Cartas de lectores

02 Abril 2008
PARO DEL AGRO (I)
El paro del sector agropecuario, con motivo del incremento de las retenciones a la exportación al sector, ha suscitado entusiastas adhesiones o repudios igualmente vehementes. Pero poco o nada se ha dicho sobre que los tributos sólo pueden ser establecidos o incrementados por el Congreso; que es manifiestamente inconstitucional la delegación de facultades en el Poder Ejecutivo, ni la subdelegación de este en el Ministerio de Economía; y que en los últimos años, la presión tributaria se ha venido incrementando continuamente en todos los niveles, hasta llegar a la confiscación. La reacción de nuestra Presidenta no pudo ser más desafortunada: flanqueada por D’Elía y por Moyano, azuzó a los argentinos contra los argentinos, fomentó las actitudes patoteriles, utilizó a fuerzas de choque pagadas con dinero de todos los contribuyentes; alentó -o al menos no repudió- las manifestaciones de odio de D’Elía y sus absurdas divisiones entre “rubios” y “negros” ; entre la “oligarquía” y el “pueblo”, y pretendió encolumnar a todos los que se le oponen dentro de los defensores o nostálgicos de dictaduras. El Congreso miró para otro lado; los jueces siguieron y probablemente seguirán convalidando exacciones inconstitucionales; y los medios adictos se dedicaron a descalificar a los afectados. Ni siquiera el campo hizo notar que la mayoría de sus críticos jamás han pagado impuestos en su vida, y muchos de ellos desde hace décadas viven del erario.



PARO DEL AGRO (II)
Respondo la carta de la lectora Celia G. Katz, publicada el 30/03. “Ahora somos todos argentinos. No permitamos que nos pongan en veredas diferentes”. Voy a usar sus palabras para contestarle. Primero dijo que no hay gente del campo ni no del campo. O sea, se habrá referido a Gobierno vs. campo. Después habló pura y exclusivamente de la gente del campo. Para luego decir que también son “nuestros”. Doña Celia (hagamos esto bien argentino), ya que usted decidió hablar más del lado campestre (yo hubiera preferido a criticar a D´Elía), le contesto que la gente del campo, o sea, argentinos dedicados a uno de los sectores, generaron un comercio de 200 años; son los que nunca “pasaron hambre” y lo que hay ahora es una guerra de ambiciones. De ambos lados, por supuesto. No podría yo imitar a los argentinos que les va bien haciendo negocios afuera y enriqueciéndose vendiéndonos productos a precio dólar. ¿Por qué los dejamos? ¿Por qué dejamos que jueguen con nosotros, con nuestros bolsillos, con nuestra vaga pertenencia? Nunca me sentí menos argentina que en esta semana, como dijo el humorista Rep: “este es el país número uno en déjà vu”. El problema aquí no es sobre si hay que observar bien a la gente del campo ni a los piqueteros soldados de Cristina. El problema sería encontrar una solución para que mañana esta guerra no sea tripartita.

Lucía Palenzuela
Uruguay 348
San Miguel de Tucumán


LINEA 19
¿Hasta cuándo los miles de usuarios de la línea 19 tendremos que soportar el estado calamitoso de las unidades que prestan el servicio? El boleto tuvo un incremento del 17% en estos días. ¿Servirá para que los concesionarios por lo menos reparen esos vetustos rodados? ¿Los inspectores municipales le solicitan la inspección técnica? ¿Controlan los horarios? ¿Verifican la limpieza de las unidades?¿Qué se puede argumentar para justificar el peligro que representa ascender en esos desvencijados coches con una antigüedad de años? ¿Los concejales miran para otro lado? Con la misma diligencia que se autorizó la suba del precio del cospel, se debería exigir a las empresas de transporte público a que por lo menos reparen las unidades, las mantengan limpias y cumplan con el horario en sus recorridos. No es mucho pedir, ¿no?

