17 Abril 2008 Seguir en 
CONCEPCION.- La tranquilidad que demostraba el homicida Julio Alberto "Pelusa" Tolosa, de 33 años, se esfumó finalmente ayer, cuando escuchó que había sido condenado a ocho años de prisión por los jueces de la Sala II, quienes lo consideran autor del delito de robo agravado.
El ataque por el que el asesino del remisero Luis Cisterna fue juzgado se perpetró en la noche del 22 de diciembre de 2005 en la agencia de quiniela 54 de Río Seco. En la ocasión, junto con sus cómplices, Jorge Nacif y Diego "Baracus" Serrano, Tolosa despojó de su pistola reglamentaria al policía Edgardo Ocampo. Los ladrones se alzaron con $ 1.300 en efectivo y con otros $ 1.000 en tickets, además de un teléfono celular.
Cuando el condenado salía de la audiencia, comenzó a insultar a los gritos a los jueces que lo habían condenado y al fiscal de Cámara, Horacio Astorga, que había pedido para él nueve años de prisión. La decisión de los magistrados no sólo lo deja sin la posibilidad de acogerse pronto al beneficio de la libertad con fines laborales, al que podía hacerse acreedor ya está cerca de cumplir el 50% de la condena por el homicidio del Cisterna, sino que, al haber sido declarado "reincidente por primera vez", está obligado a cumplir la totalidad de la condena. Tolosa lleva en prisión 11 de los 23 a los que lo condenó la Justicia por el homicidio. A ese tiempo se suman los años de la nueva condena.
Los vocales Diego Vital Graneros, Carlos Jesús Pellegri y Carlos Pellegri, en fallo unánime, también condenaron a siete años de prisión a Nacif, a quien lo declararon asimismo "reincidente". El recluso estaba a punto de salir en libertad condicional tras cumplir dos tercios de una condena por robo.
Responsabilidad penal
A "Baracus" se lo declaró responsable penal "por ser partícipe primario en el robo agravado", pero como cuando cometió el delito tenía 16 años, la pena que la corresponda deberá ser aplicada por un juez de Menores.
Tras conocerse el fallo, los familiares de Tolosa y de los otros condenados comenzaron a gritar "Astorga mentiroso", motivo por el cual la sala debió ser rápidamente desalojada.
Antes de dictar sentencia, los jueces habían escuchado las últimas palabras de los imputados.
Todos insistieron en defender su inocencia. Tolosa ratificó que las huellas dactilares suyas, que aparecieron en la Fiorino blanca que se utilizó en el atraco de Río Seco, habían sido plantadas por los policías de Famaillá y denunció que la fiscal de Instrucción de Monteros, Mónica García de Targa, lo hizo declarar esposado. Enseguida enfatizó: "nadie me acusó, ninguno de los testigos me reconoció. Tampoco hice apretar gente. El día del robo yo no estuve en la provincia, es la verdad. Soy inocente", dijo "Pelusa". Nacif, a su turno, afirmó que la Policía le había armado la causa. "Soy inocente y tengo confianza en que hoy se hará justicia" concluyó. En tanto Serrano dijo: "No tengo nada que ver con esto". Tras estas afirmaciones, los jueces pasaron a deliberar durante casi una hora.
Los abogados
Tras conocerse el fallo, Astorga dijo estar conforme."La sentencia se ajusta completamente a derecho. Los jueces hicieron una selección de pruebas. Tuvieron en cuenta pruebas científicas y técnicas necesarias para evaluar, como las huellas dactilares o el reconocimiento que hizo el policía Edgardo Ocampo de su atacante Nacif. La coartada planteada por Tolosa quedó desvanecida ante la abrumadora cantidad de pruebas en su contra", sostuvo. El defensor de Pelusa, Roberto Flores, a quien el condenado saludó amablemente con un apretón de manos tras la lectura del veredicto, declaró que estaba sorprendido . "A él nadie lo reconoció como uno de los que asaltaron", afirmó. El letrado no descartó la posibilidad de apelar la sentencia. El mismo recurso podrían formalizar los defensores de Nacif, Raúl Tejerizo, y de Serrano, Ricardo Alderete. (C)
El ataque por el que el asesino del remisero Luis Cisterna fue juzgado se perpetró en la noche del 22 de diciembre de 2005 en la agencia de quiniela 54 de Río Seco. En la ocasión, junto con sus cómplices, Jorge Nacif y Diego "Baracus" Serrano, Tolosa despojó de su pistola reglamentaria al policía Edgardo Ocampo. Los ladrones se alzaron con $ 1.300 en efectivo y con otros $ 1.000 en tickets, además de un teléfono celular.
