La canasta de productos navideños cuesta un 80% más que el año pasado

Todos los clientes comparan calidad y costos.Los principales insumos de los artículos que se consumen en las Fiestas están dolarizados; por ejemplo el azúcar, el chocolate, la harina y los cereales. Ofertas.

23 Diciembre 2002
Estela Bazán, docente y ama de casa, no salía de su asombro. Parada frente a la góndola de un súper observaba atónita los precios de los panes de Navidad, budines y turrones. "Pagar $ 7 por un pan dulce de 500 gramos es una locura", exclamó ante LA GACETA. "Con estos precios, sin dudas que estas fiestas serán muy diferentes y más pobres que años anteriores", añadió. El pensamiento de la maestra se asemeja al de muchos otros ciudadanos.
Es que este año -devaluación mediante- la canasta navideña les costará a los tucumanos entre un 70% y un 80% más, en promedio, que en 2001.
Más allá de las ofertas puntuales que aparecen para estas fiestas, la mayoría de los precios de casi todos los rubros de los alimentos tuvo un notable incremento.
La premisa de toda familia es que para Navidad no puede faltar en la mesa un pan dulce y una sidra para levantar las copas cuando llegue la medianoche.

Para todos los gustos
En los súper los precios varían de acuerdo con la calidad y el tamaño de los productos navideños. Así, un pan dulce de primera marca de 700 gramos oscila entre los $ 5,50 y $ 7. El año pasado costaba entre $ 2 y $ 3. Es decir que aumentó más del 100%. Aunque también hay segundas marcas más económicas que van desde los $ 2,50 a $ 4. Pero si es un pan dulce en lata con almendras, el precio trepa hasta los $ 18 el kilogramo.
Los budines de 200 gramos cuestan entre $ 2,60 y $ 3. En 2002 se conseguía a $ 0,55. Los valores varían según el peso y si tienen frutas o no.
En cuanto a los turrones hay para todos los gustos y la oferta es variable. Un turrón con maní oscila entre $ 0,50 y $ 2. Una torta de maní vale $ 7,50.
La caja de almendras llega a $ 4 y con chocolate a $ 7. Los confites cuestan alrededor de $ 1. Unos bombones de origen brasileño, en cajas de 135 gramos, se consiguen a $ 16. El titular de la Cámara de Supermercados de Tucumán, Guillermo Saccomani, explicó que la suba de estos productos de la canasta navideña obedece a que la mayoría de las materias primas registraron ajustes por la devaluación. Azúcar, chocolate, harina, frutas disecadas y cereales son los insumos básicos y están dolarizados.
En el rubro de las bebidas, el aumento fue de casi el 100% con relación al año anterior. Una sidra de 910 cc que el año pasado costaba $ 1,20 ahora vale $ 2,15. En el caso del champán la suba fue menor; las primeras marcas, de $ 12, pasaron a $ 14. El ananá fizz de $ 1,15 saltó a $ 2,95. Pero también se consiguen segundas marcas más económicas. En envase de plástico cuestan $ 1,65.
Las gaseosas de primera marca rondan los $ 2 (por dos litros). Para los vinos, la oferta también es variable y para toda clase de bolsillo.

La pavita, por las nubes
En el rubro de las carnes los precios también son variados. La carne vacuna no tuvo grandes aumentos, con relación a los últimos meses. Los cortes de filet siguen entre $ 7 y $ 8 y los blandos entre $ 6 y $ 7. Pero el kilogramo de la tradicional pavita oscila entre $ 8 y $ 9. El año pasado costaba $ 4,50.
El pollo comenzó a subir y el viernes llegaba a $ 4,50 el kilogramo. Aunque en algunos súper, lo ofrecen a $ 2,80 y $ 3 el kilogramo.
No subió mucho el precio del lechón, que cuesta $ 5 en efectivo y $ 6 con bonos. El cabrito cordobés vale $ 6 el kilogramo. "Esperamos un repunte en las ventas del lechón y del cabrito porque los precios son casi iguales a los del año pasado", dijo el dueño de un puesto del Mercado del Norte.
Otra observación del comerciante es que la búsqueda de precios no es exclusiva de la gente con menores ingresos sino que los de mayores recursos también apuntan a conseguir algo económico, sin renunciar a la calidad.
El secretario de comercio de la FET, Ricardo Fernández, indicó que la suba de la canasta familiar ronda el 80% en promedio. "Lamentablemente el poder adquisitivo de la gente cayó muchísimo en los últimos meses, y el flete y el desagio de los bonos son superiores al año pasado. Todo eso se sentirá esta Navidad", opinó.

Los envases se achicaron

Otra novedad que los consumidores tucumanos van a encontrar en estas fiestas navideñas son los envases más pequeños. "La reducción del peso es evidente y tiene que ver con una demanda de la gente", comentó Guillermo Saccomani, de la Cámara de Supermercados de Tucumán.
Mientras hasta el año pasado eran comunes los panes dulces de 1 kilogramo y de 500 gramos, ahora se observan envases de 750 gramos y hasta de 300 gramos. También se venden sueltos. Los budines, cuyo peso común era de 300 gramos, tienen ahora envases de 200 gramos.
Algo parecido ocurre con los turrones y los confites, que se presentan en todos los tamaños y precios.
Los envases de sidra, ananá fizz y champán, bajaron de 910 cc a 720 cc. En sidras aparecieron los envases de plástico. "Con el achique de los envases, los productos pueden estar al alcance del bolsillo de cada familia", observó el supermercadista.
Otra característica de esta primera Navidad posdevaluación es que la mayoría de los productos es nacional. La presencia de artículos importados, un hecho habitual durante la convertibilidad, es muy escasa o prácticamente nula, por el valor de dólar.

Se busca el juguete nacional

Una diferencia sustancial de precios se observa en el rubro juguetería; la variable es el lugar de fabricación de los diferentes productos. Desde la devaluación, los juguetes nacionales aumentaron entre un 40% y un 50%, mientras que los importados sufrieron ajustes de entre un 80% y un 100%. El dueño de una juguetería céntrica reconoció que esta nueva realidad impactó en el rubro y en el bolsillo de los consumidores que deben cumplir con el rito de poner los regalitos de Papá Noel debajo del arbolito de Navidad. Dijo que ahora la gente busca lo más económico y que los juguetes de más de $ 50 prácticamente no tienen salida.
Las ofertas de precios son muy variables. Así, se consiguen los ya conocidos bebotes a $ 23, y camioncitos que van desde $ 4,50 hasta $ 30. También se muestran carteritas de Bandana a $ 1,20, pinturitas a $ 2,50 y celulares a $ 4.
Las tradicionales muñecas Barbie y sus accesorios, que tanto seducen a las nenas, se transformaron en un regalo caro. Las muñecas oscilan entre $ 50 y $ 100 y su carruaje puede llegar a costar $ 200.

Postres en observación

En materia de postres muchas familias también sentirán el peso de la inflación. Quienes gustan del helado, tendrán que tener en cuenta que el balde de 3 litros que costaba $ 2,50 ahora fluctúa entre $ 4,50 y $ 5,50.
Los que optan por la tradicional ensalada de frutas, sentirán algo menos el aumento, pero algunos componentes (los considerados más exquisitos) también se cotizan más alto que en las fiestas pasadas. Así el kilo de ananá cuesta $ 1; la banana $ 1,40; la manzana $ 2 y el melón rocío de miel, $ 1,50.

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