19 Abril 2008 Seguir en 
SANTIAGO DE CHILE.- El fuerte avance en los precios internacionales de los alimentos está castigando con especial dureza a los más pobres de América Latina y el Caribe, que podrían aumentar en número si los Gobiernos no toman medidas, advirtió ayer la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal). El secretario ejecutivo de esa entidad, José Luis Machinea, dijo que el aumento en los precios de alimentos se ha acelerado en los últimos 12 meses y es especialmente preocupante en el caso del maíz, el trigo, el arroz y las oleaginosas, que son la base de la dieta de millones de latinoamericanos.
Partiendo de las proyecciones de indigencia realizadas para el 2007, la Cepal calcula que un incremento del 15% en el precio de los alimentos eleva la incidencia de la indigencia en casi tres puntos, de 12,7% a 15,9%, dijo Machinea.
Lo anterior implica que esa alteración de los precios provocaría que 15,7 millones más de latinoamericanos caigan en la indigencia.
“Esto representa una situación dramática para un vasto contingente de personas”, dijo Machinea, ex ministro de Economía de la Argentina. Cepal recomendó que las políticas públicas debieran incluir acciones que disminuyan las alzas de los precios de los alimentos en los mercados internos y/o mejoren los ingresos de la población, especialmente de los sectores de bajos recursos. Entre ellas, la institución destacó las reducciones de aranceles e impuestos al consumo, así como subsidios focalizados a ciertos sectores.
En la Argentina, los últimos aumentos de precios disminuyeron el poder adquisitivo de los asalariados, especialmente aquellos que están al borde de la pobreza. Hasta el momento, el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec) no difundió el nivel de pobreza del segundo semestre de 2007 en los 31 aglomerados urbanos del país. Se calcula que en esa zona hay seis millones de personas que no pueden reunir los ingresos para salir de la pobreza. (Reuters-Especial)
Partiendo de las proyecciones de indigencia realizadas para el 2007, la Cepal calcula que un incremento del 15% en el precio de los alimentos eleva la incidencia de la indigencia en casi tres puntos, de 12,7% a 15,9%, dijo Machinea.
Lo anterior implica que esa alteración de los precios provocaría que 15,7 millones más de latinoamericanos caigan en la indigencia.
“Esto representa una situación dramática para un vasto contingente de personas”, dijo Machinea, ex ministro de Economía de la Argentina. Cepal recomendó que las políticas públicas debieran incluir acciones que disminuyan las alzas de los precios de los alimentos en los mercados internos y/o mejoren los ingresos de la población, especialmente de los sectores de bajos recursos. Entre ellas, la institución destacó las reducciones de aranceles e impuestos al consumo, así como subsidios focalizados a ciertos sectores.
En la Argentina, los últimos aumentos de precios disminuyeron el poder adquisitivo de los asalariados, especialmente aquellos que están al borde de la pobreza. Hasta el momento, el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec) no difundió el nivel de pobreza del segundo semestre de 2007 en los 31 aglomerados urbanos del país. Se calcula que en esa zona hay seis millones de personas que no pueden reunir los ingresos para salir de la pobreza. (Reuters-Especial)







