30 Marzo 2008 Seguir en 
BUENOS AIRES.- El sistema de alícuotas móviles a las exportaciones agrícolas no tiene límites en el incremento de la recaudación oficial y es resistido porque cuánto más sube el precio internacional, menos gana el productor local, aseguraron los especialistas.
Se trata de un esquema que le permite retener al Gobierno más del 60 % si la soja de exportación supera los U$S 1.000 , pero que coloca un techo de comercialización interna de U$S 300, sin piso, para los productores.
El ministro de Economía, Martín Lousteau, impulsó el 11 de marzo alícuotas móviles que se indexan de acuerdo con un rango de tramos de precios internacionales cada U$S 100 y que surge de una misma fórmula de cálculo para soja, girasol, trigo y maíz.
De acuerdo con la tablita indexatoria, el incremento del precio de la soja producirá las siguientes retenciones: a U$S 501 tonelada será del 43%; U$S 515, 44,11 %; U$S 539, 46 %.
Será sin tope en la recaudación si la oleaginosa rebasa los US$ 1.000, el fisco retendrá alrededor del 68 %.
En los últimos días en el mercado de Chicago se cotizaba U$S 476 la tonelada de soja: en ese caso la retención será del 42 % (U$S 200 ), pero los productores venderán a unos U$S 276 que es el precio que surge de descontar el monto retenido.
La fórmula de determinación aplicable a posiciones arancelarias correspondientes a cereales y oleaginosas está contenida en la Resolución 125/2008 del Ministerio de Economía y Producción.
La alícuota móvil surge de dividir el resultado de la suma de un valor básico y de un derecho de exportación marginal establecidos en la resolución para cada producto, por el valor “FOB” (que determina la Secretaría de Agricultura de la Nación).
El esquema no diferencia productores chicos y medianos de los grandes, aún cuando los primeros tengan que pagar los insumos (que suben atrás del precio de la soja y que nunca retroceden) a costos más elevados que los grandes grupos de siembra. (NA)
Se trata de un esquema que le permite retener al Gobierno más del 60 % si la soja de exportación supera los U$S 1.000 , pero que coloca un techo de comercialización interna de U$S 300, sin piso, para los productores.
El ministro de Economía, Martín Lousteau, impulsó el 11 de marzo alícuotas móviles que se indexan de acuerdo con un rango de tramos de precios internacionales cada U$S 100 y que surge de una misma fórmula de cálculo para soja, girasol, trigo y maíz.
De acuerdo con la tablita indexatoria, el incremento del precio de la soja producirá las siguientes retenciones: a U$S 501 tonelada será del 43%; U$S 515, 44,11 %; U$S 539, 46 %.
Será sin tope en la recaudación si la oleaginosa rebasa los US$ 1.000, el fisco retendrá alrededor del 68 %.
En los últimos días en el mercado de Chicago se cotizaba U$S 476 la tonelada de soja: en ese caso la retención será del 42 % (U$S 200 ), pero los productores venderán a unos U$S 276 que es el precio que surge de descontar el monto retenido.
La fórmula de determinación aplicable a posiciones arancelarias correspondientes a cereales y oleaginosas está contenida en la Resolución 125/2008 del Ministerio de Economía y Producción.
La alícuota móvil surge de dividir el resultado de la suma de un valor básico y de un derecho de exportación marginal establecidos en la resolución para cada producto, por el valor “FOB” (que determina la Secretaría de Agricultura de la Nación).
El esquema no diferencia productores chicos y medianos de los grandes, aún cuando los primeros tengan que pagar los insumos (que suben atrás del precio de la soja y que nunca retroceden) a costos más elevados que los grandes grupos de siembra. (NA)







