Denuncian nuevas formas de explotación sexual

Aseguran que existen organizaciones que reclutan universitarias. Fiestas particulares en Yerba Buena. La pesquisa.

UN NEGOCIO DE AÑOS. Cuatro mujeres son retiradas de un prostíbulo durante un allanamiento que desarrolló la Policía tiempo atrás. LA GACETA / HECTOR PERALTA
UN NEGOCIO DE AÑOS. Cuatro mujeres son retiradas de un prostíbulo durante un allanamiento que desarrolló la Policía tiempo atrás. LA GACETA / HECTOR PERALTA
04 Mayo 2008
S.A.F, la joven de 27 años que fue rescatada de un prostíbulo al norte de la ciudad, finalmente se presentó ante la Justicia. Cuando declaró ante el fiscal Carlos Sale aseguró que su pareja la había obligado a ejercer la prostitución, pero además encendió una luz de alarma, cuando ratificó que también él la había llevado a dos prostíbulos desconocidos en el interior de la provincia.
Si bien es cierto que no existe un relevamiento oficial sobre la cantidad de burdeles que funcionan en la provincia, según estimaciones judiciales y policiales, son unos 40, distribuidos en la capital, Tafí Viejo, Concepción, Monteros, Aguilares, Banda del Río Salí y Alderetes, entre otras localidades. Los investigadores sostienen que, en su mayoría, están habilitados para vender bebidas y comidas.

Otros negocios
Sin embargo, en los últimos tiempos se han descubierto nuevas formas del negocio. Hay mujeres ejerciendo la prostitución en casas de familias, en departamentos y en centros de belleza. Se trata de "servicios" para clientes de mayor poder adquisitivo, que están dispuestos a pagar importantes sumas de dinero a cambio de una noche de placer.
"La comunidad tiene que estar alerta, porque esta forma de esclavitud está destruyendo familias enteras", aseguró Susana Trimarco, madre de "Marita" Verón, la joven tucumana desaparecida en 2002, supuestamente víctima de una red de trata de personas.
Desde que la Fundación María de los Angeles abrió sus puertas, en octubre, según informó Trimarco, se reciben entre 30 y 40 denuncias por mes sobre desapariciones de jóvenes y sobre el funcionamiento de prostíbulos en distintos sectores de la provincia. "Todas las denuncias se chequean, y si encontramos pruebas, se las enviamos a la Justicia. Hasta el momento se han presentado 83 denuncias formales que están siendo investigadas", aseguró Carlos Garmendia, representante legal de la entidad.

Casos
Trimarco aseguró que, en un informe que entregó a Gendarmería Nacional, denunció que una organización ofrece estudiantes universitarias de otras provincias para "fiestas" que se llevan a cabo en algunas casas de familia en Yerba Buena. "Recurrí a Gendarmería porque comprobamos que, además de sexo, los tipos venden droga, especialmente cocaína. Además de las direcciones, entregué los dominios de las camionetas 4 x 4 que llegaban hasta ese lugar", informó.
Voceros de la fuerza confirmaron la existencia de la denuncia, pero se negaron a brindar detalles sobre el desarrollo de la investigación.
A Tribunales también llegó una denuncia que estremeció a los investigadores. La madre de una menor de 12 años acusó a otra de 14 de haberle enseñado a su hija a colocar preservativos y cómo hacer para tomar pastillas anticonceptivas. Supuestamente, la preparaba para trabajar en una casa de familia de Tafí Viejo.
Personal de la División Trata de Personas, al mando de los comisarios Manuel Bernachi, Raúl Ferreira y René Aguirre, allanó el lugar. No encontró menores ejerciendo la prostitución, pero de uno de los placares de la casa se hallaron decenas de profilácticos. El dueño de la propiedad es investigado; se busca determinar si maneja un negocio de explotación sexual de niñas.
Los pesquisas también están tras los pasos de proxenetas que reclutan jóvenes de clase media-alta para explotarlas. Estos servicios, según fuentes policiales, se cotizan a $ 400 como mínimo. El cliente pacta el encuentro y concurre a un departamento céntrico, donde lo espera la o las mujeres que contrató a través del intermediario. La División Trata de Personas interrogó y allanó varias viviendas, pero el resultado siempre fue el mismo: las chicas niegan pertenecer a alguna organización y ejercer la prostitución.
Trimarco le relató a LA GACETA que semanas atrás se presentó en la sede de la fundación una joven, para denunciar que había sido despedida de un centro de belleza porque se negó a realizar un masaje erótico.
"Las redes están en todos lados. Sólo falta voluntad política para acabar con este vil negocio", sostuvo.

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