Hugo César Navarro
Av. Francisco de Aguirre 1.582
S. M. de Tucumán


MODERNIZARNOS
Cada tanto debemos modernizar las cosas. Por ejemplo, la tabla de lavar ropa se ha cambiado por un lavarropas automático. El baño a “tachito” se ha cambiado por una ducha a gas. Todo evoluciona y nos da más comodidad. Pero todavía están obsoletos los refranes y dichos. Por ejemplo, decimos: “más colado que viajar en el pescante” o “cada minuto cuenta, viaja en tren”. De esos dichos, miles han quedado desactualizados. Viajar colado era hacer un trayecto, sin pagar boleto. Usualmente los vemos no en el pescante sino en los techos de los trenes. Cientos de fotos nos llegan del Extremo Oriente, donde los vagones no se ven de tantos pasajeros que llevan. Aquí será la próxima forma de viajar en los trenes metropolitanos, pero pagando el boleto. Un viaje en un “caballo de hierro” es como cuando uno sale de su casa, no sabe lo que demorará ni si llegará. La inseguridad -por no decir las cosas claras, los delincuentes- está a la orden del día. Se ha perdido el honor de antes. Hace años no se pegaba a quien llevaba puestos lentes. No se robaba ni se abusaba de ancianos o de niños. Hoy, a quien tiene o no un peso, se lo mata. Y se buscan razones de ese comportamiento tan agresivo. Que la droga, que la familia, que el ambiente que lo rodea y hay que protegerlos. ¿No se les fue la mano? Ocurre que cuidan más al delincuente que a quien es agredido. Jesús murió por los que quedaron y combatió el rigor de la ley del talión, “Ojo por ojo, diente por diente”. ¿Estaremos volviendo a esa ley?



YERBA BUENA
Vivo en la calle Las Lanzas al 1.900, en La Rinconada, Yerba Buena. Mi casa está rodeada de terrenos abandonados. Al frente se encuentra la interminable tapia de un country en mal estado. Es una zona de countries. Recientemente viví una situación de desconcierto al encontrar a un joven detrás del alambrado de mi casa, en un lugar en el que no hay nada que justifique que una persona esté allí parada. Tengo cuatro hijos y temo por su seguridad. Además, desde  hace tiempo estoy sin teléfono. A pesar de haber realizado reiterados reclamos (hasta fui a la sede de calle Muñecas), aún no solucionaron nada. Recurro a este medio porque siento que nadie me escucha. No hay presencia policial en mi barrio. Pago los impuestos puntualmente, como corresponde. Y mi casa pertenece a Yerba Buena y no a una disputa de fronteras. Soy una ciudadana de esta provincia. ¿Qué debo hacer para ser tratada como tal?



MODULOS HABITACIONALES
Le pregunto al gobernador si los módulos habitacionales que él envía a la Banda del Río Salí son para los funcionarios municipales o para la gente que, como yo, los necesita. El año pasado me notificaron que era una de las beneficiarias de los módulos. Tiempo después comenzaron con la construcción de un baño que hasta la fecha sigue siendo un proyecto (nunca lo terminaron). Sin embargo, a algunos funcionarios del municipio en una semana les terminaron el módulo habitacional. Traté de hablar con el intendente de la Banda del Río Salí, pero me dijeron que casi no va a la intendencia. Ya estoy cansada de escuchar tantas palabras. Mientras tanto, el tiempo pasa y aún sigo esperando. Le pido al gobernador de la provincia que actúe para que respeten mi derecho y el de mi hija a vivir dignamente.

Julia del Rosario Olivera
Roca 1ª cuadra
Villa Lastenia (Tucumán)

Las cartas para esta sección deben tener un máximo de 200 palabras, en caso
contrario serán sintetizadas. Deberán  ser entregadas en Mendoza 654 o en
cualquiera de nuestras corresponsalías haciendo constar nombre y domicilio
del remitente. El portador deberá concurrir con su documento de identidad.
También podrán ser enviadas  por e-mail a: cartasaldirector@lagaceta.com.ar,
consignando domicilio real y Nº de teléfono y de documento de identidad.
LA GACETA 
se reserva el derecho de publicación.


Tamaño texto
Comentarios