Cuando el condenado salía de la audiencia, comenzó a insultar a los gritos a los jueces que lo habían condenado y al fiscal de Cámara, Horacio Astorga, que había pedido para él nueve años de prisión. La decisión de los magistrados no sólo lo deja sin la posibilidad de acogerse pronto al beneficio de la libertad con fines laborales, al que podía hacerse acreedor ya está cerca de cumplir el 50% de la condena por el homicidio del Cisterna, sino que, al haber sido declarado "reincidente por primera vez", está obligado a cumplir la totalidad de la condena. Tolosa lleva en prisión 11 de los 23 a los que lo condenó la Justicia por el homicidio. A ese tiempo se suman los años de la nueva condena.
Los vocales Diego Vital Graneros, Carlos Jesús Pellegri y Carlos Pellegri, en fallo unánime, también condenaron a siete años de prisión a Nacif, a quien lo declararon asimismo "reincidente". El recluso estaba a punto de salir en libertad condicional tras cumplir dos tercios de una condena por robo.
Responsabilidad penal
A "Baracus" se lo declaró responsable penal "por ser partícipe primario en el robo agravado", pero como cuando cometió el delito tenía 16 años, la pena que la corresponda deberá ser aplicada por un juez de Menores.
Tras conocerse el fallo, los familiares de Tolosa y de los otros condenados comenzaron a gritar "Astorga mentiroso", motivo por el cual la sala debió ser rápidamente desalojada.
Antes de dictar sentencia, los jueces habían escuchado las últimas palabras de los imputados.
Todos insistieron en defender su inocencia. Tolosa ratificó que las huellas dactilares suyas, que aparecieron en la Fiorino blanca que se utilizó en el atraco de Río Seco, habían sido plantadas por los policías de Famaillá y denunció que la fiscal de Instrucción de Monteros, Mónica García de Targa, lo hizo declarar esposado. Enseguida enfatizó: "nadie me acusó, ninguno de los testigos me reconoció. Tampoco hice apretar gente. El día del robo yo no estuve en la provincia, es la verdad. Soy inocente", dijo "Pelusa". Nacif, a su turno, afirmó que la Policía le había armado la causa. "Soy inocente y tengo confianza en que hoy se hará justicia" concluyó. En tanto Serrano dijo: "No tengo nada que ver con esto". Tras estas afirmaciones, los jueces pasaron a deliberar durante casi una hora.
Los abogados
Tras conocerse el fallo, Astorga dijo estar conforme."La sentencia se ajusta completamente a derecho. Los jueces hicieron una selección de pruebas. Tuvieron en cuenta pruebas científicas y técnicas necesarias para evaluar, como las huellas dactilares o el reconocimiento que hizo el policía Edgardo Ocampo de su atacante Nacif. La coartada planteada por Tolosa quedó desvanecida ante la abrumadora cantidad de pruebas en su contra", sostuvo. El defensor de Pelusa, Roberto Flores, a quien el condenado saludó amablemente con un apretón de manos tras la lectura del veredicto, declaró que estaba sorprendido . "A él nadie lo reconoció como uno de los que asaltaron", afirmó. El letrado no descartó la posibilidad de apelar la sentencia. El mismo recurso podrían formalizar los defensores de Nacif, Raúl Tejerizo, y de Serrano, Ricardo Alderete. (C)
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