Cartas de lectores

29 Marzo 2008
PA­RO DEL AGRO (I)
El ob­je­ti­vo es di­vi­dir pa­ra go­ber­nar, no im­por­ta el pre­cio. A es­to ya lo vi­vi­mos. ¿Por qué, te­nien­do el po­der y la ri­que­za, tal ob­se­sión por las cla­ses me­dias y al­tas? Mi teo­ría es que aun te­nien­do el po­der y el di­ne­ro, al no ser bien ha­bi­do si­guen sien­do lo que eran, na­da, sim­ples re­vo­lu­cio­na­rios de la na­da des­de el po­der y la ri­que­za de me­tal, sin fa­mi­lia, sin la ri­que­za de los va­lo­res, de los prin­ci­pios, del amor y de la ge­ne­ro­si­dad; sin la ca­pa­ci­dad de la au­to­crí­ti­ca, sin el don de gen­te, pa­ra lo que hay que ser, ade­más de te­ner o no te­ner, por eso el odio in­te­rior que los car­co­me. Pues pue­den ser al­guien, tie­nen una opor­tu­ni­dad, en­tien­dan que en la me­di­da que las cla­ses me­dias exis­tan y crez­can y las al­tas pros­pe­ren, se de­rra­ma­rá ha­cia los que me­nos tie­nen, no por dá­di­vas o pes­ca­do po­dri­do. Por­que se pue­de en­se­ñar a pes­car, acom­pa­ñan­do y guian­do, en­se­ñan­do y ca­pa­ci­tan­do, edu­can­do y sir­vien­do pa­ra el de­sa­rro­llo de aque­llos que en la me­di­da que se les dan es­tas co­sas, res­pon­den, cre­cen se en­gran­de­cen, de­sa­rro­llan y dig­ni­fi­can. Asu­man el error, co­rri­jan, lo ca­pi­ta­li­za­rán. No con pla­nes so­cia­les que sir­ven só­lo pa­ra blan­quear des­fal­cos que van a Sui­za y que vuel­ven, pe­ro no es­tán o ya vol­vie­ron o vol­ve­rán... al me­jor es­ti­lo del gran bo­ne­te; no con ob­se­cuen­tes vio­len­tos pa­to­te­ros, los que co­mo Ló­pez Re­ga de Isa­bel son el bra­zo “pe­sa­do” de Cris­ti­na y tie­nen or­den de im­po­ner te­mor y di­vi­dir. El te­mor va a se­guir exis­tien­do, no a los pa­los, no sir­ve, ol­vi­den los 70, crez­can. Los ar­gen­ti­nos so­mos los de los ser­vi­cios, los del tu­ris­mo, los in­dus­tria­les, los del cam­po, los po­bres, los ri­cos, los mi­li­tan­tes y la Igle­sia, to­dos, e in­clu­so los del Go­bier­no y sus pla­nes, los de­sa­pa­re­ci­dos de las Abue­las y de las Fuer­zas Ar­ma­das, los Mo­re­no y sus atro­pe­llos, los Fer­nán­dez y sus ame­na­zas, y los Mo­ya­no y D’E­lía y sus pa­los y vio­len­cia. De­be­mos po­ner el nor­te en tra­ba­jar pa­ra que los que produzcan, en to­do sen­ti­do, sean ca­da vez más y me­nos los otros, pe­ro uni­dos por­que to­dos so­mos ar­gen­ti­nos, aun­que no to­dos lo quie­ran ni lo pa­rez­can.

