19 Abril 2008 Seguir en 
NUEVA YORK.- Los precios del petróleo continúan alineando récords, superando por primera vez los U$S 117 ayer en este mercado, luego de nuevas perturbaciones de producción en Nigeria, primer productor africano del denominado “oro negro”.
El barril de “light sweet crude” superó las marcas de U$S 115 y U$S 116, y alcanzó U$S 117 en el New York Mercantile Exchange (Nymex), un nivel inédito desde el comienzo de la cotización del crudo en 1983 en Nueva York. Luego se replegó para terminar la sesión en U$S 116,69, un incremento de U$S 1,83, también un máximo de cierre.
En Londres, el Brent del mar del Norte, más pesado y sulfurado, también registró una nueva marca histórica, de U$S 114,22, terminando en un nivel también insuperado, a U$S 113,92, un alza de U$S 1,49 con relación al jueves. Los precios del crudo subieron cerca de U$S 54 en Nueva York en relación a su nivel de hace un año y U$S 47 en Londres.
La nueva disparada del crudo se debe, según los analistas, a los sabotajes de un oleoducto explotado por el grupo anglo- holandés Royal Dutch Shell, en la región petrolera del delta del Niger, en el sur de Nigeria, país cuya producción se ha reducido en un cuarto en relación al nivel de enero de 2006.
El Movimiento para la Emancipación del Delta del Níger (MEND), principal movimiento armado en la región, reivindicó ayer el sabotaje del oleoducto. “El jueves 17 de abril, comandos del MEND sabotearon un importante oleoducto de la compañía Shell en Adamakiri, en el estado de Rivers, en Nigeria”, indicó un comunicado. Esa terminal de exportación petrolera de Bonny, la más importante de Nigeria, tiene una capacidad de almacenamiento de unos 7 millones de barriles de crudo. Esas perturbaciones, que auguran una reducción de la oferta, se producen luego de la caída de los stocks petroleros en Estados Unidos, primer consumidor mundial de crudo. Las reservas de crudo y gasolina estadounidenses bajaron la semana pasada, cuando se aproxima el verano, estación de largos viajes en automóvil.
“Los inversores se preguntan si habrá suficientes reservas para enfrentar el fuerte consumo de gasolina habitual en el verano boreal”, explicó Eric Wittenauer, estratega de Wachovia Securities. (NA)
El barril de “light sweet crude” superó las marcas de U$S 115 y U$S 116, y alcanzó U$S 117 en el New York Mercantile Exchange (Nymex), un nivel inédito desde el comienzo de la cotización del crudo en 1983 en Nueva York. Luego se replegó para terminar la sesión en U$S 116,69, un incremento de U$S 1,83, también un máximo de cierre.
En Londres, el Brent del mar del Norte, más pesado y sulfurado, también registró una nueva marca histórica, de U$S 114,22, terminando en un nivel también insuperado, a U$S 113,92, un alza de U$S 1,49 con relación al jueves. Los precios del crudo subieron cerca de U$S 54 en Nueva York en relación a su nivel de hace un año y U$S 47 en Londres.
La nueva disparada del crudo se debe, según los analistas, a los sabotajes de un oleoducto explotado por el grupo anglo- holandés Royal Dutch Shell, en la región petrolera del delta del Niger, en el sur de Nigeria, país cuya producción se ha reducido en un cuarto en relación al nivel de enero de 2006.
El Movimiento para la Emancipación del Delta del Níger (MEND), principal movimiento armado en la región, reivindicó ayer el sabotaje del oleoducto. “El jueves 17 de abril, comandos del MEND sabotearon un importante oleoducto de la compañía Shell en Adamakiri, en el estado de Rivers, en Nigeria”, indicó un comunicado. Esa terminal de exportación petrolera de Bonny, la más importante de Nigeria, tiene una capacidad de almacenamiento de unos 7 millones de barriles de crudo. Esas perturbaciones, que auguran una reducción de la oferta, se producen luego de la caída de los stocks petroleros en Estados Unidos, primer consumidor mundial de crudo. Las reservas de crudo y gasolina estadounidenses bajaron la semana pasada, cuando se aproxima el verano, estación de largos viajes en automóvil.
“Los inversores se preguntan si habrá suficientes reservas para enfrentar el fuerte consumo de gasolina habitual en el verano boreal”, explicó Eric Wittenauer, estratega de Wachovia Securities. (NA)







