Entrevistas

LA GACETA sigue con la ronda de consultas para conocer la visión de los principales referentes de la economía de Tucumán sobre lo que se puede esperar.

De izquierda a derecha, NORBERTO FERMIN IRIARTE y ANGELA DI BENEDETTO DE SORRENTINO.
De izquierda a derecha, NORBERTO FERMIN IRIARTE y ANGELA DI BENEDETTO DE SORRENTINO.
21 Diciembre 2002
Fue uno de los peores años de la década
NORBERTO FERMIN IRIARTE
Presidente de SOS-San Bernardo

1- El año que termina fue uno de los peores de la década. Según estadistas, la crisis fue dos veces peor que la del año 30. La devaluación empobreció a los argentinos, lo que trajo aparejada una caída drástica del consumo. Si a esto le sumamos un aumento en los costos de los insumos, se hace muy difícil mantener la calidad de las prestaciones. No obstante, resignando utilidades y duplicando el esfuerzo de nuestros profesionales es que la empresa continúa brindado un servicio de excelencia.
Con respecto al futuro, hemos decidido no realizar grandes inversiones hasta que el Gobierno nacional dé señales claras de cuál será el rumbo económico del país, por lo que tomaremos hasta tanto una actitud conservadora.

2- Mientras el Estado no equilibre su presupuesto sobre la base de la reducción de sus gastos improductivos, y no en función de aumentos de impuestos ni de emisión monetaria -lo que generaría mayor recesión-, y no se dedique a administrar salud, educación y seguridad, las posibilidades de salir en el corto plazo de la crisis es, a mi criterio, inexistente. Si consideramos que tenemos por delante un año de elecciones, para las que hasta ahora no surgió ningún líder capaz de llevar adelante los destinos de nuestra querida Patria, nos enfrentamos a un futuro muy complicado, vinculado al escenario político.
Para finalizar, el Gobierno provincial tampoco da muestra de tener estrategias definidas para salir del estancamiento. Durante parte de su gestión fue paliando la crisis con la emisión de Bocade hasta que el exceso de esta práctica se volvió en contra del sistema, con el agravante de que hoy todos los poderes de Estado se encuentran severamente cuestionados.


El consumidor debe hacer escuchar su voz
ANGELA DI BENEDETTO DE SORRENTINO
Presidenta de Adelco, filial Tucumán

1- Adelco multiplicó su labor proyectándose en la sociedad de consumo gracias a los medios de comunicación, de organismos no gubernamentales y de colegios profesionales, trabajando en forma paralela. Esta es la planificación que vamos a continuar en 2003, esforzándonos cada vez más para que el consumidor ocupe un lugar destacado en organismos oficiales y privados, para hacer escuchar sus necesidades que varían permanentemente al ritmo de los avances tecnológicos, científicos, culturales, políticos, etc.
Adelco adquirió a nivel nacional e internacional un compromiso de honor y, fiel a sus principios, seguirá avanzando permanentemente con sus propósitos iniciales.
El elevado índice de reclamos y el incremento de los productos de la canasta familiar muestra a las claras la preocupación de los consumidores por exigir sus derechos, despertando conciencia de que "la unión hace la fuerza".

2- La aplicación de los principios consagrados en la Ley 24.240 es una obligación que los políticos olvidan a pesar de que en sus campañas electorales pregonan que la defensa de consumidores y usuarios será una actividad prioritaria.
El nuevo gobierno deberá generar políticas económicas que procuren el delicado equilibrio entre consumidores, por un lado, y productores o fabricantes, por el otro. Si el Estado incluye en el seno de sus organismos a representantes de los consumidores (sin ser partidos políticos) la actividad desplegada por cada uno de ellos redundará exitosamente en el bien común de sus habitantes y mejorará, a la vez, la imagen de los funcionarios que regirán los destinos del país.


Hace falta una Justicia efectiva y austera
CARLOS ALBERTO PARRAVICINI
Gerente general de Argenti Lemon SA

1- Frente a la realidad argentina, entiendo que nuestro sector, y en general el agroexportador, está mejor que el promedio de las actividades. La salida de la convertibilidad impuso la necesidad de agudizar el ingenio para bien producir (que sabemos hacerlo) y lograr financiamiento (que supimos hacerlo), y este año vamos por más, porque la moneda flotante nos lo permite. Pero para poder crecer se necesita crédito, y el crédito supone confianza. En la Argentina institucional y política nadie tiene confianza, por ende no hay crédito. Además, el crédito (o la confianza) se pierde rápidamente, e intentar recupe- rarlo demanda un enorme costo, en tiempo, esfuerzo y dinero.

2- Las instituciones y sus hombres están quebrados. No dudo de la buena actitud que algunos puedan tener, pero no alcanza. Una buena forma de empezar a modificar esta caída que llevamos es con una Justicia efectiva, dinámica, moderna y austera. Una Justicia con jueces y funcionarios probos, y delincuentes condenados y en la cárcel. Con ciudadanos que cuando a ella recurran se sientan protegidos y seguros, y no expuestos y temerosos. Una Justicia para todos y en todo tiempo, que impida los abusos desde ese poder o desde otros que condicionan su accionar. El camino es posible.

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