o descartar las cinco veces haya actuado la misma persona.
Los ataques se iniciaron a fines de febrero. Hasta el momento, dos menores fueron violadas, una tercera fue manoseada y las otras dos lograron escapar antes de que las atacaran.
El modus operandi
Según los investigadores, en todos los casos el modus operandi se repitió. Un hombre de unos 30 años se acerca a un grupo de niños y les ofrece golosinas o juguetes. Luego elige una nena, de entre siete y 11 años, y le pide que lo acompañe a buscar los regalos. En cuatro de los casos el agresor se movilizaba en una motocicleta pequeña, y en el restante, en una bicicleta. El hombre se mostró gentil y educado, y siempre dejó a las víctimas, después de los ataques, en cercanías de sus casas. La última vez, a fines de abril, la abandonó en San Cayetano luego de haberla raptado en el barrio Alejandro Heredia, pero dejó un papel con la dirección de la nena escrita a mano para que los vecinos la ayudaran. A esta última víctima estuvo a punto de matarla, ya que en su afán por impedir que gritara le tapó la boca y la nariz con la mano y casi la asfixió.
Los tres fiscales les pidieron a sus siete colegas y al titular de la oficina de Autores Desconocidos que les envíen informes sobre abusos sexuales contra menores perpetrados en los últimos años. También se pidió a la Dirección de Institutos Penales la lista de los condenados por violaciones que hayan recuperado la libertad o que gocen de salidas extramuros.
Todo este material está siendo remitido a la División Homicidios y Delitos Complejos, a cargo del comisario Miguel Gómez, a quien el jefe de Policía, comisario general Hugo Sánchez, designó como encargado de la investigación. Si están disponibles, se trabajará con fotografías de los condenados para tratar de lograr un reconocimiento. El problema es que no todos los legajos de los presos de Tucumán cuentan con fotos. Esta modalidad se aplica desde hace pocos años.
Los policías determinaron que los cinco ataques se perpetran los viernes, cerca de fin de mes, en horas de la tarde, y permanentemente recorren los barrios en los que se produjeron los ataques. Junto con ellos está trabajando un grupo de psicólogos, psiquiatras y asistentes sociales.
Declaración
Está previsto que mañana dos de las víctimas relaten detalles de los ataques, para tratar de obtener nuevos datos del agresor. Lo que no se sabe es dónde se tomará la declaración, ya que aún no se cuenta con cámara Gessel. En la sede de Tribunales de avenida Sarmiento al 400 se está terminando de construir una, pero no estará lista para mañana. En el Hospital Obarrio hay otra, pero por el momento no se la puede utilizar.
La cámara Gessel es una oficina vidriada. Ello permite que las víctimas sean entrevistadas por psicólogos, mientras los fiscales y los defensores están en una habitación lindante, detrás de un espejo. Así, pueden ver y escuchar lo que se dice. Pero la menor no los ve a ellos y no sufre la presión de sentirse en observación.
Lo más popular
Ranking notas premium







