17 Abril 2008 Seguir en 
Una violenta pelea entre al menos 30 hombres, en la que no faltaron disparos con armas de fuego, aterrorizó en la noche del martes a quienes viven en la esquina de avenida Roca y 9 de Julio, en Barrio Sur. Los motivos de la disputa son confusos, aunque una versión policial indica que se originó por una disputa entre remiseros.
A las 23, al menos seis personas, ocupantes de dos vehículos, se detuvieron y comenzaron a discutir. “Decían algo de una remisería... que lo habían perjudicado a alguien... Fue todo muy extraño”, dijo Gabriel Oyola, un testigo. Minutos después llegaron varios hombres más y de las palabras se pasó a los golpes. Los vecinos estaban azorados. “Se pegaban como barrabravas. En la vereda había chicos, que salieron corriendo. Fue terrible”, dijo Marcelo Palacios.
En ese momento pasó por ahí un patrullero en el que iba el comisario Timoteo Pérez, jefe de la seccional 10a. Cuando bajó para ver qué estaba sucediendo, escuchó al menos dos disparos, por lo que pidió apoyo a otros móviles policiales. La llegada de los uniformados hizo que la mayoría de los que estaban peleando escapara corriendo o en motos. En la zona quedaron sólo tres hombres, ocupantes, según la Policía, de un Fiat Uno blanco que no tenía chapas patente. Los policías encontraron tirada junto al vehículo una pistola calibre 9 mm. Más tarde, personal de la Policía Científica abrió el auto y en el interior halló un revólver calibre 32 largo. El fiscal Pedro Gallo ordenó que el conductor del auto, Víctor Suárez, de 35 años, fuera detenido. La Policía informó que con él se encontraban Hugo Albarracín, de 32 años, y Carlos Castaño, de la misma edad. Estos dos quedaron libres.
Como circulaba la versión de que se había tratado de una pelea entre remiseros, LA GACETA se contactó con Rubén Ale, de la empresa “Cinco estrellas”. “Ningún auto nuestro participó en este incidente. Sabemos que nos acusaron, pero no tuvimos ninguna participación. Es más, ordené que no hubiera ni un auto de la empresa en ese lugar”, afirmó. “Desde hace bastante tiempo mis empleados saben que no deben participar en ningún tipo de incidente”, dijo.
A las 23, al menos seis personas, ocupantes de dos vehículos, se detuvieron y comenzaron a discutir. “Decían algo de una remisería... que lo habían perjudicado a alguien... Fue todo muy extraño”, dijo Gabriel Oyola, un testigo. Minutos después llegaron varios hombres más y de las palabras se pasó a los golpes. Los vecinos estaban azorados. “Se pegaban como barrabravas. En la vereda había chicos, que salieron corriendo. Fue terrible”, dijo Marcelo Palacios.
En ese momento pasó por ahí un patrullero en el que iba el comisario Timoteo Pérez, jefe de la seccional 10a. Cuando bajó para ver qué estaba sucediendo, escuchó al menos dos disparos, por lo que pidió apoyo a otros móviles policiales. La llegada de los uniformados hizo que la mayoría de los que estaban peleando escapara corriendo o en motos. En la zona quedaron sólo tres hombres, ocupantes, según la Policía, de un Fiat Uno blanco que no tenía chapas patente. Los policías encontraron tirada junto al vehículo una pistola calibre 9 mm. Más tarde, personal de la Policía Científica abrió el auto y en el interior halló un revólver calibre 32 largo. El fiscal Pedro Gallo ordenó que el conductor del auto, Víctor Suárez, de 35 años, fuera detenido. La Policía informó que con él se encontraban Hugo Albarracín, de 32 años, y Carlos Castaño, de la misma edad. Estos dos quedaron libres.
Como circulaba la versión de que se había tratado de una pelea entre remiseros, LA GACETA se contactó con Rubén Ale, de la empresa “Cinco estrellas”. “Ningún auto nuestro participó en este incidente. Sabemos que nos acusaron, pero no tuvimos ninguna participación. Es más, ordené que no hubiera ni un auto de la empresa en ese lugar”, afirmó. “Desde hace bastante tiempo mis empleados saben que no deben participar en ningún tipo de incidente”, dijo.
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