Fa­bián Ci­rio Ayer­za
An­zo­re­na 100
S. M. de Tu­cu­mán


PARO DEL AGRO (II)
El lock out pa­tro­nal que lle­van a ca­bo es to­tal­men­te irra­cio­nal y an­ti­so­cial. A gran­des ras­gos se pue­de ob­ser­var un dis­cur­so de­sfa­sa­do, ya que por un la­do le pi­den al Es­ta­do que no to­que sus hi­per­ga­nan­cias, pe­ro si no fue­ra por la po­lí­ti­ca cam­bia­ria de este, el ti­po de cam­bio no se­ría de 3,17 ni ten­drían un ga­soil sub­si­dia­do. La su­ba de las re­ten­cio­nes busca evi­tar que el au­men­to de los pre­cios in­ter­na­cio­na­les se tras­la­de al mer­ca­do in­ter­no, y ade­más, de­sa­len­tar la pro­duc­ción de so­ja pa­ra que no cai­ga­mos en el mo­no­cul­ti­vo. Tam­bién aba­ra­ta, por ejem­plo, el maíz que uti­li­zan pro­duc­to­res aví­co­las y ga­na­de­ros pa­ra ali­men­tar a los ani­ma­les. El al­za de los pre­cios in­ter­na­cio­na­les de los ali­men­tos sin las re­ten­cio­nes sig­ni­fi­ca in­fla­ción. Con las re­ten­cio­nes del 35% de di­ciem­bre de 2007 el mar­gen bru­to de ga­nan­cia por hec­tá­rea de la so­ja en la me­jor zo­na era de $ 1.566. Con el ac­tual es­que­ma de re­ten­cio­nes el mar­gen bru­to de ga­nan­cia es de $ 1.752 ($ 186 más). Le­yen­do es­tos da­tos, el que es­té apo­yan­do el paro del agro ten­dría que pre­gun­tar­se si es le­gíti­mo que­jar­se. Por­que no só­lo es una pro­tes­ta. Co­mo ane­xo, nos dan el fal­tan­te de car­nes con su­bas de pre­cios, y en días más la pa­la­bra apro­pia­da se­ría de­sa­bas­te­ci­mien­to. Y es­to afec­ta más a los de me­nores re­cur­sos.

Gonzalo Alderete
Rivadavia 285
Famaillá (Tu­cu­mán)


TE­LE­FO­NOS
Me sien­to im­po­ten­te y de­frau­da­da, co­mo mu­chas per­so­nas que con­cu­rren a Telecom a re­cla­mar por la fal­ta de ser­vi­cio. An­te­rior­men­te, du­ran­te 10 días, no tenía tono. Lo arre­gla­ron y du­ró 3 días, y des­de el 7/3 no hay to­no. El servicio, 4227741, me es muy ne­ce­sa­rio. No lo ten­go por lu­jo. No hay quién nos de­fien­da y solucione el problema, lo cual me es­tá cau­san­do mu­cho da­ño.

Ma­ría Ro­sa Ab­del­nur
Ri­va­da­via 253 (2º - “D”)
S. M. de Tu­cu­mán

SINDROME DE DOWN
 El 21/3 se ce­le­bró el Día In­ter­na­cio­nal del sín­dro­me de Down. Y no­so­tros, en nues­tra pro­vin­cia, se­gui­mos lu­chan­do por la in­te­gra­ción de nues­tros hi­jos en las es­cue­las co­mu­nes. El 13/12/06 se pro­mul­gó en Tu­cu­mán la Ley Nº 7.857, en la cual los co­le­gios co­mu­nes, es­ta­ta­les o pri­va­dos, de­ben re­ci­bir a los ni­ños y jó­ve­nes con dis­ca­pa­ci­dad. ¿Qué es­pe­ra­mos?.¿De­be­mos de­te­ner el cre­ci­mien­to de nues­tros hi­jos has­ta que las es­cue­las de­ci­dan re­ci­bir­los? ¿Adón­de te­ne­mos que re­cu­rrir?  ¿El Mi­nis­te­rio de Edu­ca­ción tra­ba­ja por la in­te­gra­ción? ¿Y la Di­rec­ción de Edu­ca­ción Es­pe­cial? Bas­ta de po­ner el acen­to en nues­tros hi­jos (si son in­te­gra­bles o no) y pre­pa­re­mos a los do­cen­tes, a los di­rec­ti­vos y a la es­cue­la co­mún pa­ra que re­ci­ban a to­dos los ni­ños. Mun­dial­men­te se re­co­no­cen sus de­re­chos, ¿por qué acá no?

