
MONIGOTE. Los dibujos deben interpretarse teniendo en cuenta el contexto de cada niño.

Quienes están habituados a leer el mensaje de la grafología son capaces de traspasar la barrera de silencio que anteponen ciertos chicos cuando no son capaces de expresar el secreto que los atormenta.
"Para que el dibujo permita detectar un problema, tiene que ser espontáneo. Nosotros les decimos a los chicos que cada uno se dibuje a sí mismo, sin ponerle ninguna otra consigna. Hay variedad de colores y de trazos. El chico que tiene alta su autoestima ocupa casi toda la hoja. Cuando dibuja su familia, hay que fijarse cómo ubica a los integrantes del grupo y otros detalles reveladores", explicó Ana Valoy, integrante el Equipo de Prevención del Abuso Sexual Infantil (EPASI), una ONG que brinda ayuda a través de talleres gratuitos.
Una niña que había sido víctima de incesto dibujó a toda su familia en ropa interior.
También cuando los niños se dibujan sin alguno de sus miembros (brazos o piernas) significa que algún trauma muy doloroso les impide registrar esas partes de su cuerpo. "Algunos niños que sufrieron abuso por manoseo suelen no dibujar las manos o hacerlas grandes, con los dedos muy marcados.A través de los talleres del EPASI (www.epasi.org.ar) los chicos son evaluados emocionalmente y también se les enseña a identificar situaciones de riesgo, y a saber decirle "no" al abusador.
En los talleres se busca que los niños canalicen sus emociones a través de diversos medios de expresión. Se habla sobre el cuerpo y se les hace comprender que tiene límites, que hay partes íntimas que son privadas, sólo de ellos, y nadie las puede tocar. Se trabaja con historias, con muñecos, con canciones, actuaciones y otras expresiones muy dinámicas.
Cada vez se escribe menos sobre papel
Con las nuevas tecnologías de la comunicación, cada día se escribe menos utilizando el lápiz y el papel. Los especialistas coinciden en señalar que no se ejercita la letra manuscrita y así la escritura se vuelve menos legible. Cuando escriben a mano, los adolescentes utilizan más la letra de imprenta que la cursiva. Pero aunque las ventajas de la escritura electrónica sobre la tradicional son evidentes, todavía muchas personas prefieren escribir "de puño y letra".
"Siempre se va a seguir escribiendo, porque es un elemento necesario de la vida. En este sentido, si no se escribe, por lo menos se firma", explicó la grafóloga Fátima Herrera.
Aunque los adolescentes escriban con letra de imprenta, mientras lo hagan a mano sus rasgos son analizables, según aclaró la experta.
Por su parte, Adriana Ziliotti, presidenta de la Asociación de Grafólogos Oficiales de la Argentina considera que cada día se ejercita menos la letra manuscrita y, sobre todo, no se tiene muy en cuenta la enseñanza de la caligrafía. "Así, la escritura no sólo se vuelve menos legible sino que además puede ser lenta y, por lo tanto, poco eficaz", dijo.
Desde que las comunicaciones pasan más por las abreviaturas del chat y el sms que por una carta manuscrita, la caligrafía se parece cada vez más a la ilegible receta escrita por un médico.







