Otro avión espía norteamericano fue derribado por tropas iraquíes

El gobierno de Bush decidió aumentar el número de soldados apostados en el Golfo Pérsico y la presión sobre el presidente de Irak, Saddam Hussein.

EJERCICIOS MILITARES. Misiles de EE.UU. surcan el cielo de Kuwait.
EJERCICIOS MILITARES. Misiles de EE.UU. surcan el cielo de Kuwait.
24 Diciembre 2002
Washington y Ginebra.- Irak derribó un avión no tripulado "Predator" estadounidense que vigilaba la zona de exclusión aérea en el sur del país, se confirmó en Washington, donde también se anunció un aumento de tropas en el Golfo Pérsico. "Consideramos que hemos perdido el Predator", dijo en rueda de prensa el jefe del Estado Mayor Conjunto, general Richard Myers. Es la segunda vez que las fuerzas iraquíes derriban un aparato de este tipo. Sin embargo, el secretario de Defensa, Donald Rumsfeld, recalcó que este hecho es todavía sólo una presunción.
En otro orden, Rumsfeld, advirtió que Corea del Norte se equivoca si se siente envalentonada porque la atención de Washington está centrada en Irak. Y sostuvo que Estados Unidos puede librar, y ganar, dos guerras regionales al mismo tiempo. El secretario respondió de esta manera a la pregunta sobre si Corea intenta reanudar su programa de armas nucleares.
Rumsfeld explicó también que Estados Unidos sigue aumentando la presión sobre el presidente iraquí, Saddam Hussein, porque, señaló, si éste siente que está fuera de peligro dejará de cooperar con las inspecciones de armas. Como parte de su campaña, Estados Unidos también está movilizando fuerzas de combate y de reserva, explicó, aunque precisó que el refuerzo de tropas en el Golfo Pérsico no significa que Washington haya decidido adelantar la guerra contra Irak. Estos tienen el fin de apoyar los esfuerzos diplomáticos que se están realizando para lograr el desarme de Irak, aseguró. "Como ya ha dicho el presidente George W. Bush, el uso de la violencia es el último medio" a emplear, agregó.
En tanto, el responsable de política exterior del Vaticano, cardenal Jean-Louis Tauran, dijo que ningún país tiene derecho a recurrir a las armas de manera unilateral y sin acuerdo con la ONU. "Si fuera así, se derrumbaría todo el sistema internacional de regulaciones y existiría el peligro de que se imponga la ley de la selva", agregó el diplomático. (DPA-Especial)

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