La causa de Betty continuará sin querellante

La Justicia rechazó el pedido de Navarro, que era pareja de la docente, y los familiares no pueden asumir ese rol por un tecnicismo legal. Para el fuero civil, la docente aún no está muerta. La fiscal Giannoni pedirá que se enjuicie a Luis Fernández.

SE ACABO LA ESPERA. A Julio Navarro, la pareja de Angela Beatriz Argañaraz, le confirmaron ayer que no podrá asumir el rol de querellante. LA GACETA/ANALIA JARAMILLO
SE ACABO LA ESPERA. A Julio Navarro, la pareja de Angela Beatriz Argañaraz, le confirmaron ayer que no podrá asumir el rol de querellante. LA GACETA/ANALIA JARAMILLO
18 Abril 2008
¿Está muerta o está viva? La pregunta corroe a los familiares de la docente Angela Beatriz Argañaraz, desaparecida el 31 de julio de 2006. Y, para peor, ni los miembros de la Justicia se ponen de acuerdo. Mientras en el fuero penal afirman que la maestra fue asesinada (la causa está calificada homicidio agravado), en el fuero civil sostienen que aún está con vida: como no hay pruebas palpables de lo contrario, se niegan a extender el certificado de defunción.
La fiscal Adriana Giannoni está a punto de clausurar la etapa de instrucción. Sólo le falta enviar el requerimiento de elevación a juicio contra el remisero Luis Fernández, lo que sucederá en los próximos días. De esta forma, terminará de darle forma a la investigación.
Según su opinión, avalada hasta el momento por el juez Alfonso Zottoli, Betty Argañaraz fue asesinada ese mismo 31 de julio en el departamento de las ex novicias Susana Acosta y Nélida Fernández, quienes luego, con la ayuda de Luis Fernández, hicieron desaparecer el cadáver, presumiblemente en la zona de El Cadillal, donde las imputadas tienen una casa de descanso.
Ayer, Zottoli rechazó el planteo de Julio Navarro, con quien Betty vivía en El Manantial, el cual pretendía actuar como querellante en la causa. Según trascendió, en opinión del juez el hecho de ser concubino no le da derecho a ser parte en la causa. Así las cosas, hasta el momento ninguno de los familiares podrá impulsar la investigación.
Liliana Argañaraz, hermana de la docente, aseguró que pretendió iniciar un juicio civil para poder ser querellante, ya que su madre, quien falleció el año pasado, era la única habilitada para ejercer ese rol. "Pero lo primero que me piden es el certificado de defunción, y ellos mismos no pueden dármelo, ya que ningún médico constató que mi hermana esté muerta", dijo la mujer. "La verdad es que por afecto me gustaría más refugiarme en lo que sostienen en el fuero civil, ya que me da esperanzas de encontrar viva a Betty, pero esta situación es desesperante", aseguró. Desde que Betty desapareció se recorrieron cientos de kilómetros en toda la provincia, pero no se encontró ni un rastro de la docente. Según Giannoni, a Betty la mataron por razones profesionales. La maestra iba a asumir como directora del colegio Padre Roque Correa, cargo al que aspiraba Susana Acosta. Entre ellas se generó una discusión que terminó con la muerte de Betty.
Actualmente, Acosta y Nélida Fernández se encuentran en la cárcel de mujeres, en Banda del Río Salí, mientras que Luis Fernández está alojado en el penal de Villa Urquiza.
A pesar de que aún está vigente la recompensa de $ 100.000 para quien colabore con pistas que ayuden a descubrir dónde está la docente, nadie aportó datos suficientes, ni pudo cobrar el dinero.

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