Con altibajos, el área de Producción cumplió 17 años
El hoy denominado Ministerio de Desarrollo Productivo cosechó logros a lo largo de su breve historia, pero también es cuestionado por los factores económicos, que se quejan porque el organismo se desempeña con tiempos que no contemplan las urgencias del sector privado. Balance ante una nueva etapa que se inicia.
20 Abril 2008 Seguir en 
Con distintas denominaciones, con relevancia variable, y con funcionarios que fueron cambiando a lo largo del tiempo, el área de Producción en el Gobierno tucumano ya cumplió 17 años. El organismo, que a partir de la gestión de José Alperovich pasó a llamarse Ministerio de Desarrollo Productivo (MDP), tuvo altibajos en sus logros en el transcurso de su breve historia, en parte por el pulso de las personas que lo comandaban, pero también por efecto de la situación económica del país. Promotora de inversiones, facilitadora de gestiones, o simplemente un ámbito de discusión de los temas que preocupan a los empresarios, el área de Producción provoca controversias en torno de sus funciones y de los resultados que genera.
El presidente de la Unión Industrial de Tucumán (UIT), Fernando Allena, opina que el Ministerio de Desarrollo Productivo “es interesante y tiene que existir”. Ponderó las gestiones realizadas por el organismo en 2004, junto al sector privado, para lograr la ampliación del Gasoducto del Norte, que estuvo finalizada en 2005. “Si el gobernador de turno es demasiado personalista, eso le puede quitar preponderancia al Ministerio”, disparó Allena.
La posición es distinta en el caso del ex presidente de la UIT, Héctor Ledesma, para quien el Ministerio no fue eficiente en el impulso del desarrollo industrial en la provincia. “Insistí mucho en la Ley de Promoción industrial, y eso le consta al ex vicegobernador Fernando Juri, con quien trabajamos mucho para lograrlo. Nada de esto tuvo éxito. Y es precisamente por la inoperancia del MDP, donde sabían mucho de producir papas pero de industrias nada”, se quejó. También objetó al actual titular del área, Jorge Gassembauer. “¿Qué sabe Gassembauer sobre producción y sobre productividad industrial”, se preguntó.
El Ministerio tampoco conformó demasiado a los referentes del agro, pese a que José Manuel Paz, recientemente renunciante a la titularidad del área, provenía del sector rural de la provincia. El presidente de la Sociedad Rural de Tucumán (SRT), Víctor Pereyra, sostuvo que las autoridades del MDP siempre estuvieron dispuestas al diálogo, pero remarcó que el campo no consiguió las respuestas que esperaba en los últimos cuatro años. “Los tiempos del agro corren más rápido que los tiempos políticos. Hemos hecho muchos planteos sobre la necesidad de obras de infraestructura, e incluso avanzamos en la determinación de las rutas provinciales que deberían ser reparadas para la producción, pero nunca se logró establecer un programa con este fin que figure en el Presupuesto provincial”, recalcó Pereyra. Según el dirigente, tampoco tuvo eco el reclamo contra la fuerte presión fiscal en la provincia, mientras que la Rural estuvo tres años pidiendo gestiones para conseguir una compensación a los fletes de la región, que ahora la Nación otorgó en el marco del conflicto que mantiene con el campo.
El ex ministro Paz, que renunció este mes por estar en desacuerdo con la política nacional agropecuaria, también se quejó por los tiempos políticos. “Me hubiera gustado poner rápidamente en marcha el Instituto de Desarrollo Productivo (ente autárquico de promoción de inversiones y de búsqueda de negocios, que se financia a través del Estado), y no haber demorado dos años y medio, debido a los tiempos políticos. Hoy el desafío más grande son los U$S 25 millones del Prosap. Hace un año y medio el gobernador me dio el visto bueno para invertirlos en 300 kilómetros de caminos rurales, pero hasta que me fui no se habían podido licitar esas obras. Siento que me faltó hacer más ágiles las estructuras del Ministerio, pese a que creo haber logrado un rol de facilitador con la actividad privada y una vinculación con la Nación”, destacó.
Por su parte, Gassembauer ponderó el buen momento que viven las actividades productivas en general, y dijo que continuará el rol del MDP como facilitador del desarrollo de los distintos sectores económicos de la provincia.
El presidente de la Unión Industrial de Tucumán (UIT), Fernando Allena, opina que el Ministerio de Desarrollo Productivo “es interesante y tiene que existir”. Ponderó las gestiones realizadas por el organismo en 2004, junto al sector privado, para lograr la ampliación del Gasoducto del Norte, que estuvo finalizada en 2005. “Si el gobernador de turno es demasiado personalista, eso le puede quitar preponderancia al Ministerio”, disparó Allena.
La posición es distinta en el caso del ex presidente de la UIT, Héctor Ledesma, para quien el Ministerio no fue eficiente en el impulso del desarrollo industrial en la provincia. “Insistí mucho en la Ley de Promoción industrial, y eso le consta al ex vicegobernador Fernando Juri, con quien trabajamos mucho para lograrlo. Nada de esto tuvo éxito. Y es precisamente por la inoperancia del MDP, donde sabían mucho de producir papas pero de industrias nada”, se quejó. También objetó al actual titular del área, Jorge Gassembauer. “¿Qué sabe Gassembauer sobre producción y sobre productividad industrial”, se preguntó.
El Ministerio tampoco conformó demasiado a los referentes del agro, pese a que José Manuel Paz, recientemente renunciante a la titularidad del área, provenía del sector rural de la provincia. El presidente de la Sociedad Rural de Tucumán (SRT), Víctor Pereyra, sostuvo que las autoridades del MDP siempre estuvieron dispuestas al diálogo, pero remarcó que el campo no consiguió las respuestas que esperaba en los últimos cuatro años. “Los tiempos del agro corren más rápido que los tiempos políticos. Hemos hecho muchos planteos sobre la necesidad de obras de infraestructura, e incluso avanzamos en la determinación de las rutas provinciales que deberían ser reparadas para la producción, pero nunca se logró establecer un programa con este fin que figure en el Presupuesto provincial”, recalcó Pereyra. Según el dirigente, tampoco tuvo eco el reclamo contra la fuerte presión fiscal en la provincia, mientras que la Rural estuvo tres años pidiendo gestiones para conseguir una compensación a los fletes de la región, que ahora la Nación otorgó en el marco del conflicto que mantiene con el campo.
El ex ministro Paz, que renunció este mes por estar en desacuerdo con la política nacional agropecuaria, también se quejó por los tiempos políticos. “Me hubiera gustado poner rápidamente en marcha el Instituto de Desarrollo Productivo (ente autárquico de promoción de inversiones y de búsqueda de negocios, que se financia a través del Estado), y no haber demorado dos años y medio, debido a los tiempos políticos. Hoy el desafío más grande son los U$S 25 millones del Prosap. Hace un año y medio el gobernador me dio el visto bueno para invertirlos en 300 kilómetros de caminos rurales, pero hasta que me fui no se habían podido licitar esas obras. Siento que me faltó hacer más ágiles las estructuras del Ministerio, pese a que creo haber logrado un rol de facilitador con la actividad privada y una vinculación con la Nación”, destacó.
Por su parte, Gassembauer ponderó el buen momento que viven las actividades productivas en general, y dijo que continuará el rol del MDP como facilitador del desarrollo de los distintos sectores económicos de la provincia.







