22 Diciembre 2002 Seguir en 
Nos defrauda y nos crea serios inconvenientes recibir productos o servicios que no responden a nuestras expectativas: cuando somos atendidos por una recepcionista descortés, cuando nos sirven la comida fría, cuando las cosas no funcionan o se entregan a destiempo, cuando los productos son defectuosos, o dejan mucho que desear. Si bien es cierto que se pueden encontrar muchas razones para la baja calidad lo real es que el interés y la conciencia de la calidad está en pronunciado ascenso en todo el mundo.
Es difícil imaginar una empresa u institución cualquiera sea pública o privada que haga frente a los requerimientos de calidad del mundo exterior a menos que sus bienes y servicios sean producidos y entregados por gente de una elevada calidad personal. En general se presta muy poca atención a la calidad de las personas cuyos esfuerzos son esenciales tanto para la calidad del producto como del servicio. Si todo el mundo en una empresa u organización hiciera cuanto pudiera cada día y estuviera profundamente involucrado el futuro de las mismas y de los países sería brillante.
Mejorar la calidad personal beneficia tanto a la empresa como a la persona, mejora su autoestima, a su familia y amigos y permite obtener el respeto de los demás.
La historia de la humanidad está llena de las más terribles tragedias que vivimos a diario que no son producto de la "casualidad" ni de la "fatalidad" o "mala suerte" sino ocasionadas por todos aquellos que jamás se formaron el hábito de hacer un trabajo a conciencia, con precisión y sentido de compromiso, con honestidad y responsabilidad. Son el resultado del descuido, la irreflexión, la negligencia, la inescrupulosidad, de un trabajo mal hecho o a medio hacer, de trabajadores, funcionarios o empleadores perezosos, descuidados, irresponsables e indiferentes, con bajos ideales. Tenemos ejemplos reveladores muy actuales y concretos de pérdidas de vidas humanas debido al descuido de alguien, a errores imperdonables. Muchos edificios a menudo se derrumban, sepultando a los trabajadores, bajo los escombros, o niños que se mueren porque alguien, ya sea el patrón o el trabajador, o los gobernantes se mostraron descuidados, deshonestos y trabajaron a desgano, con falta de responsabilidad, mentiras y engaños e intereses mezquinos.
Pensar en la calidad
La mayoría de las personas piensa demasiado en la cantidad y muy poco en la calidad de su trabajo. La calidad que ponemos en el trabajo, el hábito de la precisión y del esmero fortalece la mentalidad y perfecciona el carácter.
Por el contrario, el hecho de hacer las cosas mal y en una forma negligente y descuidada no nos fortalece sino por el contrario causa la degeneración de toda la personalidad, desmoraliza y debilita la vida entera además de quitarnos el autorespeto y el respeto de las demás. La honradez significa integridad, entereza: significa la verdad en todo, en los hechos como en las palabras. Significa integridad en todo. No sólo significa que se pueda confiar en su palabra, sino también meticulosidad, esmero, no robar y honestidad en su trabajo.¡Qué tonto que eres!- se escucha a menudo en el medio ¡para que te esmeras en el trabajo si la empresa no es tuya?. ¡te esmeras tanto en ese trabajo cuando ni siquiera te pagan gran cosa por ello!Esta revolución en la conciencia de la calidad es un nueva forma de pensar acerca de la calidad. Es la base de todas las demás calidades y abarca la de los esfuerzos, actitudes y comportamiento de las personas. Desde este punto de vista es vital introducir el desarrollo de una cultura de calidad en todas las empresas privadas y del sector público.
Es difícil imaginar una empresa u institución cualquiera sea pública o privada que haga frente a los requerimientos de calidad del mundo exterior a menos que sus bienes y servicios sean producidos y entregados por gente de una elevada calidad personal. En general se presta muy poca atención a la calidad de las personas cuyos esfuerzos son esenciales tanto para la calidad del producto como del servicio. Si todo el mundo en una empresa u organización hiciera cuanto pudiera cada día y estuviera profundamente involucrado el futuro de las mismas y de los países sería brillante.
Mejorar la calidad personal beneficia tanto a la empresa como a la persona, mejora su autoestima, a su familia y amigos y permite obtener el respeto de los demás.
La historia de la humanidad está llena de las más terribles tragedias que vivimos a diario que no son producto de la "casualidad" ni de la "fatalidad" o "mala suerte" sino ocasionadas por todos aquellos que jamás se formaron el hábito de hacer un trabajo a conciencia, con precisión y sentido de compromiso, con honestidad y responsabilidad. Son el resultado del descuido, la irreflexión, la negligencia, la inescrupulosidad, de un trabajo mal hecho o a medio hacer, de trabajadores, funcionarios o empleadores perezosos, descuidados, irresponsables e indiferentes, con bajos ideales. Tenemos ejemplos reveladores muy actuales y concretos de pérdidas de vidas humanas debido al descuido de alguien, a errores imperdonables. Muchos edificios a menudo se derrumban, sepultando a los trabajadores, bajo los escombros, o niños que se mueren porque alguien, ya sea el patrón o el trabajador, o los gobernantes se mostraron descuidados, deshonestos y trabajaron a desgano, con falta de responsabilidad, mentiras y engaños e intereses mezquinos.
Pensar en la calidad
La mayoría de las personas piensa demasiado en la cantidad y muy poco en la calidad de su trabajo. La calidad que ponemos en el trabajo, el hábito de la precisión y del esmero fortalece la mentalidad y perfecciona el carácter.
Por el contrario, el hecho de hacer las cosas mal y en una forma negligente y descuidada no nos fortalece sino por el contrario causa la degeneración de toda la personalidad, desmoraliza y debilita la vida entera además de quitarnos el autorespeto y el respeto de las demás. La honradez significa integridad, entereza: significa la verdad en todo, en los hechos como en las palabras. Significa integridad en todo. No sólo significa que se pueda confiar en su palabra, sino también meticulosidad, esmero, no robar y honestidad en su trabajo.¡Qué tonto que eres!- se escucha a menudo en el medio ¡para que te esmeras en el trabajo si la empresa no es tuya?. ¡te esmeras tanto en ese trabajo cuando ni siquiera te pagan gran cosa por ello!Esta revolución en la conciencia de la calidad es un nueva forma de pensar acerca de la calidad. Es la base de todas las demás calidades y abarca la de los esfuerzos, actitudes y comportamiento de las personas. Desde este punto de vista es vital introducir el desarrollo de una cultura de calidad en todas las empresas privadas y del sector público.
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