Así como no hay dos personas iguales, tampoco hay dos dibujos iguales. La psicóloga María Eugenia Neme, terapeuta sistémica, afirma que los dibujos infantiles se utilizan como una técnica proyectiva. "Los dibujos expresan cómo se siente el chico en su familia y si tiene algún conflicto con su entorno. El dibujo es una técnica de diagnostico que no debe utilizarse de manera aislada sino como un recurso de diagnóstico teniendo en cuenta el contexto", aclara la psicóloga.
El análisis grafopsicológico de la escritura y los dibujos infantiles pueden informar sobre las aptitudes intelectuales del niño, sobre su nivel de atención e imaginación, y también aporta elementos sobre su personalidad, su grado de voluntad y de autodominio, explicó la grafóloga Fátima Herrera. Los dibujos también sirven para expresar las aptitudes, añadió.
"Al analizar los dibujos vemos dónde está originado el conflicto, el porqué del síntoma. Por lo general los problemas surgen en el núcleo familiar. El problema es que muchas veces son los padres los que demoran en hacerse cargo de los problemas que se detectan con los métodos de diagnóstico", indicó la profesional.
"En primer lugar, hay que tener en cuenta los rasgos del dibujo de acuerdo a la edad, para ver si corresponden. Este dato nos dará el nivel de madurez intelectual", explica. Por ejemplo, a partir de los seis años el dibujo comienza a ser armónico. Si en edades superiores el niño sigue dibujando monigotes, sin tronco ni cuello, entonces hay que prestar atención, hablar con la maestra y hacer una consulta al gabinete psicopedagógico para recibir asesoramiento.
El sol es un elemento importante, tanto en la vida de las personas como en los dibujos. "El manifiesta la presencia de la autoridad y según donde está y cómo se dibuja, tiene un significado. Generalmente, cuando se lo coloca a la izquierda, se dice que se está graficando la autoridad paterna, y cuando se lo dibuja a la derecha el chico expresa la presencia materna. Según esté en uno u otro lado será más fuerte el rol de su autoridad", señaló Herrera.Las bases de un dibujo también son muy importantes. "Hay chicos que dibujan las casas como si fueran carpas, es decir, los cimientos no tienen estructura, es como si le faltan parámetros en la constitución familiar. Esto es así porque en general el niño dibuja la casa, el árbol y la familia manifestando su mundo interno y familiar", afirma.
"Es natural que los niños dibujen utilizando muchos colores. Cuando es así, denotan mucha vivacidad, inteligencia y alegría, pero hay chicos que no buscan ponerle colorido a la vida, y sus dibujos son muy oscuros o bien utilizan un solo color, lo que puede significar agresividad. En estos casos hay que ver su contexto familiar. Se hace una secuencia de tests para conseguir el rigor científico porque la grafología es un desprendimiento de la psicología experimental", explicó.