Le robaron al interventor de la Mutualidad

Un vecino vio a los ladrones y llamó a la Policía, por lo que se pudo detener a uno de ellos.

01 Abril 2008
"En el barrio no hay presencia policial, sólo se ve personal de seguridad privada. Por eso, los arrebatos y los ataques de descuidistas son cuestión de todos los días", dijo Víctor Daniel Deiana, el interventor de la Mutualidad Provincial, quien por segunda vez en tres años fue víctima de un robo en su vivienda.
El sábado por la tarde, después de que la hija del funcionario, cuyo nombre se mantiene en reserva, abandonó el domicilio ubicado en avenida Adolfo de la Vega y pasaje Benito Lynch, en Villa Belgrano, al menos dos personas saltaron la verja de la vivienda e ingresaron. Los delincuentes se apoderaron de una notebook, de una PC y de un reproductor de DVD, entre otros elementos, según se denunció posteriormente.
"Un vecino llamó a mi hija y le avisó que alguien estaba entrando en la casa. Ella me contó y, cuando hablé a la Policía, me dijeron que ya estaban allí", expresó Deiana al ser consultado.
Personal de la seccional 3a, al mando del comisario Félix Romano, supervisado por los jefes de la Unidad Regional Capital, Jesús Gómez y Heberto Cortez, ingresó en la propiedad y descubrió que los ladrones se habían ocultado en el fondo de la vivienda. Al advertir la la presencia de los policías, saltaron la tapia y escaparon.
Los sospechosos, según consta en el parte oficial que fue remitido a Tribunales, huyeron por la avenida hacia el este. Los agentes iniciaron la persecución y lograron detener a uno de ellos, mientras que su cómplice se internó en uno de los pasadizos de la Villa Belgrano.
Los policías, mientras detenían al sospechoso, que fue identificado como "Chiqui", de 29 años, fueron agredidos por los vecinos que intentaban evitar la detención.
Deiana, que desmintió que los delincuentes se hayan apropiado de dinero, opinó: "los acusados estaban al tanto de los movimientos que había en la casa. No bien observaron que quedó sola, ingresaron. Por suerte no tuvieron demasiado tiempo para trabajar, porque si no me la desvalijaban".
El interventor de la Mutualidad afirmó que los vecinos de la zona están acostumbrados a ser víctimas de todo tipo de delitos. "Lo que más les molesta, según los comentarios que recibí, es que siempre son las mismas personas. Todos los conocen, pero no los detienen", agregó.
"Es tremendo lo que ocurre en esa zona. A mi hija le arrebataron dos veces el celular a la puerta de la casa. Y a mí me pasó lo mismo cuando cruzaba la avenida Mate de Luna", concluyó.

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