03 Mayo 2008 Seguir en 
BUENOS AIRES.- Los gobiernos de la Argentina y de Brasil acordaron ayer un esquema de “intercambio compensado” de energía para los próximos meses, que implicará para los dos países poder contar con un suministro de entre 800 y 1.500 megavatios de electricidad en los distintos meses de alta demanda respectiva.
El convenio fue firmado en Brasilia por el ministro argentino de Planificación Federal, Julio de Vido, y su par brasileño de Energía y Minas, Edison Lobao.
El Acuerdo de Entendimiento bilateral por el Intercambio de Energía Eléctrica tiene por antecedente un convenio firmado en 2005. Ambos países acordaron activar un sistema de suministro de energía de Brasil para la Argentina durante los meses de mayo, junio, julio y agosto, con devolución de la misma cantidad por parte de la Argentina en el período setiembre-octubre y noviembre.
El intercambio será de un mínimo de 800 megavatios hasta picos de 1.500 megavatios, informó la cartera de Planificación Federal.
Al respecto, cabe consignar que el año pasado Argentina llegó a importar de Brasil unos 620 megavatios, pero no fue en el marco de un sistema totalmente compensado “energía por energía”, lo cual implicó un desbalance de U$S 300 millones de dólares a favor de Brasil.
Este año la Argentina tomará energía proveniente de generación hidráulica y la devolverá a Brasil en cualquier forma (gas, electricidad, u otras), se indicó. Por ello, estiman que “el costo final del intercambio sería mucho menor”.
La firma del convenio anunciado ayer estuvo precedida por una reunión entre los dos ministros y los respectivos embajadores. Participaron, además, por el Gobierno argentino el subsecretario de Energía Eléctrica, Luis Beuret, y Roberto Baratta, subsecretario de Coordinación del ministerio de Planificación, a cargo de la articulación del Programa Energía Total, diseñado para administrar los recursos energéticos en los próximos meses, de alta demanda.
En los últimos años, el crecimiento económico acelerado y la falta de inversiones que acompañen la demanda han provocado escasez de energía en la Argentina. El Gobierno limitó la energía para las industrias y para los grandes consumidores el año pasado, cuando un invierno particularmente frío impulsó la demanda. (DyN-Reuters)
El convenio fue firmado en Brasilia por el ministro argentino de Planificación Federal, Julio de Vido, y su par brasileño de Energía y Minas, Edison Lobao.
El Acuerdo de Entendimiento bilateral por el Intercambio de Energía Eléctrica tiene por antecedente un convenio firmado en 2005. Ambos países acordaron activar un sistema de suministro de energía de Brasil para la Argentina durante los meses de mayo, junio, julio y agosto, con devolución de la misma cantidad por parte de la Argentina en el período setiembre-octubre y noviembre.
El intercambio será de un mínimo de 800 megavatios hasta picos de 1.500 megavatios, informó la cartera de Planificación Federal.
Al respecto, cabe consignar que el año pasado Argentina llegó a importar de Brasil unos 620 megavatios, pero no fue en el marco de un sistema totalmente compensado “energía por energía”, lo cual implicó un desbalance de U$S 300 millones de dólares a favor de Brasil.
Este año la Argentina tomará energía proveniente de generación hidráulica y la devolverá a Brasil en cualquier forma (gas, electricidad, u otras), se indicó. Por ello, estiman que “el costo final del intercambio sería mucho menor”.
La firma del convenio anunciado ayer estuvo precedida por una reunión entre los dos ministros y los respectivos embajadores. Participaron, además, por el Gobierno argentino el subsecretario de Energía Eléctrica, Luis Beuret, y Roberto Baratta, subsecretario de Coordinación del ministerio de Planificación, a cargo de la articulación del Programa Energía Total, diseñado para administrar los recursos energéticos en los próximos meses, de alta demanda.
En los últimos años, el crecimiento económico acelerado y la falta de inversiones que acompañen la demanda han provocado escasez de energía en la Argentina. El Gobierno limitó la energía para las industrias y para los grandes consumidores el año pasado, cuando un invierno particularmente frío impulsó la demanda. (DyN-Reuters)







