La música de Vangelis marcó a Hollywood

“BLADE RUNNER”. El filme con Harrison Ford lleva un sello sonoro inconfundible. ARCHIVO LA GACETA
“BLADE RUNNER”. El filme con Harrison Ford lleva un sello sonoro inconfundible. ARCHIVO LA GACETA
29 Marzo 2008
Atenas. -Desde la ciudad portuaria de Salónica, en el norte de Grecia, hasta la capital, Atenas, a mediados de los 60, la banda Formunx causó furor entre los jóvenes griegos de todo el país. "Jeronimo Yanka" y "Love Without Love" fueron algunos de los super hits de estos músicos pop, cuyos conciertos desataban la histeria una y otra vez. El espíritu de esta banda de cinco personas era un hombre de barba marcada: Evangelos Odysseas Papathanassiou, conocido como Vangelis. Nadie podía adivinar en aquel entonces que el joven oriundo de la ciudad portuaria de Volos, en el centro de Grecia, iba a ganar un Oscar 15 años después por la composición de la banda sonora de la película "Carrozas de fuego" y que en su cumpleaños 65, que celebra hoy, sería uno de los músicos más conocidos del mundo. Vangelis en realidad quería ser pintor y estudió en la Academia de Bellas Artes en Atenas. Aprendió música como autodidacto. En 1968 se trasladó a París y allí celebró su primer éxito internacional con los músicos griegos Demis Roussos y Loukas Sideras. En 1973, Vangelis inició su carrera de solista y experimentó con la música electrónica. Tras el Oscar por "Carrozas de fuego", un éxito le sucedió al otro, como con las bandas sonoras de "Blade Runner" y "1492 - La conquista del paraíso".
A principios del nuevo milenio, Vangelis empezó a experimentar con música de orquesta. En 2002 compuso la música para el Mundial de fútbol de Corea y Japón. Se considera que su mejor obra de su nueva música orquestal es "Mythodea".
En la actualidad, Vangelis vuelve a vivir en su patria. En Atenas, creó la Institution Evangelos Papathanassiou, que ayuda a músicos jóvenes y que pretende contribuir al impulso de la música.
Se trata de una iniciativa que encaja con la personalidad de este músico sin aires de estrella. Las fiestas glamourosas y los grandes actos nunca fueron lo suyo. (DPA)

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