So­lan­ge De­vo­to
Sar­mien­to 2.708
Yer­ba Bue­na (Tu­cu­mán)


RU­TA 307
Ob­via­men­te, no soy el pri­me­ro ni el úl­ti­mo en que­jar­me por el es­ta­do en que se encuentra la ru­ta pro­vin­cial 307 que con­du­ce a los Va­lles. En par­ti­cu­lar, quie­ro re­fe­rir­me al sec­tor que co­mien­za arri­ba de Ta­fí del Va­lle y llega has­ta Amai­cha. No vol­ve­ré a ha­cer hin­ca­pié en la im­por­tan­cia eco­nó­mi­ca que esa carretera tiene pa­ra el tu­ris­mo. Só­lo men­cio­naré que su es­ta­do es ca­la­mi­to­so y que es una ma­lí­si­ma car­ta de pre­sen­ta­ción pa­ra la gen­te que nos vi­si­ta de afue­ra.  Pe­ro el mo­ti­vo aho­ra es se­ña­lar un in­te­re­san­te asun­to. He cal­cu­la­do que los su­ce­si­vos ba­cheos que se hi­cie­ron en los úl­ti­mos cinco años han cu­bier­to una su­per­fi­cie apro­xi­ma­da­men­te igual al de to­da la ru­ta. Es­to sig­ni­fi­có una gran can­ti­dad de ma­te­rial pa­ra ba­chear, los jor­na­les de va­rios mi­les de días­/hom­bre y los gas­tos de trans­por­te (com­bus­ti­ble y amor­ti­za­ción de ca­mio­nes). El la­men­ta­ble re­sul­ta­do (por el ba­cheo mal rea­li­za­do) es que la ru­ta si­gue igual o peor (aho­ra hay tra­mos en­te­ros don­de el pa­vi­men­to ha de­sa­pa­re­ci­do) y el gas­to ha si­do tre­men­do. Y me pre­gun­to si no hu­bie­ra si­do mu­cho más sen­sa­to ha­cer la “bue­na obra” des­de un prin­ci­pio y no mal­gas­tar en for­ma su­ce­si­va to­dos esos di­ne­ros, nues­tros di­ne­ros. Y no me ven­gan con que en años an­te­rio­res fal­ta­ron  fon­dos pa­ra ello.n

Ra­fael Herbst
Las Pie­dras 201 7º/B
San Mi­guel de Tu­cu­mán


PA­MI
Soy un ju­bi­la­do de la in­dus­tria azu­ca­re­ra, pa­cien­te on­co­ló­gi­co, a quien el Pa­mi, co­mo lo ha hecho con mu­chos de sus afiliados, le dio la es­pal­da. Des­de que de­tec­ta­ron mi en­fer­me­dad -esto ocurrió en 2007- so­li­ci­to la me­di­ca­ción que pue­de pro­lon­gar mi vi­da y como respuesta só­lo re­ci­bo eva­si­vas por par­te de los funcionarios de la obra social. ¿Se­rá que en es­te sis­te­ma, don­de los po­bres y  los en­fer­mos ocupamos el peor lu­gar, es ne­ce­sa­rio ini­ciar un jui­cio, ha­cer un cor­te de ru­ta o ma­ni­fes­tar con ca­ce­ro­las pa­ra ob­te­ner lo que por de­re­cho nos co­rres­pon­de? La­men­ta­ble­men­te, mi ma­gro suel­do como integrante de la vapuleada clase pasiva no me per­mi­te cu­brir los gas­tos que re­pre­sen­ta el tra­ta­mien­to. Es por ese motivo que re­cu­rrí al Pa­mi en bus­ca de una so­lu­ción que me posibilite pro­lon­gar mi vi­da y no que, por el con­tra­rio, día a día me qui­te las es­pe­ran­zas. Les pregunto a los funcionarios del Pa­mi si ellos no tie­nen personas ma­yo­res y con problemas de salud en sus fa­mi­lias.n

Jo­sé Ro­sa Me­di­na
Ave­ni­da Alem 170
Con­cep­ción (Tu­cu­mán)


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